FNLS. Condenamos la represión contra los trabajadores de la educación

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Ciudad de México, 22 de mayo de 2016

A la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación
Al movimiento popular-magisterial
A las organizaciones independientes y solidarias
A los medios masivos de comunicación nacional e internacional
A l pueblo en general

Condenamos la represión contra los trabajadores de la educación

La represión llevada a cabo por los cuerpos policíaco-militares contra la CNTE en la Ciudad de México, Chiapas, Oaxaca y Michoacán representan en los hechos la política de terrorismo de un Estado policíaco-militar; salida que el gobierno mexicano da a las demandas de los trabajadores de la Educación, actos que condenamos y repudiamos enérgicamente, porque esta política no distingue color o ideología, va dirigida contra una clase en específico: el proletariado.

El desalojo del plantón que la CNTE mantenía en la Ciudad de México, como acto de protesta ante la negativa del Ejecutivo y sus instituciones para resolver y atender sus demandas, es un hecho que refleja la política de terrorismo de Estado, la cual, se ciñe a los intereses de empresarios como Claudio X González y Mexicanos Primero.

El encarcelamiento en Oaxaca de maestros de la sección 22, el asesinato extrajudicial en Chiapas de maestros de la sección VII y desaparición forzada (temporal) de profesores de Michoacán, Oaxaca y Chiapas son la expresión concreta del terrorismo de Estado.

A través del terror se intenta arrebatar los derechos que son conquistados por las luchas históricas del pueblo: el derecho a la protesta, a la libre manifestación de ideas, así como nuestro derecho a organizarnos y a defender los derechos laborales y humanos; es lo que el Estado mexicano intenta arrebatar con las leyes y reformas neoliberales a costa de sangre y muerte de las masas trabajadoras, que traen como consecuencia el pauperismo, pobreza, miseria y desempleo.

La ley educativa impuesta, como parte de este paquete de medidas neoliberales, no corresponden a “mejorar la educación”, tiene un su esencia un fin económico de privatizar la educación en todos los niveles, para ello se intenta quitar la oposición magisterial de en medio, los que abrazan la demanda de una educación gratuita, científica y popular, quienes frenan el avance del proyecto privatizador, sólo así se entendería por qué tanta saña contra las normales rurales, la CNTE, la organización estudiantil y popular.

La ley educativa comienza por arrebatar los derechos laborales que ha conseguido el pueblo trabajador en la historia de la lucha de clases de nuestro país, quitarles sus derechos a organizarse y puntualmente combatir y desarticular la CNTE, y termina por implementar una educación burguesa, para formar sujetos dóciles y serviles al sistema capitalista.

A la represión no se le puede llamar “enfrentamiento”, de esta manera se intenta diluir el carácter eminentemente represivo de las fuerzas policiacas, porque las acciones de protesta no son actos de provocación, son en esencia actos de denuncia; las policías en contraparte, sus pertrechos son en función de reprimir, de arremeter con saña contra el pueblo.

¿Cómo entender el operativo desplegado para impedir el ingreso de los compañeros maestros a la capital del país? ¿A qué intereses responden los distintos representantes de las administraciones estatales y federal? ¿Cuánto odio destilan las declaraciones de Aurelio Nuño al asegurar que es el magisterio democrático quien se ha cerrado las puertas del diálogo?

Si para el gobierno mexicano “diálogo” es desplegar las fuerzas policiaco-militares, la bravuconería, la pedantería y la amenaza de los políticos de oficio, si son los despidos de docentes, evidentemente es un diálogo difícil de comprender, y no se puede esperar otra actitud del pueblo y de las masas magisteriales que la creatividad popular y la combatividad.

No es del pueblo de donde emana la violencia, no son las bases magisteriales quienes han provocado un ambiente de tensión, son los titulares de la SEP Aurelio Nuño, Enrique Peña Nieto y toda la camarilla de políticos de oficio que avalaron el nefasto Pacto por México, los únicos responsables de esta crisis política y del baño de sangre que corre por el terrorismo de Estado.

La defensa de la educación y de las condiciones laborales dignas para los trabajadores no es exclusiva de un sector, sino de todo el pueblo entero, en este sentido nos solidarizamos con la CNTE y exigimos la inmediata derogación de la ley educativa, el respeto al derecho al trabajo y a las condiciones dignas para ejercerlo, alto a la represión contra la CNTE y contra el pueblo organizado.

Sólo con la unidad del pueblo, de los trabajadores del campo y la ciudad podremos hacerle frente al Estado policiaco militar, y detener que nos continúen arrebatando nuestros derechos y precarizando nuestras condiciones de vida.

Responsabilizamos a Enrique Peña Nieto, a Aurelio Nuño, a Miguel Ángel Osorio Chong y a los titulares de los ejecutivos estatales donde la CNTE está movilizada, de la integridad física y psicológica del magisterio democrático y del pueblo que dignamente muestra su solidaridad.

Si desde el Estado se recibe represión, el pueblo tiene el legítimo derecho a resistir con combatividad y creatividad en las acciones políticas de masas.

¡Solución a las demandas de los trabajadores de la educación!
¡Libertad inmediata a todos los presos políticos y de conciencia en el país!
¡Alto al terrorismo de Estado!
¡Alto a la militarización y paramilitarización del país!

¡Ni una lucha aislada más!
¡Por la unidad obrero, campesino y popular!
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo

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