Rutilio Escandón Cadenas y su política de paramilitarismo y demagogia

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Chiapas México. 19 de junio de 2021

A los medios de comunicación

Al pueblo en general

Rutilio Escandón Cadenas y su política de paramilitarismo y demagogia

El paramilitarismo es un fenómeno innegable en nuestra entidad, el gobierno chiapaneco trata de ocultarlo a través de la demagogia. Sin embargo, la verdad siempre sale a flote, lo que se vive actualmente en algunos municipios no puede llamarse de otro modo que violencia gubernamental a través del uso del paramilitarismo.

Los ejemplos concretos están en los municipios de Ocosingo y Venustiano Carranza, en este último, el gobierno chiapaneco no ha podido esconder sus intenciones represivas que se objetiva en el uso de paramilitares para reprimir a las organizaciones populares, llevar acabo despojos de tierras y beneficiar intereses de empresarios y caciques.

A través de denuncias, testimonios de víctimas, así como de estudios y análisis desde las ciencias sociales, se ha descubierto el modo en cómo el gobierno chiapaneco esparce la violencia contra el pueblo y concretamente contra las organizaciones populares que luchan y defienden el derecho a la tierra.

Primero, los paramilitares son creados y mantenidos por el Estado, son adiestrados y pertrechados por el ejército, actúan de forma conjunta con las fuerzas policiacas y militares, en otras palabras son un destacamento armado del Estado que sirve para cometer crímenes contra el pueblo organizado.

Esto se cumple cabalmente en Venustiano Carranza, dónde la Alianza San Bartolomé conjuntamente con la Guardia Nacional asesinaron a nuestros compañeros Efraín Espinoza Pérez y Mario Alberto Vázquez. Crimen que se mantiene en la impunidad por la protección que reciben los paramilitares del gobierno.

Segundo, el gobierno tratará de negar la existencia de esos grupos contrainsurgentes, trata de crear confusión y distracción a través del discurso, en el caso de Carranza por ejemplo, Rutilio Escandón Cadenas se jacta de no ser el responsable de la violencia, sino el mediador, el “redentor” del pueblo, el que impulsa el diálogo.

Lo real es que el gobierno chiapaneco no es mediador de nada, no es impulsor de la paz o el diálogo, sino lo contrario, es responsable de los asesinatos contra campesinos, de las detenciones arbitrarias de luchadores sociales y estudiantes, de tortura, desplazamiento forzado de personas y del despojo de tierras. El gobierno y los paramilitares objetivan la violencia en la región de los Llanos y en otros municipios.

En el mismo caso de Carranza, el gobierno de Chiapas y la Alianza San Bartolomé de los Llanos se presentan con un discurso, se autodenominan “hombres de paz”, buscan hacerse pasar como víctimas cuando en realidad son victimarios, y señalan a otros como los responsables. Ese discurso es demagogia, y es una campaña de confusión, señalamientos y calumnias hacia el FNLS.

Rutilio Escandón Cadenas pretende aprovechar todo ese clima de confusión para justificar la militarización de la zona y con ello el reforzamiento de la protección a los paramilitares, avanzar en sus objetivos de despojo y por su puesto de cometer nuevos crímenes hacia quienes luchamos por la defensa del derecho a la tierra, justicia y por mejores condiciones de vida para el pueblo.

Es risorio leer las publicaciones de los paramilitares por las enormes contradicciones que manifiestan, lo que en realidad hacen con sus panfletos es demostrar la relación intrínseca entre Estado y la Alianza San Bartolomé de Los Llanos. Los señalamientos que hacen hacia el FNLS no son nuevos, son una vieja práctica de los gobiernos represivos y criminales, es la viva expresión de la calumnia y la mentira.

La historia pone a cada quien en su lugar, y en este caso concreto coloca a la Alianza San Bartolomé como un grupo paramilitar que sirve a intereses del Estado y empresarios, no son una organización que defienden los derechos de los trabajadores del campo, tanto así que jamás se les ha visto en la lucha contra la represión del gobierno chiapaneco contra el movimiento popular, mucho menos en la lucha por justicia y por la solución de las demandas agrarias, económicas y políticas del pueblo en general.

El pueblo de Carranza debe conocer la verdad, porque sólo así será mejor dirigido la exigencia de ¡alto a la violencia!, y de este modo unificarnos en una misma consigna: ¡desarticulación del grupo paramilitar San Bartolomé, alto a la militarización de la zona, alto al despojo de tierra, alto a la represión y juicio y castigo a los responsables de los asesinatos de los defensores del derecho a la tierra!, sólo así se podrá garantizar una verdadera tranquilidad para los pueblos de la región y en todo el municipio.

Hacemos responsable a los tres niveles de gobierno de cualquier agresión física o psicológica hacia quienes militamos en el FNLS.

¡Por la unidad obrero, campesino, indígena y popular!
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo

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