Declaración política. A 10 años de conformación del FNLS

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El Carrizal, municipio de Ocosingo, Chiapas septiembre de 2016

Al pueblo de México
A las organizaciones hermanas y solidarias
A los medios de comunicación nacional y del extranjero
A los organismos defensores de los derechos humanos
A las víctimas del terrorismo de Estado

Declaración política. A 10 años de la conformación del FNLS

Convocados en el Ejido El Carrizal municipio de Ocosingo Chiapas del 23 al 30 de julio del presente año, realizamos un seminario político-cultural en el marco del décimo aniversario del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS), actividad que contó con la participación de distintas colectividades que conformamos el FNLS y organizaciones hermanas como el Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT), Organización de Lucha por la Emancipación Popular (OLEP); organismos defensores de los derechos humanos como el Comité Cerezo México; comités de familiares de detenidos desaparecidos como el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos Hasta Encontrarlos y la Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de Detenidos Desaparecidos (FEDEFAM).

La actividad se realizó en un ambiente de linchamiento mediático, represión y hostigamiento policíaco-militar al conjunto del movimiento popular y contra el FNLS donde tiene presencia y arraigo específicamente en Chiapas e Hidalgo.

El 17 y 18 de julio incursionó el ejército mediante convoyes y vuelos rasantes con el pretexto de buscar “gentes” en el poblado Nuevo Guadalupe Victoria; el 20 de julio fueron desalojados del plantón ubicado en la autopista San Cristóbal-Tuxtla, los trabajadores de la educación y padres de familia por un grupo paramilitar, acción que alcanzó a los compañeros de la Sociedad Cooperativa Ricardo Flores Magón al ser señalados como integrantes del FNLS; el 22 de julio el ejército intentó catear la Casa campesino-popular y cultural ubicado en Tecoluco Calpan, municipio de Huautla, Hidalgo.

Desde distintos medios de comunicación se difundió la versión de supuestos vínculos de las acciones políticas de masas con grupos armados revolucionarios con el objeto de incriminar a las organizaciones populares para elaborar expedientes que justifiquen la represión contra integrantes del FNLS y el movimiento popular. A la par de esta campaña de calumnias se suma el tratar a las acciones políticas de masas como actos delincuenciales.

Los contenidos abordados en el seminario político cultural nos permitieron fraternizar, estrechar lazos humanos y políticos, analizar y discutir puntos de vista; en algunos encontramos coincidencias y en otros aun es necesario profundizar, como los siguientes:

La realidad nacional exige a las masas proletarias discutir ampliamente sobre los resultados de la práctica política concreta, observar en su justa dimensión los alcances tangibles de la metodología y táctica por los cuales se ha conducido en el movimiento popular. Cada coyuntura que se abre en la lucha popular lleva implícito generalidades y particularidades de las cuales, a partir de su análisis objetivo, se desprende las tareas a largo y mediano plazo.

El Frente Nacional de Lucha por el Socialismo ha desplegado una década de lucha popular combativa en nuestro país, periodo que nos convoca a reflexionar sobre los alcances que hemos obtenido al desplegar práctica política.

En una década de vida orgánica en el pueblo hemos sido participes de sus luchas, hemos padecido junto con todas las organizaciones que conforman el movimiento popular las consecuencias del terrorismo de Estado, no obstante, en estas condiciones adversas hemos desplegado la acción creativa de las masas que a la postre se coronan en estrategia, táctica y método de lucha proletaria.

En estos diez años es un factor de suma importancia la formación política ideológica porque nos permite comprender la necesidad de organizarnos, de forjar la conciencia política y luchar contra la explotación económica y opresión política, elementos sin los cuales dificulta la continuidad de la lucha. Aún persisten necesidades a resolver, a pesar de ello, nos sostenemos firmes en la convicción de impulsar la lucha por el respeto de los derechos del pueblo y sus libertades políticas.

Hemos sido víctimas de la política represiva del Estado mexicano, los efectos del terrorismo de Estado son comunes al conjunto de explotados y oprimidos, en estos diez años la desaparición forzada y la ejecución extrajudicial no son ajenas.

Se han cometido crímenes de Estado en los lugares donde tenemos presencia y arraigo, desapariciones forzadas temporales en Michoacán en el 2008; la ejecución extrajudicial de Fermín Mariano Matías en Puebla en el año 2009; hostigamiento constante y vuelos rasantes en las comunidades de Hidalgo, Veracruz y Chiapas; en el año 2015 el intento de ejecución extrajudicial de Emilio Morales Díaz y de cinco compañeros en la Ciudad de México; en el año 2016 intento de ejecución extrajudicial del joven Daniel Gómez Díaz en Chiapas y la desaparición forzada del compañero Fidencio Gómez Sántiz.

Algunos ejemplos de la represión del Estado contra el FNLS, los cuales, no dejan de ser sistemáticos y generalizados, al ser diseñados por el propio Estado mexicano para contener e intentar detener el avance de las organizaciones con carácter popular e independiente como el nuestro.

De las organizaciones invitadas como el caso del MULT se hizo la denuncia de la desaparición forzada de Virginia y Daniela Ortiz Ramírez en el año 2007; la ejecución extrajudicial de su líder histórico Heriberto Pazos Ortiz en el año 2010 y la agresión constante de los grupos paramilitares que operan en el estado de Oaxaca.

Otro tema que nos ocupó fue la participación de la mujer en la lucha popular, en el que después de un profundo análisis arribamos a que la mujer al igual que el hombre son seres humanos que pertenecen a la misma especie, por tanto, la concebimos como ser natural, genérico, social, histórico y universal, de los cuales ninguno escapa de la explotación económica y opresión política. La mujer al igual que el hombre es explotada y oprimida, por tanto, la libertad de uno debe ir encaminada a la liberación del pueblo que se encuentra en la misma condición y circunstancia.

La solidaridad es un principio al que jamás renunciaremos, hemos reconocido en cada víctima de los crímenes de lesa humanidad a un hermano de clase, independientemente de la forma de lucha por la que se conduzca en la lucha de clases. Porque todas las víctimas son del pueblo, en consecuencia, es éste el que exige juicio y castigo a los responsables de esta larga lista del terror.

Es la condición de los luchadores sociales Gabriel Alberto Cruz Sánchez y Edmundo Reyes Amaya, reconocidos por sus compañeros como revolucionarios, quienes fueron detenidos desaparecidos en el estado de Oaxaca el 25 de mayo del año 2007. Desde un principio nos solidarizamos con sus familiares para exigir su presentación con vida al Estado mexicano, por tratarse de un crimen de Estado y de lesa humanidad del que nadie está exento, independientemente de las formas de lucha que adopte el pueblo.

En la lucha por la presentación con vida de los detenidos desaparecidos se configuran nuevos recursos y herramientas jurídico-políticas que abonan al acervo de lucha del movimiento popular. Desde el Estado se acotan cada vez más los espacios para acceder a la justicia, no obstante, dentro del derecho también se refleja las contradicciones inherentes al capitalismo que desde el campo de los oprimidos podemos utilizar cuando se abre una fisura en el estado de derecho oligárquico.

La resolución 29/2014 emitida por el tribunal colegiado en materia penal que ordena la búsqueda de ambos en cuarteles y zonas militares es parte de esta experiencia. No significa que desde el movimiento popular se haya perdido la orientación de quién es el responsable de los crímenes de Estado, desde nuestra concepción, la lucha jurídica es un instrumento de la lucha del pueblo, donde los explotados y oprimidos debemos desarrollar actitud creativa para la nuestra liberación.

A la par que se libra la lucha jurídica se da también la lucha ideológica, porque desde los personeros del régimen se han obcecado en señalar que los crímenes como la desaparición forzada y la ejecución extrajudicial son fenómenos aislados, producto de la descomposición social y la corrupción en las corporaciones policiacas; que lo que se vive en el país es una crisis de derechos humanos y que los responsables de la violencia son los grupos del narcotráfico.

Lo que se vive en el país es terrorismo de Estado, cuya materialización se encuentra en los miles de crímenes de lesa humanidad; los responsables son las distintas corporaciones policiacas, militares y paramilitares.

Necesario fue también hacer una adecuada tipificación del fenómeno, donde se señalara que la desaparición forzada y la ejecución extrajudicial es política de gobierno, por lo tanto, no existe cabida a conceptos que sólo intentan maquillar una realidad. No existen levantones, ajustes de cuentas ni daños colaterales, lo que existe es una política represiva basada en el terror para tratar de apuntalar el despojo y opresión capitalista.

Argumento por demás absurdo con el cual se intenta eludir la responsabilidad del Estado mexicano en el cometido de estos múltiples crímenes, de ser el responsable del baño de sangre en el cual se intenta ahogar la dignidad de un pueblo. La verdad ha salido a flote, es imposible ocultar con elucubraciones teoricistas la sistematicidad en la ejecución de la política de terrorismo de Estado.

Los miles de testimonios no hacen más que comprobar de manera contundente esta verdad. Existen infinidad de denuncias de casos en los cuales se testifica la participación de corporaciones policiaco-militares y paramilitares, hechos represivos en cuya cadena de mando conduce inexorablemente al titular de los ejecutivos estatal y federal, de tal manera que la ejecución de estos crímenes es política de gobierno transexenal.

Los responsable materiales portan insignias de los cuerpos represivos del Estado, son la marina, la policía federal, policía estatal y municipal, militares y paramilitares los responsables de objetivar esta política de terror. No existe argumento para decir lo contrario, la realidad mexicana como criterio de verdad sentencia contundentemente que así es, porque en cada acto de terrorismo de Estado se delinea un mismo modo de acción y la impunidad se extiende a los autores materiales.

Con el arribo de Enrique Peña Nieto a la presidencia de la República y el impulso de las reformas neoliberales, nuevos campos de acción política de masas se abrieron en la resistencia contra el capital, en este sentido, es digno reconocer y refrendar nuestra solidaridad con la lucha que libran los trabajadores de la educación contra la reforma educativa y sus efectos nocivos. Una vez más queda demostrada que ante la acción represiva del Estado se antepone la creatividad y combatividad de las masas.

En este sexenio se gobierna bajo un Estado policíaco-militar que utiliza el terrorismo de Estado como una política de gobierno para sostener al régimen político, mediante el uso de la violencia sistemática y generalizada, que tiene por objetivo infundir el terror en el pueblo para éste acepte por miedo al régimen económico-político.

En estos momentos de aplicar las reformas neoliberales es cuando más se valen de esta política para cometer crímenes de lesa humanidad contra el pueblo organizado, verbigracia la represión ejecutada por la gendarmería nacional y policía federal en Nochixtlán, Oaxaca; el accionar de grupos paramilitares contra el movimiento magisterial-popular en Chiapas; las detenciones arbitrarias y represión contra los profesores y estudiantes normalistas en Michoacán; la reciente detención arbitraria de siete compañeros en el ejido de Altamirano, el intento de masacre contra los compañeros del ejido El Carrizal, Ocosingo, Chiapas.

Durante las actividades del X aniversario el grupo paramilitar “Los Petules” saqueó los recursos maderables del ejido El Carrizal, en pleno acto de clausura enviaron a una persona con una playera que tenía la leyenda “basta de la masacre dada a conocer” como un acto de provocación y como un aviso de los planes criminales que tenía en mente. Se tiende la red eléctrica en su campamento, actos que reflejan la complicidad y la aquiescencia de las autoridades federal, estatal y municipal.

A diez años de nuestra conformación debemos prepararnos aún más y fortalecer la organización independiente, para desplegar acciones políticas con firmeza ideológica y combatividad como necesidad política ante el terrorismo de Estado en México.
Es necesario fortalecer los lazos de solidaridad con organizaciones hermanas y avanzar hacia la unidad, ésta no se da por decreto, tiene que pasar por un proceso de intercambio de experiencias y madurez política, identificación con la necesidad histórica EL SOCIALISMO.

Debemos continuar con la exigencia de presentación con vida de todos los detenidos desaparecidos por el régimen, en particular la de nuestro compañero Fidencio Gómez Sántiz, los luchadores sociales Gabriel Alberto Cruz Sánchez y Edmundo Reyes Amaya, las indígenas Daniela y Virginia Ortiz Ramírez; así como la libertad inmediata de todos los presos políticos y de conciencia en el país.

Responsabilizamos al gobierno de Enrique Peña Nieto, y a los gobiernos locales en los estados donde tenemos presencia y arraigo, de la integridad física y sicológica de cada uno de los integrantes del FNLS, así como de las organizaciones hermanas que se han solidarizado con nuestra lucha.

¡Presentación con vida de todos los detenidos desparecidos por motivos políticos o sociales por el régimen!
¡Alto al terrorismo de Estado!
¡Alto a la militarización y paramilitarización en el país!
¡Ni una lucha aislada más!

¡Por la unidad obrera, campesina y popular!
¡A impulsar la lucha por el socialismo!

Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS)

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