PONENCIA. “LA TORTURA COMO MÉTODO DE INVESTIGACIÓN Y DE REPRESIÓN”

, par  Ciudad de México , popularité : 2%

Presentada por el Lic. Damián Martínez Martínez en la Conferencia política. LA tortura como método de investigación del gobierno de Rutilio escandón Cadenas

FRAGMENTOS DE LA NARRATIVA DE JAVIER GONZÁLEZ DÍAZ

“El día 17 de julio del año en curso, como a las 10 de la mañana, en el poblado Las Rosas, Chiapas, fui detenido por personas vestidas de civil quienes estaban acompañados de policías municipales. Uno de los de civil me dio un garrotazo en la espalda diciéndome “así te queríamos encontrar”, tirándome al suelo y otros dos me sujetaron, inmovilizándome. Los policías municipales me esposaron y me subieron a una patrulla”.

“Me llevaron a una cuarto, y ya adentro, un policía alto, “colocho”, ojos claros, de entre 40 a 45 años de edad, se colocó un guante color blanco y me golpeó con las dos manos extendidas sobre los oídos en dos ocasiones, causándome un dolor terrible en ambos oídos, por lo qué al ver venir el tercer golpe, moví la cabeza, haciendo que la mano derecha de mi agresor golpeara mi ojo izquierdo. Después, con el puño cerrado, volvió a golpearme el ojo izquierdo, haciéndome perder el equilibrio cayendo al piso. Una vez tirado en el suelo, me dio de patadas en las costillas del lado izquierdo. Como estaba esposado de las manos, no pude levantarme hasta que llegó otro policía quien me ayudó a hacerlo, diciendo “ya comandante, ya deje de verguearlo, va usted a matarlo”, a lo que el policía golpeador contestó “que se muera el hijo de su puta madre”. Al estar de pie, volvió a darme dos golpes con el puño cerrado, uno que me rompió la parte inferior de la nariz ; y otro que me rompió el labio superior, y comencé a sangrar bastante, lo que hizo que dejara de golpearme este policía. La golpiza fue presenciada por otros seis o siete policías más”.

“Al salir de la celda, el policía golpeador me dijo “estas aquí sin derecho a nada, sin hacer llamadas a tus familiares, menos comida y agua. Si te mueres, mejor”.”

“Los otros policías me decían “te va a cargar la chingada”, “ya valiste verga”, “valiste madres”, lo que me hacia sentir mucho miedo, pensando en que iban a matarme o a desaparecerme”.

“Como a medio día de ese 17 de julio, me sacaron de esa cárcel de Las Rosas y me trasladaron a Teopisca, Chiapas. Tuvieron que ayudarme para abordar la patrulla por los dolores que sentía de la golpiza y no podía caminar, lo que hizo que uno de los policías comentar “a ver como nos va con la verguiza que le dio el comandante a éste”. Ya en el camino me dijeron “si tenés unos veinte mil pesos, ahorita te soltamos y decimos que te escapaste”.

“Como a las tres de la tarde del mismo 17 de julio, a donde me encontraba llegaron cuatro personas vestidas de civil, quienes me pidieron información sobre el FNLS, diciéndome "vamos a llamar al Chus Orantes, para que te identifique, y si lo hace ya valiste verga", también me preguntaban “¿quién es Jonatán ?”, yo respondí que no lo conocía y eso los enfureció. “¿cómo qué no sabes cabrón ? Si después de él estás tú”, comentaron enojados. Uno de ellos pidió una bolsa de plástico y me dijo que, si no hablaba, iba a meter mi cabeza en la bolsa y así, me metería al agua. Cuando salieron, dijo uno de ellos “al rato en la noche, vendremos otra vez y te daremos otra verguiza, a ver si aguantas y no dices nada”.

“También se acercó una señora quien creí era médico porque vestía una bata blanca, yo le pedí qué si podía darme medicamentos, pues tenía mucho dolor en el cuerpo y en el rostro, y me dijo “tú no tienes derecho a medicamentos” y se fue.” (Esta persona es la médico legista ELI BONIFAZ CRUZ, adscrita a la Fiscalía General del Estado de Chiapas).

“El 18 de julio como a las 4 de la tarde, una persona vestida de civil con cuatro policías municipales de Teopisca, me subieron a una patrulla y me trasladaron a las afueras del poblado, hasta donde se encontraba estacionada una camioneta blanca con cuatro personas más vestidas de civil, quienes me subieron a este vehículo, y me llevaron a San Cristóbal de las Casas. En todo el trayecto fueron interrogándome, amenazando que “si no nos das información del FNLS, te vamos a romper tu madre, pendejo”.

“Al llegar a San Cristóbal de las Casas, me internaron en un cuarto oscuro donde me preguntaban quienes eran los lideres del FNLS y decían “te vamos a soltar un vergazo si no nos dices lo que sabes de la organización”.

“Ese mismo día, como a las 8 de la noche me llevaron al CERESS 5 de San Cristóbal de las Casas en el cual el encargado se negó a recibirme diciendo “No podemos aceptarles el señor, porque miren como lo traen, y ni hoja de traslado ni ningún papel presentan”.

“Me llevaron a las oficinas del Juzgado de Control y Tribunales de Enjuiciamiento de San Cristóbal de las Casas, y ahí me tuvieron toda la noche del 18 de julio, hasta la tarde del 19 de julio que me internaron al CERESS 5 después de una audiencia, donde me dieron de comer y tomar agua después de 50 horas sin ningún alimento”.

FRAGMENTOS DE LA NARRATIVA DE ARMANDO HERNÁNDEZ SÁNCHEZ

“El día 28 septiembre de 2019, al salir de mi trabajo de albañil, en el Barrio Santa Elena, municipio de Chiapa de Corzo, como a las 2 y media de la tarde, caminaba a la parada de las combis que van para mi colonia. De momento, una persona vestida de civil me golpeó en la nuca, cubriéndome el rostro con mi playera para después subirme a una combi blanca, donde escuché había otras personas. Entre todos continuaron pegándome, con los puños en la panza y de patadas en las piernas”.

“Me llevaron a un cuarto oscuro, me di cuenta de esto pues, aunque iba cubierto de la cara con la playera, ésta dejaba pasar la luz del sol ; con trapos amarraron mis pies, y las manos me las pegaron al cuerpo. Me vendaron los ojos, colocándome otro trapo sobre la playera y me aventaron al piso. Ya tirado en el suelo, me echaron agua en mi cara, lo que hacía que me ahogara, sintiendo desfallecer en ratos. Después de varias veces de hacerme lo anterior, quitaron la venda de mis ojos, mostrándome fotografías de personas de un celular, preguntaban si los conocía, sus nombres, y si alguno de ellos era mi hermano. Y cual era el líder del FNLS”.

“Como les contestaba que no conocía a nadie de ellos, volvían a echarme agua a la cara. Esto lo hicieron por mas o menos media hora. Después fui llevado al cuartel de la policía municipal de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Personal de este lugar, me trasladó y entregó al Juzgado de Control y Tribunales de Enjuiciamiento Región uno de Cintalapa, Chiapas”

ACOTACIONES

Nuestra Carta Magna prohíbe terminantemente la práctica de la tortura desde el artículo 1, al garantizar el respeto a los derechos humanos de todo ciudadano mexicano en cualquier circunstancia. Y como reglamentaria de la prohibición de la tortura se encuentra en vigencia la Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar la Tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes. Esto en correlación con las Normas y Tratados internacionales en materia de Derechos Humanos de los que el Estado Mexicano es parte, entre los más ostensibles encontramos el Articulo 5 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos ; el Articulo 7 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos ; y la Declaración de las Naciones Unidas sobre la Protección de todas las personas contra la Tortura y otros tratos o penas crueles, Inhumanos o Degradantes (Declaración sobre la Protección contra la Tortura).

El carácter absoluto de la prohibición y que no haya causales eximentes de responsabilidad, ni causas de justificación ; son dos de los elementos jurídicos de la tortura que todo Estado de Derecho debe observar. Además, se considera un crimen internacional, por ello es que la Corte Interamericana sobre Derechos Humanos ha conocido casos de tortura de varios Estados, resolviendo en sus sentencias que el deber de investigar la tortura “constituye una obligación estatal imperativa”.

A más de un año de los actos de tortura en contra de JAVIER GONZÁLEZ DÍAZ y ARMANDO HERNÁNDEZ SÁNCHEZ, el Estado Mexicano ha sido omiso en cumplir con su obligación de investigar y castigar a los responsables de dichos actos delictivos, no obstante, conocerlos mediante denuncias que interpusimos ante las instancias correspondientes de procuración y aplicación de justicia.

CIUDAD DE MÉXICO, octubre de 2020.

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