VIOLACIONES A LOS DERECHOS HUMANOS EN LAS CÁRCELES DE MICHOACÁN

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VIOLACIONES A LOS DERECHOS HUMANOS EN LAS LAS CÁRCELES DE MICHOACÁN

Durante el gobierno de Silvano Aureoles Conejo los argumentos leguleyos y uso faccioso del derecho son utilizados a capricho para encarcelar a estudiantes normalistas, trabajadores de la educación, indígenas campesinos, comuneros y miembros de organizaciones populares independientes. El hecho que gran parte de la población en los centros penitenciarios esté conformada por presos políticos y personas usadas como “chivos expiatorios” por las fiscalías demuestra que dichos espacios son utilizados para criminalizar la pobreza, el descontento y la protesta popular, todo lo anterior como parte de la política profascista, represiva y antipopular del régimen.

La creación de carpetas de investigación incriminatorias, las detenciones arbitrarias y los procesos injustos forman parte de las violaciones a los derechos humanos por parte del gobierno de Silvano Aureoles Conejo, a ello se suman otras violaciones dentro de las cárceles y centros penitenciarios del estado de Michoacán, las cuales se cometen de manera sistemática, más cuando se trata de presos políticos.

Un ejemplo de ello es el testimonio del preso político Leobardo Reyes Meza quien desde el 29 de junio del presente año se encuentra recluido por motivos políticos en el Centro Penitenciario de Alta Seguridad para Delito de Alto Impacto No.1 (CPASDAI No.1), desde este lugar denuncia el hostigamiento y represalias por parte de los custodios y autoridades penitenciarias contra los reclusos.

A pesar que los centros penitenciarios gozan de un buen presupuesto, la falta de medicamentos, camillas y doctores pone en duda la forma en cómo se ejerce dicho recurso, en el caso del Prof. Leobardo Reyes Meza, le son negados sus medicamentos que requiere para la conservación de un buen estado de salud lo cual es una violación al artículo 4° constitucional sobre el derecho a la salud.

En el caso del CPASDAI No.1 la alimentación es deficiente y su preparación es antihigiénica además que se ofrece a los reclusos en tiempos fuera de lo normal, esto es viola la regla número 20 de las Reglas mínimas para el tratamiento de los reclusos que dice : “20. 1) Todo recluso recibirá de la administración, a las horas acostumbradas, una alimentación de buena calidad, bien preparada y servida, cuyo valor nutritivo sea suficiente para el mantenimiento de su salud y de sus fuerzas.”

Además del permanente hostigamiento, la mala alimentación y la falta de medicamentos, en los centros penitenciarios del estado de Michoacán se da el hecho que se disponen de celdas que no cumplen con las medidas de higiene, acondicionamiento ante el clima o calefacción. Cuando en el mes de septiembre como es el caso del Centro Penitenciario de Tacámbaro, lugar donde a los reclusos se les castiga a soportar la inmundicia en las celdas de castigo. Recientemente las autoridades del CPASDAI No.1 autorizaron retirar las protecciones contra el frío de las celdas poniendo así en peligro la salud de los reclusos, esto adquiere un carácter más grave cuando nos encontramos bajo un contexto de pandemia originada por el COVID-19.

Finalmente podemos señalar la existencia de la tortura y los tratos crueles, inhumanos y degradantes en las cárceles de Michoacán, el encierro en celdas de castigo insalubres, aislamiento, hostigamiento, represalias, amenazas y vejaciones son parte de las prácticas por parte de las autoridades y comandantes para infringir daño físico y psicológico contra los internos. El caso del Prof. Leobardo Reyes Meza ilustra claramente la forma en cómo se trata a un preso político, dicho trato es promovido principalmente por el director Noé Galván Carrillo como una forma de tortura psicológica violando así los tratados internacionales contra la tortura, los tratos crueles, inhumanos y degradantes.

Esto es solamente un botón de muestra de las sistemáticas violaciones a los derechos humanos, aunado a esto, la descomposición social y la corrupción de las autoridades penitenciarias provocan que los centros penitenciarios estén muy lejos de cumplir con su objetivo, si no que se vuelven centros de represión, vejación y tortura.

COMITÉ POPULAR DE DERECHOS HUMANOS
CPDH

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