¡No vamos a desistir de nuestra lucha! Los derechos del pueblo no se negocian, se exigen y se defienden

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27 de agosto de 2016

A los familiares de víctimas del terrorismo de Estado
A los organismos defensores de los derechos humanos
A los medios de comunicación nacional y del extranjero
A las organizaciones populares, democráticas e independientes
Al pueblo en general

¡No vamos a desistir de nuestra lucha! Los derechos del pueblo no se negocian, se exigen y se defienden

Desde que realizamos la Gira nacional. Desaparición forzada en México, caso: Gabriel Alberto Cruz Sánchez y Edmundo Reyes Amaya, un crimen de lesa humanidad, en distintos estados de la República, el Estado mexicano emprendió una ofensiva represiva contra todos los integrantes del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS), a todo lugar que se asistió hubo presencia de agentes policíacos que hostigaban de distintas maneras, tomaron fotografías y datos de los que ahí se encontraban, daban seguimiento e intentaban intimidar para que se desistiera de realizar esta actividad política.

¿Qué fue lo que se denunció en esa Gira, realizada el año pasado durante tres meses por distintos estados de la República?, ¿por qué se hostigó con mucha insistencia en todas las actividades que se realizaban durante la esta actividad política?, ¿qué intereses se tocaban en ese momento para que culminarán con intentos de ejecución extrajudicial, asesinatos, detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas?

El pueblo conoce, porque vive a diario los efectos nefastos de la política de terrorismo de Estado, la lucha cotidiana por exigir presentación con vida de los detenidos desaparecidos y justicia para los miles de ejecutados extrajudicialmente, que en su conjunto forman los recursos metodológicos para hacer frente a la escalada represiva.

Es dado a conocer al pueblo que el 19 de junio de 2014 se emitió una resolución judicial por el Noveno Tribunal Colegiado, en la que se ordena a las autoridades federales, fuerzas armadas e instituciones la búsqueda de los dos luchadores sociales Gabriel Alberto y Edmundo en instalaciones militares, principalmente, así como citar a comparecer a mandos militares, policías federales, estatales y municipales para que declaren en relación sus funciones en el momento en que ocurrió la desaparición forzada.

Lo importante de esta resolución es que una institución del Poder Judicial de la Federación emite un dictamen en la que reconoce que se cometió una desaparición forzada y ante la gravedad del delito ordena su búsqueda en instalaciones militares, además de que se presenten los señalados en esa resolución como presuntos responsables a declarar, es decir, los titulares de los cuerpos policíaco militares, de la SEDENA, SEMAR, CISEN, entre las 28 que citan son las que destacan en la lista.

Ordenar estas diligencias es paradigmático en el país, porque una parte de la lucha de los familiares es buscar a los detenidos desaparecidos en instalaciones militares, es que los responsables de esta política criminal comparezcan ante los tribunales y sean sancionados por graves violaciones a los derechos humanos, en este caso se logra que el poder judicial lo emita, pero, nos enfrentamos a otro aspecto, al reconocimiento y acato de la resolución, aspecto que han respondido con burocratismo y dilación para alargar el proceso jurídico.

El Estado mexicano se ha negado a acatar la misma, se ha negado a abrir los cuarteles militares y presentar a las fuerzas armadas a declarar, con esto comprobamos que las leyes se hacen para defender los intereses del capital nacional y del extranjero, para cubrir con el manto de la impunidad a sus fuerzas represivas, instituciones que van a garantizar mediante la represión y la ejecución de más crímenes de lesa humanidad el poder económico y político.

Esta es la esencia del estado de derecho que impera en nuestro país, tiene un carácter de clase burgués, cuyo objetivo es mantener sometido al pueblo y garantizar la impunidad a los criminales de Estado. Desde las instituciones se exige al pueblo el cumplimiento de las normas jurídicas, no obstante, cuando es el Estado quien debe acatar su propio marco jurídico la justicia no llega para las víctimas.

Es la razón por la que en toda la gira se hostigó a los integrantes del FNLS en un caso que está muy bien documentado política y jurídicamente, y sobre todo, porque se trata de dos personas que han sido reivindicadas por el Partido Democrático Popular Revolucionario-Ejército Popular Revolucionario (PDPR-EPR), es decir, dos luchadores sociales, reconocidos por sus compañeros como revolucionarios, que por su forma de lucha son sometidos a graves violaciones de derechos humanos, son torturados, negados por las propias autoridades y descalificados por su lucha.

A sus familiares los han sometido a hostigamiento, amenazas e intento de intimidación para que dejen de exigir su presentación con vida, y a las organizaciones que se han solidarizado con ellos han sido objeto de represión sistemática y violaciones graves de derechos humanos. Se intenta ocultar los crímenes con el cometido de crímenes cada vez más atroces.

En nuestro caso, desde que iniciamos la gira no se dejó de hostigar, todo el tiempo el gobierno de Enrique Peña Nieto, buscó el momento idóneo para ejecutar el crimen, el momento más álgido de la ofensiva represiva fue el 7 de noviembre de 2015, fecha en la que un sujeto armado intentó ejecutar de manera extrajudicial a cinco de nuestros compañeros en la Ciudad de México; de este acto 3 resultaron con heridas graves, que hasta el momento algunos continúan con su rehabilitación y secuelas para toda la vida.

Este hecho mostró de manera más fehaciente la respuesta del Estado mexicano a la exigencia de acatar la resolución, a la exigencia de acabar con los crímenes de lesa humanidad y denunciar que las desapariciones forzadas son terrorismo de Estado y una política contrainsurgente para contener el descontento popular y acallar las voces de denuncia y protesta.

No es el único acto de represión, en este año 2016 se han dado una serie de amenazas, detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, cateos de militares en oficinas de la organización que se encuentran en los estados donde tenemos presencia y arraigo, se ha utilizado a los grupos paramilitares como punta de lanza para cometer crímenes de estado contra los que integramos el FNLS.

El grupo paramilitar conocido como “Los Petules” y los actuales representantes del Ejido de Altamirano en el estado de Chiapas, son los que se encargan de materializar esta política de represión contra nuestra en la región, sin duda, actúan al amparo de las autoridades estatales y federales. Son los distintos cuerpos policíaco-militares quienes garantizan el actuar impune de estos autores materiales, quienes en su acervo criminal cuentan con desapariciones forzadas, asesinatos políticos y detenciones ilegales.

Para nosotros no queda duda, es una ofensiva represiva ejecutada por el Estado mexicano contra nuestra organización, por las denuncias, jornadas de lucha y acciones políticas de masas que hemos realizado. No vamos a desistir de nuestra lucha, no vamos a firmar ningún documento que nos impida luchar por mejores condiciones de vida, trabajo y educación, los derechos del pueblo no se negocian, se exigen y se defienden.

No vamos a callar, nuestra voz se convierte en consignas de lucha, dignidad y acciones políticas de masas; no vamos a desmovilizarnos, nuestras acciones políticas van estar en cualquier lugar donde se cometa una injusticia y denunciarán a los verdaderos criminales de Estado.

Al pueblo, a los familiares de víctimas del terrorismo de Estado los invitamos a no callar, a no perdonar, a no desmovilizarnos, salgamos a las calles a luchar con dignidad y combatividad. El olvido ni la resignación deben privar en nuestra moral, porque cada detenido desaparecido representa indignación y una razón para luchar.

Atentamente

¡Presentación con vida de todos los detenidos desaparecidos por el régimen en el país!
¡Libertad inmediata a todos los presos políticos y de conciencia en el país!
¡Alto al terrorismo de Estado!
¡Alto a la militarización y paramilitarización en el país!

¡Ni una lucha aislada más!
¡A construir la unidad obrera, campesina y popular!
¡A impulsar la lucha por el socialismo!

Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS)

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