Crónica política. Jornada Nacional de Lucha; las víctimas del terrorismo de Estado son del pueblo, no desistiremos ¡HASTA ENCONTRARLOS!

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San Cristóbal de Las Casas a 12 de marzo de 2017

Crónica política. Jornada Nacional de Lucha; las víctimas del terrorismo de Estado son del pueblo, no desistiremos ¡HASTA ENCONTRARLOS!

El pasado 5 de marzo se cumplió un año de la desaparición forzada de nuestro compañero Fidencio Gómez Sántiz en el municipio de Ocosingo en el estado de Chiapas, crimen de lesa humanidad que se comete en el contexto de la escalada represiva por parte del Estado mexicano ante la denuncia política que desarrollamos por los efectos nocivos que provocan en el pueblo los flagelos represivos como la detención desaparición forzada y la ejecución extrajudicial, que permanentemente laceran al pueblo y sus organizaciones.

Al terrorismo de Estado que pretende inhibir la capacidad creativa del pueblo se debe anteponer la decisión y determinación de luchar, de cobijar con la solidaridad a todas las víctimas del terrorismo de Estado, porque en cada una de ellas se reconoce a un hermano de clase, a un hombre o una mujer, niño o anciano, que pertenece a los sectores populares y al pueblo trabajador.

En este marco dio inicio a la Jornada Nacional de Lucha; las víctimas del terrorismo de Estado son del pueblo, no desistiremos ¡HASTA ENCONTRARLOS! en el estado de Chiapas, entidad federativa de la república mexicana constantemente asediada por la política represiva del Estado, cuya particularidad se expresa en el paramilitarismo como ariete represivo para objetivar el terrorismo como política de gobierno y cometer múltiples violaciones a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad, contra el pueblo y sus organizaciones, entre ellos, nosotros como Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS).

Los preparativos para la jornada estaban casi listos para recibir a las distintas colectividades que conformamos el FNLS y otros esfuerzos organizativos que llevaríamos a cabo esta actividad de denuncia y protesta, cuando la noticia de un acto deleznable y condenable nos conmovió a todos. De forma cobarde y atroz le es arrebatada la vida a nuestro compañerito Humberto Morales Sántiz de apenas 13 años de edad, crimen en el que no existe ninguna duda para conceptualizarlo como una ejecución extrajudicial, con el agravante que se comete contra un niño.

La responsabilidad de cometer este cobarde crimen recae en el grupo paramilitar “Los Petules” quienes actuaron con una amplia cobertura policíaca que les brindó el Mando Único, instalado en tierra que pertenece al ejido El Carrizal y que se convierte en el campamento policíaco-paramilitar transformado en centro de operaciones para cometer toda suerte de ilícitos en la región Ocosingo-Altamirano.

Con crímenes como este el Estado mexicano pretende impedir que denunciemos la esencia represiva del régimen, evitar que nuestra voz se sume a la de millones de personas del pueblo trabajador que con sobrados elementos testimoniales abonan a desenmascarar a los verdaderos responsables de cometer las desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales, es decir, a todos los cuerpos policíaco-militares y grupos paramilitares.

Constituye una acción represiva que se enmarca en la política de Guerra de Baja Intensidad, porque se pretende coartar la decisión de luchar a través del terrorismo de Estado, con el cometido de más crímenes de similar naturaleza, es decir, se pretende callar la denuncia con el terror como escarmiento, castigo y represalia por la actitud política ante el baño de sangre que inunda todo el territorio nacional.
El inicio de esta jornada de luchas se enmarcó con distintas actividades políticas de masas, entre ellas, conferencias de prensa simultáneas en varias ciudades del país, en Chiapas, en la capital del estado y en la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, asimismo, volanteos en carreteras y la marcha en la cabecera municipal de Ocosingo.

Los familiares de los luchadores sociales Gabriel Alberto Cruz Sánchez y Edmundo Reyes Amaya que conforman el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos “Hasta Encontrarlos” fueron parte de este esfuerzo de denuncia; con su testimonio abonaron a comprobar la tesis que las desapariciones forzadas tienen patente en el Estado mexicano y que a 10 años de que sus familiares se encuentran en esta condición inhumana, es la impunidad la que cobija a los autores materiales e intelectuales de tan deleznable crimen.

La respuesta concreta del pueblo que está organizado en torno nuestro y otros esfuerzos organizativos fue la solidaridad y combatividad. En esta actitud concreta se encuentra la propuesta metodológica que debemos desarrollar todo el conjunto del movimiento popular, por muy profunda que sea la herida, por muy grande que sea el dolor, jamás debe de inhibir la capacidad de respuesta política organizativa, por lo tanto, se equivoca el Estado mexicano si planea evitar nuestro desarrollo con el cometido de crímenes de Estado y de lesa humanidad.

Esta actitud se constató en la marcha realizada el 6 de marzo en Ocosingo, lugar donde se cometió la desaparición forzada de nuestro compañero Fidencio Gómez Sántiz, en el municipio donde despacha el señor Héctor Albores como presidente municipal, quien hace caso omiso de la denuncia política y encubre a este grupo paramilitar; en este lugar atiende el agente del ministerio público, funcionario cuyo actuar se constriñe a revictimizar a las víctimas y armar expedientes incriminatorios contra nosotros, con o cual lejos de investigar a los criminales les brinda total impunidad.

Durante el recorrido de la marcha, las consignas, la pega de cartel y distribución del volante se realizaron con singular particularidad, en ellos denunciamos la cobarde ejecución extrajudicial de nuestro compañero Humberto Morales Sántiz. Cada compañero encargado de realizar esta actividad, lo hacía con esa mezcla de sentimiento propios del ser humano, es el coraje, la indignación, el dolor… los que se unen en un solo clamor, justicia para nuestros compañeros y castigo a los responsables de este cobarde crimen.

Los familiares del compañero Héctor Sántiz López, de Fidencio Gómez Sántiz y Humberto Morales Sántiz encabezaron esta marcha, en sus seres queridos se objetivó la política de terrorismo de Estado en dos de sus expresiones concretas, la desaparición forzada y la ejecución extrajudicial, con el agravante en esta última que se cometió con señas claras de tortura. Son ellas, las esposas y la madre quienes incansablemente exigen justicia en cada una de las consignas que enérgicamente secundaban el resto del contingente.

Las lágrimas en el rostro de la compañera María Sántiz López, madre del compañero Humberto, son difíciles de contener, pero no son lágrimas de resignación, son de coraje, porque son tantos los elementos que pueden probar la responsabilidad de “Los Petules” en la ejecución extrajudicial de su hijo y sin embargo, el Estado mexicano les premia con la impunidad.

Son cerca de 2 decenas de jóvenes, con quienes Humberto compartió infinidad de veces estas tarea, los encargados de plasmar con tinta roja y negra en cada una de las paredes y bardas públicas la exigencia de presentación con vida de todos los detenidos desaparecidos, particularmente de los luchadores sociales Gabriel Alberto Cruz Sánchez y Edmundo Reyes Amaya; la desarticulación de grupo paramilitar “Los Petules” y a Jesús Sántiz López , Agustín Sántiz López, Lorenzo Sántiz López y Pedro Sántiz López como sus principales cabecillas.

Durante una semana mantuvimos actividad política permanente, algunos medios de comunicación dieron puntual cobertura a nuestra jornada de lucha.
En la sede de la Comisión Nacional de Derechos Humanos en San Cristóbal de Las Casas, decidimos realizar una actividad de denuncia, razón por la que tomamos por un día las instalaciones para hacer un exhorto a los representantes de este organismo nacional un pronunciamiento enérgico ante la creciente ola de violencia institucional contra nuestra y las constantes violaciones a los derechos humanos.

Esta jornada nos permitió conocer de directa voz del representante legal de la familia del compañero Fidencio el proceso jurídico que guarda el caso, el cual se desprende que si bien se muestran con voluntad para avanzar en la investigación, aún existen espacios vacíos para la actuación en un caso que la gravedad amerita.

Para coadyuvar en este desarrollo es que da a conocer una información que se obtuvo a través del teléfono celular de una agente policíaco cuya función es dar seguimiento a las organizaciones populares en el región Ocosingo-Altamirano, que junto con una red de agentes civiles amparados a la respetable labor periodística, se encargaban de armar los expedientes incriminatorios para luego dar paso a la acción represiva y de lesa humanidad como es la desaparición forzada de nuestro compañero Fidencio.

Con esta información no queda lugar a dudas que es el Estado mexicano quien en una franca acción contrainsurgente, vigila, hostiga y reprime al conjunto del movimiento popular. En ella está la prueba testimonial de que para el cometido de crímenes de Estado existe una coordinación de instancias municipales, estatales y federales, dirigidas por el Mando Único.

La jornada nacional tiene varias sedes por delante, en cada uno de estos lugares el objetivo es coadyuvar a desenmascarar la esencia represiva del régimen en el cometido de crímenes de lesa humanidad y de Estado. Si en el transcurso del desarrollo de esta actividad se continúa con el hostigamiento, seguimiento y represión será una prueba irrefutable más que desde las altas esferas de gobierno mexicano es donde se planea y ejecuta el terrorismo de Estado.

Los resultados son positivos, al terrorismo de Estado sólo se le puede hacer frente con la organización popular y las acciones políticas de masas con carácter combativo. Hacemos amplia la invitación a todos los sectores del pueblo a sumarse a esta jornada de lucha, a sumar esfuerzos en el desenmascaramiento del régimen represivo.

Porque la víctimas del terrorismo de Estado son del pueblo, no desistiremos ¡HASTA ENCOTRARLOS!

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