El nombre de agente o policía para el pueblo trabajador es sinónimo de represor, torturador o asesino

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Ciudad de México a 11 de octubre de 2019

A la opinión pública

Los agentes policíacos o militares son hombres formados en las instituciones del régimen, forman el aparato represivo al servicio del Estado mexicano para proteger los intereses político y económico de empresarios y oligarcas del país como del extranjero. Comprobado está que no protegen los intereses del pueblo trabajador, éstos son para ellos “delincuentes” o “vándalos” a los que hay que detener.

El pasado 9 de octubre del año en curso, el Instituto Nacional de Migración (INM) en el estado de Michoacán criminalizó a compañeros integrantes del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS), entre ellos están los familiares de las víctimas del terrorismo de Estado en el estado de Chiapas, quienes se trasladaban a la entidad michoacana para dar continuidad a la Gira nacional contra la represión y el terrorismo de Estado.

En el marco de esta Gira Nacional, que dio inicio el 1 de octubre en la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas con recorridos por los estados de Veracruz, Hidalgo y en estos momentos en el estado de Michoacán agentes de migración cometieron abuso de autoridad y malos tratos en perjuicio de la compañera Claudia Guadalupe González Pérez, esposa del compañero Víctor Alfonso Pérez López, asesinado el 10 de diciembre de 2017 en el estado de Chiapas por defender la posesión de la tierra ejidal, en la que hoy viven su familia, Claudia y sus tres pequeños, uno de ellos con parálisis cerebral.

La actitud de la agente Marisol Hernández López del INM contra la compañera Claudia viola todo derecho establecido en la Carta Magna y ante organismos internacionales de derechos humanos. Este hecho evidencia una vez más que para los agentes policíacos y militares no existe el respeto a los derechos humanos del pueblo, los únicos que conocen son los establecidos en los lineamientos contrainsurgentes que ejecutan contra el pueblo organizado y no organizado para contener el descontento popular y acallar las voces de protesta.

No es novedosa la actitud que asumen esos agentes con los familiares de las víctimas que exigen JUSTICIA, para el pueblo el nombre de agente o policía es sinónimo de represor, torturador, asesino, autoritario, prepotente y un sinfín de epítetos que los desenmascara en su esencia criminal, son los responsables de materializar la violencia y el terrorismo de Estado.

Cada uno de ellos expresa el odio de la clase que detenta el poder, materializan la política criminal de cometer desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales, tortura, detenciones arbitrarias, vejaciones, tratos crueles inhumanos y degradantes, graves violaciones a los derechos humanos que en lugar de ser enjuiciados y castigados por cada crimen de estado cometido son protegidos por las autoridades estatal y federal y premiados con cargos políticos en las estructuras del Estado.

La falta cometida contra la compañera Claudia es un ejemplo de la revictimización a las los familiares de las víctimas directas, por burlarse de la condición en la que se encuentran sus seres queridos, y minimizar la denuncia del familiar cuando le dice que su presencia en Michoacán es para realizar una actividad de denuncia, exigir justicia y castigo a los responsables del asesinato político de su esposo.

Ante esa condición, la oficial se burla “¿qué víctima, ni que nada?, “ve abajo para interrogarte”. Ese acto indica la forma indolente y prepotente de esta agente en particular, también expresa la generalidad de todos los agentes de esta institución migratoria, quienes son los encargados que cometer violaciones a los derechos humanos como detenciones arbitrarias, amenazas, violaciones sexuales, vejaciones contra los migrantes que transitan en el territorio nacional.

A los familiares los revictimiza, porque no conformes con el dolor que enfrentan por la ausencia de su ser querido y el peregrinar que enfrentan en las instituciones para exigir JUSTICIA son tratados con indolencia, como si fueran criminales. En esa condición, ¿con qué confianza se pueden acercar a esos agentes o a las instituciones encargadas de impartir la “justicia”? Ninguna, al contrario, lo que existe es la incertidumbre, la zozobra cuando está presente un elemento policíaco o militar.

La criminalización a los familiares de las víctimas de asesinatos políticos, detenciones arbitrarias o desapariciones forzadas es política de gobierno, según su lógica por su forma de vestir o aspecto físico son considerados, “sospechosos”, con ello justifican las violaciones a los derechos humanos.

El discurso de respetar los derechos humanos del pueblo es retórica oficial, porque ésta no corresponde a la realidad que enfrentamos el pueblo trabajador, ante las instituciones encargadas de impartir la “justicia”, lo que enfrentamos es autoritarismo, prepotencia, abuso de autoridad, dilación, desgaste por parte de los agentes de Estado, quienes actúan con la venía de la administración actual.

Responsabilizamos a los gobiernos federal y estatal de la integridad física y psicológica de los compañeros que realizan la Gira en el estado de Michoacán, la denuncia y acciones políticas de masas no es un delito es un derecho que nos asiste como pueblo organizado que enfrenta la ofensiva represiva del Estado mexicano.

La Gira nacional contra la represión y el terrorismo de Estado sigue su curso, en estos momentos en Michoacán para continuar con su paso por la Ciudad de México. Por cada acto de criminalización de la protesta popular y violaciones a los derechos humanos no vamos a callar, la denuncia y actividades de protesta son nuestra forma de lucha para evidenciar la ofensiva represiva contra nuestro esfuerzo organizativo.

Atentamente

¡Por la unidad obrera, campesina, indígena y popular!
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo
FNLS


Claudia Guadalupe González Pérez con el rostro impreso de su compañero Víctor Alfonso Pérez López, asesinado el 10 de diciembre de 2017.

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