Posicionamiento del FNLS ante coyuntura magisterial

, por  Chiapas , popularidad : 12%

Tuxtla Gutiérrez, 24 de junio de 2016

A los medios de comunicación nacionales e internacionales

A los organismos defensores de los derechos humanos

A las bases del magisterio democrático en lucha

A las organizaciones hermanas y solidarias

Al pueblo de México

El Estado Mexicano se mantiene fiel a las exigencias de la oligarquía, al aplicar e instrumentar el terrorismo de Estado, que ha desembocado en la masacre de Nochixtlán, Oaxaca, donde la policía federal llegó con las órdenes de matar, disparando a mansalva. La masacre de Nochixtlán constituye un crimen de Estado, que se combina con las detenciones desapariciones forzadas, y la anulación de facto de otros derechos humanos reflejados en las detenciones extrajudiciales y decenas de heridos.

El 19 de junio en Nochixtlán, Oaxaca, se repitió la misma dosis aplicada en Iguala contra los normalistas de Ayotzinapa, donde se perpetraron múltiples crímenes de lesa humanidad. Fenómeno que expresa la realización de los lineamientos contrainsurgentes, donde la desaparición forzada por motivos sociales y políticos y la ejecución extrajudicial son los sellos característicos de ésta política de Estado; la magnitud del crimen de Estado fue mermada por el carácter combativo de las masas, el arrojo de éstas en la defensa del mismo pueblo, respuesta que es satanizada y criminalizada por los voceros oficiosos del Estado y políticos de oficio.

La represión y cometido de múltiples crímenes de lesa humanidad del pasado 19 de junio en Oaxaca son responsabilidad del Estado y de la burguesía que se presenta mediante las cámaras empresariales; Estado y oligarquía es santa cruzada para aniquilar la decisión de luchar de un pueblo indómito, el primero aplicando la represión policiaca-militar y el segundo exigiendo y justificando ese accionar.

Se suman a esa campaña represiva el duopolio de la comunicación y voceros oficiosos, que denigrando el oficio del periodismo, justifican el accionar represivo de las manadas irracionales policiacas e imputándoselos a los míticos sujetos infiltrados. A pesar de las evidencias concretas de la mano del Estado nuevamente pretende diluir su responsabilidad en mandos menores y sujetos desclasados, convirtiendo las víctimas en victimarios, tratando de elevarse el Estado en víctima, pero los hechos no hacen más que desnudar su carácter represivo y criminal, nada más absurdo que la lógica del gobierno federal que pretende consumar la impunidad.

El magisterio democrático en lucha es la expresión de la lucha por la educación pública, y la solidaridad popular es la expresión de la defensa de los intereses populares que claman por el futuro de sus hijos. Válido es cada una de ellas, que tienen que caminar, hoy más que nunca, hombro con hombro, hermanados en la identidad de clase.

La defensa de la educación pública es parte de la defensa del derecho al trabajo y a la vida, derechos que se encuentran indisolublemente ligados estrechamente, que se imbrican en cada ocasión que se las evoca, concatenaciones donde encontramos uno de los causales del torrente popular que se encuentra combatiendo.

La solidaridad no se mendiga ni se condiciona, ésta debe ser bien recibida de manera incondicional por cada uno de los sectores en lucha. Hacer eco de los deslindes es hacerle el trabajo sucio al Estado, más que nunca la lucha de clases exige actuar de manera creativa en las acciones políticas de masas que permitan respaldar nuestras exigencias populares y defender nuestra educación pública. Si los responsables son el Estado y las cúpulas empresariales que sean sus intereses los afectados en esta lucha de clases. Como bases magisteriales que están en las calles y plazas públicas que combaten codo con codo con el pueblo, saben bien de la solidaridad del pueblo y se debe exigir el respeto a ese apoyo, este organizado o no.

Es un deber ético-político exigir la libertad de detenidos en este proceso de lucha popular magisterial contra la reforma educativa burguesa, bajo este contexto éstos detenidos son presos políticos, porque son víctimas de la represión del estado policiaco-militar, independientemente de las formas de organización y participación con la que expresaron su solidaridad. Toda expresión de solidaridad en cuanto arremete contra los intereses oligárquicos y del Estado es un aliciente de lucha en beneficio de las causas populares.

Mantenemos nuestra solidaridad con el movimiento popular-magisterial en el terreno de las acciones políticas de masas y saludamos a las bases magisteriales democráticas movilizadas reiterándoles que no están solos, un pueblo organizado con historia de lucha los respalda.

Exigimos:

  • Alto a la represión
  • Desarticulación del mando único policial
  • Diálogo político sobre la base de la derogación de la reforma educativa burguesa
  • Destitución de Aurelio Nuño, Enrique Galindo
  • Derogación de la reforma educativa burguesa
  • Libertad de todos los presos políticos de este proceso de lucha.

¡Alto al terrorismo de Estado!

¡Presentación con vida de todos los detenidos desaparecidos!

¡Por la unidad obrera, campesino y popular!

Frente Nacional de Lucha por el Socialismo

FNLS

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