En plena contingencia sanitaria el gobierno de Silvano Aureoles Conejo expresa su carácter represivo y autoritario

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Ciudad de México a 6 de marzo de 2020

A la opinión pública

En el curso de la emergencia sanitaria producida por el SARS-COV-2, el gobierno de Silvano Aureoles Conejo en Michoacán impone medidas autoritarias y violentas contra el pueblo trabajador y el conjunto del movimiento popular, so pretexto de garantizar la seguridad social de los ciudadanos, pero en los hechos devela su esencia represiva.

El desalojo violento contra estudiantes normalistas y comuneros de Michoacán, la detención arbitraria, tortura y fabricación de delitos contra el estudiante normalista Eduardo Cerna Murillo el pasado 4 de mayo; la herida con bala en un brazo, así como lesiones por esquirlas en el torso de otro alumno del Centro Regional de Educación Normal de Arteaga; y, la herida por esquirlas de bala en un brazo de una alumna de la Escuela Normal de Educación Física de Morelia el pasado 28 de abril del año en curso es política represiva que identifica al gobierno de la entidad.

Violencia institucional que aplica contra todo el conjunto del movimiento popular, para este gobierno michoacano, el enemigo a combatir es el pueblo que protesta, manifiesta inconformidad y hace crítica política al régimen, a ellos son los que aplica todo el rigor de la ley burguesa e intenta mantener tras las rejas a luchadores sociales o defensores de los derechos humanos, por el simple hecho de ejercer su derecho legítimo a la protesta y a la libre manifestación de ideas.

La represión contra los normalistas de la Organización de Normales Oficiales del Estado de Michoacán (ONOEM) tiene sustento en la vocación profascista del gobernador del estado, ante la actitud ruin institucional de reducir las matrículas para el ingreso a las diferentes normales. Al gobernador no le importa si son tiempos de contingencia, su único propósito es cerrar espacios para la educación pública.

Desde el inicio de la administración de Silvano Aureoles se ha caracterizado por represor, donde la lista de crímenes de Estado y de lesa humanidad contra las organizaciones de carácter popular e independiente es amplia, por ello, no dudó en usar la fuerza letal contra los normalistas inermes y con todo descaro afirma que fue para preservar la seguridad de los cuerpos policíacos.

Las graves violaciones a los derechos humanos cometidas en su administración permanecen sin ser investigadas, de tal manera que no hay juicio ni castigo a los autores materiales, éstos últimos aún permanecen en las instituciones policíacas como si nada hubieran hecho; un indicativo de que la única ley que impera en esta entidad federativa es la que protege los intereses político y económico de voraces empresarios, cuyo único interés es acumular y concentrar su capital.

La represión ejercida contra los estudiantes normalistas se suma a esa lista de agravios que comete el gobierno michoacano contra las masas organizadas, hecho que identifica la práctica política de otras entidades federativas como el gobierno de Rutilio Escandón Cadenas en Chiapas. A ambos los caracteriza su carácter antipopular, su proceder represivo y autoritario contra las masas organizadas.

El primero es militante del Partido Democrático Revolucionario (PRD), organismo que con se consumió en la descomposición política, corrupción e intereses personales, a tal grado que el representante de la administración michoacana no duda en mostrar el odio de la clase que detenta el poder contra el pueblo trabajador.

El segundo es de filiación morenista, llegó a la administración chiapaneca con el aval del gobierno federal. Desde que arribó al Ejecutivo estatal arengó seguir los lineamientos nacionales del organismo político que lo llevó a la administración local, que consisten en “cero impunidad”, en los hechos significa no castigar a los responsables de crímenes de Estado y lesa humanidad, para ellos el perdón y el castigo al pueblo que proteste; “aplicación del estado de derecho”, significa prohibir todo tipo de manifestación y mantener tras las rejas a luchadores sociales, activistas políticos o defensores de los derechos humanos.

En los hechos es un gobierno reaccionario, ¿qué diferencia hay entre el gobernador de Michoacán y el de Chiapas? De esencia ninguna, ambos se guían por las formas burguesas en política, tienen un mismo origen como políticos de oficio formados en las instituciones del régimen neoliberal.

Independientemente del partido político gubernamental que representen siguen la misma lógica neoliberal y profascista, no pueden escapar de él, aunque digan que van a beneficiar al pueblo trabajador, en esencia, hacen lo necesario para mantener la base económica que sostiene el modo de producción capitalista, permiten que la explotación económica y opresión política siga su curso contra la clase trabajadora.

La agresión con disparos de bala a los estudiantes el pasado 28 de abril del año en curso en un retén policíaco expresa la política de gobierno a seguir contra las organizaciones de carácter independientes, quien no duda en utilizar la fuerza letal para contener el descontento popular, en la misma fecha que el represor Fausto Vallejo Figueroa arremetió contra las casas de estudiante en Morelia.

La justificación que antepone por los disparos hechos contra los estudiantes no tiene fundamento alguno, porque la contingencia sanitaria no se atiende con balas ni armas de alto calibre; al contrario, lo que se ocupa es la atención en los hospitales públicos, dotarlos de los materiales necesarios y tener al personal médico en condiciones óptimas para enfrentar ese fenómeno viral.

Hasta el momento no ha emitido un plan emergente para atender la contingencia sanitaria, lo único que expresa es el plan contrainsurgente que trazaron contra las organizaciones que considera un peligro para el desarrollo empresarial en la entidad, entre éstas están las normales oficiales del estado de Michoacán y las organizaciones populares que se mantienen fuera de los marcos corporativos gubernamentales.

Nos solidarizamos con los estudiantes normalistas y los padres de familia, su lucha es legítima, por tanto, la exigencia educativa es justa, desistir de ello es darle la razón a un político de oficio que no conoce otro diálogo más que el cometido de graves violaciones a los derechos humanos.

La historia lo mantendrá como el gobernador más sanguinario de Michoacán, el cual, tendrá en su administración una lista larga de desapariciones forzadas, masacres, ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias, tortura y medidas autoritarias, que con el tiempo el pueblo NO OLVIDA, NI PERDONA, al contrario, exige juicio y castigo a los responsables.

Porque ser estudiante no es sinónimo de delincuente, libertad inmediata al estudiante Eduardo Cerna Murillo. ¡Presos políticos libertad!

Atentamente
¡Por la unidad obrera, campesina, indígena y popular!
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo
FNLS

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