Necesidades del pueblo chiapaneco versus necesidades oligarcas

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Ciudad de México a 22 de enero de 2019

A la opinión pública

La relación entre las necesidades del pueblo chiapaneco y las de la oligarquía son en esencia diametralmente opuestas, mientras el pueblo trabaja para sobrevivir, lucha por justicia y mejores condiciones materiales de vida, la oligarquía se ocupa en medrar con la pobreza, salir avante en la crisis económica e impulsar proyectos para garantizar sus ganancias.

Las masas trabajadoras a diario hacen uso de su fuerza de trabajo para garantizar sus bienes materiales de existencia para no perecer en las grietas del desempleo, la pobreza, la miseria, incluso, el trabajador a fuerza de la lógica explotadora es obligado a aceptar salarios miserables.

Los millones de familias proletarias en Chiapas como la inmensa cantidad de trabajadores se enfrentan a un conjunto de dificultades que afectan sus derechos a la vida, salud, educación, vivienda…, estrujante realidad que constituye la base material y política del descontento popular, porque ante la violación de los derechos humanos, los sectores populares se organizan de acuerdo a su creatividad, del cual deriva en descontento popular.

Cuando el pueblo a través de la crítica política, de las acciones políticas de masas expresa su inconformidad ante un orden de cosas caracterizado por la iniquidad, no pude llamársele violento, porque lucha en función de lo que se plantea en los derechos humanos y constitucionales, sobre todo, es certera su causa en tanto que es repugnante que millones vivamos en condiciones precarias cuando un reducido grupo de oligarcas amasa enormes ganancias sin importarle la vida de los explotados.

La realidad es taladrante y el sexenio actual tanto el estatal como el federal, no satisfacen en lo elemental las necesidades del pueblo. Aunque el discurso sea elocuente, pero en los hechos, el pueblo se enfrenta a un mar de dificultades, por lo tanto, aunque los políticos de oficio refieran las necesidades de omitir el egoísmo, es un absurdo, porque en la vida cotidiana los intereses de los grandes empresarios son primordiales mientras los desposeídos intentan silenciarlos con programas asistenciales, violencia institucional y contrainsurgencia, así transcurre la dictadura del capital.

Rutilio Escandón Cadenas afirmó, por ejemplo, “(…) Se necesita trabajar en equipo, sin egoísmo, con el ánimo de colaboración en cualquier tema que ponga en riesgo a Chiapas.” Es una expresión en apariencia inocua y humana, al profundizar en ella, encontraremos que es otra más de la retórica de este gobierno.

La frase sin egoísmo hace gala de hipocresía, porque la expresión nítida de ese principio burgués es el gobierno mismo, porque privilegia a los empresarios y coloca en segundo lugar las necesidades de los oprimidos, las frases de ese tipo son piezas demagógicas para mentes incautas.

El Ejecutivo estatal afirma, “(…) Tene¬mos que convertirnos en agentes preventivos para resolver los problemas que lastimen al pueblo.” ¿Qué significa esto? ¿Agentes preventivos? Cuando el pueblo tiene que protegerse de atropellos que comete la policía, de los actos represivos, de la violencia institucional. Por tanto, es el gobierno y sus fuerzas represivas una de las causales principales que laceran a los pobres del campo y la ciudad.

Lo que lastima al pueblo son las degradantes condiciones de pobreza, miseria, desempleo, salarios miserables que padecen las masas trabajadoras. Es la indolencia, la dilación y la demagogia las causas del dolor de quienes exigimos justicia, que por esa condición se transforma en motivo de lucha y a su vez, deriva con perversidad en represión cuando recurrimos a nuestro derecho legítimo a protestar.

Con talante prosiguió “(…) y crear entre todas y todos una nueva cultura del bien común.” El bien común es un concepto visto desde la ciencia del proletariado que alberga la necesidad del pueblo por luchar en beneficio de sus intereses, por tanto, éste será negado por el Estado burgués, de ahí que los políticos de oficio recurren a dicha terminología para ganarse la simpatía del pueblo, para embaucar a neófitos y aplaudan los planes oligarcas.

Otra mentira más del gobernador es esta, “Nos debemos de sentir orgu¬llosos de lo que se está haciendo en todos los rubros como salud, edu¬cación, protección civil, seguridad y justicia, entre otros.” En ninguno de los aspectos se aproxima los dichos del “mandatario”, porque las demandas del pueblo no son atendidas en su justa dimensión.

En materia de salud transcurrirá un sexenio, pero este derecho del pueblo requerirá más que buenas intenciones, cuando más del 71 por ciento de su población vive en condiciones de pobreza, condición que limita a los miles de pacientes tratar las diversas patologías si no se cuenta con medicamentos, tecnología y el personal médico que atienda a miles de pacientes, mientras tanto, en las instituciones de salud desfilan rostros de angustia, desesperación e incertidumbre ante un Estado indolente que no le importa en sentido estricto la vida de “quienes menos tienen”.

En el ámbito de justicia, basta mencionar el caso de nuestros cuatro compañeros en condición de presidio injusto e ilegal que los coloca al mismo tiempo como rehenes políticos. Familias enlutan por el incremento de los “asesinatos dolosos”, el sector magisterial no declina en su exigencia de salarios de trabajo devengado. Es un insulto a la inteligencia sentir orgullo por una falacia, hay justicia para los empresarios, empero, dilación y demagogia para los sectores populares organizados y en lucha por la defensa de sus derechos y libertades políticas.

Prosigue Escandón Cadenas “Porque esta¬mos pendientes todos los días, pre¬viniendo cualquier acontecimiento que ponga en riesgo a la sociedad.” Lo que oculta este político de oficio es que el riesgo al cual refiere es el pueblo organizado, intenta mediatizar, desmovilizar el descontento de los sectores populares.

Es el estigma con el cual pretende criminalizar la lucha de las masas organizadas, con esas expresiones intenta justificar la profundización de la militarización en la entidad para garantizar la ejecución de los planes oligarcas. Aunque son las fuerzas policíaco-militares quienes ponen en riesgo la integridad física y psicológica del pueblo, no hay nada benevolente en las declaraciones del mandatario, sino las oscuras intenciones de un hombre del régimen que satisface los planes imperialistas.

Las necesidades del pueblo no se resuelven con ayudas, ni con buenas intenciones, el pueblo requiere se objetiven sus derechos humanos y constitucionales consagrados en la Carta Magna, en esencia, en este contexto el gobierno coloca en primer término las necesidades de los empresarios, por esto, no debemos esperar beneficios del Estado burgués, sino organizarnos de manera independiente e impulsar la lucha por el socialismo en México.

¡Por la unidad obrero, campesino, indígena y popular!
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo
FNLS

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