ORGANIZACIÓN Y LUCHA DEL PUEBLO ANTE ESTA REALIDAD, EL HAMBRE, LA MISERIA Y LA REPRESIÓN

, popularidad : 5%

La lucha de clases en nuestro país se agudiza entre proletarios y burgueses, manifestándose en la movilización permanente de las masas explotadas y oprimidas por la reivindicación de sus demandas más sentidas. Movilización que en el contexto mexicano no es homogéneo dado el grado de dispersión y atomización que cunde en el seno del movimiento popular.

La crisis estructural del capitalismo avanza, previendo la respuesta popular, la oligarquía se reposiciona, se atrinchera, Peña Nieto ya anunció las primeras medidas, incremento del presupuesto para gastos policiacos y militares en tanto que anuncia la reactivación de la policía política, ya prepara la embestida en contra de lo más avanzado del movimiento popular disfrazado en reformas neoliberales y preparando la maquinaria represiva.

El descontento popular avanza, brotes de descontento nacional, estudiantes, sector campesino e indígena, el movimiento obrero, magisterio democrático, organizaciones de derechos humanos, ong’s, etc. se expresan en todo el territorio nacional, no obstante no ha sido posible coordinarnos para enfrentar al enemigo común: el capitalismo, la burguesía, la oligarquía. Existe dispersión en el movimiento popular producto de la falta de claridad política respecto al enemigo de clase, la lucha se entrampa en resolver solamente demandas sectorialistas, inmediatas y cuando intenta trascender sus esfuerzos organizativos se ven frustrados al no comprender la realidad objetiva y las leyes sociales que rigen el desarrollo de la humanidad, haciendo culto al espontaneismo.

Estos problemas de diversidad ideológica en el movimiento popular se refleja en las diferentes formas subjetivas de organización, así como en la orientación de sus objetivos y sus tácticas. Esto ha provocado que no fructifiquen los esfuerzos por crear organizaciones nacionales de masas cuando si es posible sólo duran cortos periodos de tiempo y luego se diluyen.

Una tarea del movimiento popular es la necesidad de masificar la formación política, los grandes movimientos históricos de masas lo resolvieron con escuelas de formación política y con la formación de cuadros políticos. En el movimiento popular actual campea la improvisación política, pocas organizaciones realizan esfuerzos en este sentido. No comprender esta necesidad o comprenderla y no remediarla lleva a los movimientos de masas a un proceso de inercia, a improvisar respuestas ante los ataques sistemáticos de la oligarquía, a convertir el descontento acumulado en manifestaciones espontaneas, que frustran al movimiento popular.

Los esfuerzos para conformar organizaciones que aglutinen a las diversas organizaciones que existen en el país en la conformación de un Frente Nacional de masas es una necesidad histórica hasta nuestros días, consideramos que un Frente viene a resolver problemas de coordinación así como de dirección colectiva a partir de las posibilidades que ofrece el Centralismo Democrático, para esto se necesita avanzar en una sólida formación política de masas guiados por principios políticos, éticos y morales bajo un programa de lucha, táctica y estrategia. Sin cumplir estos propósitos los movimientos seguirán girando en torno a las coyunturas y espontaneismo.

Otro de los problemas fundamentales del movimiento popular es el de coordinación entre las diversas fuerzas políticas superando las diferencias y adoptar una madurez política para crear instancias de coordinación espacios de análisis y discusión política, intercambio de experiencias de lucha de cada sector u organización que se concreten en programas a largo plazo, con planes de acción que respondan a una estrategia que asuma el movimiento.

Frente Nacional de Lucha por el Socialismo

Navegar por las