Pronunciamiento leído frente a la embajada de Estados Unidos

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Ciudad de México a 30 de mayo de 2019

La ofensiva imperialista en Latinoamérica y en todo el mundo, sólo será detenida con la movilización popular

La crisis imperialista espolea la agudización de la ofensiva imperialista contra los pueblos del mundo. El imperialismo, principalmente el norteamericano desarrolla con renovados bríos una política de expansión, anexionista y sometimiento que redunda en la precariedad de las masas trabajadoras.

Las repetidas amenazas e insultos que vocifera el actual representante de la Casa Blanca es al viva expresión del odio de clase que destila el enemigo número uno de la humanidad, quien finca su desarrollo con base en la degradación y espiritual de millones de proletarios en todo el mundo.

No es ningún síntoma de locura, es el vivo reflejo de las contradicciones inherentes al modo de producción capitalista, cuyo devenir está impregnado de toda una serie de contradicciones que cada vez más devela su carácter anacrónica e inicuo.

Venezuela es por hoy el punto neurálgico de las contradicciones capitalistas, es el botón de muestra de la andanada de ataques del imperialismo, aquí no hay ningún pudor en destapar todas las prácticas contrainsurgentes y de Guerra de Baja Intensidad (GBI) para intentar conducir al fracaso a un gobierno como fue el caso de países europeos.

Es la Agencia Central de Inteligencia (CIA) quien orquesta la denominada oposición venezolana con el financiamiento yanqui; el que sufraga las campañas de linchamiento para imponer su propia versión de los hechos y así allanar el camino de la intervención militar contra el pueblo inerme.

Juan Guaido es el alfil en el tablero imperialista, es la fuerza de la reacción quien sostiene y da vida al denominado ·presidente encargado”, es la hipocresía moral la que mantiene la idea de la “crisis humanitaria” para dejar el camino libre al imperialismo y erigirse como el gendarme del mundo.

No sólo Venezuela se encuentra amenazado por la bota imperialista, las cadenas más sutiles se encuentran en el establecimiento de nuevos acuerdos comerciales que corresponden a las nuevas exigencias del capital monopolista transnacional, por ello el denominado T-MEC es la síntesis del reacomodo de fuerzas a nivel mundial, regional, donde la peor parte es para los pueblos de las economías dependientes.

Nada halagüeño nos espera a los pueblos del mundo y Latinoamérica, las condiciones aún serán más complejas, pero la historia misma demostró que no hay poder más grande que la creatividad e iniciativa popular, que el imperialismo pueda morder el sabor de la derrota cuando se enfrenta a un pueblo con la capacidad de luchar por la conquista de su porvenir.

Ningún dique puede contener a un pueblo inconforme y digno, las aspiraciones justas e históricas paulatinamente emergen de la iniquidad que genera e capitalismo, aspiraciones que sólo son coronadas con el socialismo.

Desde aquí nuestra solidaridad a todos los pueblos del mundo que padece la ofensiva imperialista, nuestras fronteras son denominadas porque nos identifica la misma miseria y explotación se acerca el día en que la historia nos convoque con un solo puño como una sola fuerza para derrumbar a ese poder que nos oprime a superar de una vez y para siempre las oprobiosas relaciones de producción capitalista.

Atentamente

¡Vivan los pueblos de América!
¡Zapatismo y socialismo!
¡Hasta la victoria siempre!

¡Por la unidad obrera, campesina, indígena y popular!
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo
FNLS


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