Tsajal Ek´No. 20.- no existe ingobernabilidad ni falta de estado de derecho, sino crisis económica

, par  Chiapas , popularité : 2%

Tsajal Ek´No. 20
Análisis y propuesta del FNLS en Chiapas
03 de octubre de 2020

No existe ingobernabilidad ni falta de estado de derecho, sino crisis económica

La Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) en Chiapas expresa que existe ingobernabilidad y falta de estado de derecho, conceptualización errónea para explicar la realidad económica y política del estado, lo que existe es la expresión de la crisis económica y un gobierno autoritario que impone el interés de un sector de la burguesía.

En las relaciones sociales mediadas por el interés económico no puede haber ingobernabilidad, sino un orden social y económico establecido por las clases dominantes, esto se traduce en la imposición de los socios principales de las cámaras empresariales, que es lo mismo, los dueños del capital financiero y el comercial.

En el aspecto discursivo, ahí donde los empresarios observan ausencia de autoridad gubernamental en esencia en esas palabras ocultan la necesidad de que los políticos de oficio garanticen el flujo de mercancías a través del despliegue policíaco militar en las carreteras a modo de asegurar la reproducción del capital comercial.

Dicha exigencia no es nueva, sino es la norma para la reproducción de las relaciones económicas de carácter capitalista en el sureste, máxime en la coyuntura actual, dadas las condiciones cada vez más tangibles, de los efectos que provoca la crisis económica en el mundo.

La particularidad del discurso reaccionario de las cámaras empresariales ocurre en un contexto volátil en el mercado de divisas, materias primas, servicios, esta situación determina sobremanera el desarrollo del comercio en la entidad, pero su rasgo específico se manifiesta con claridad en cómo la crisis afecta sobremanera los intereses de la pequeñaburguesía, de los socios minoritarios en las sociedades mercantiles como la COPARMEX y otras.

Las contradicciones económicas en el régimen explican el comportamiento sociopolítico de los hombres de negocios, no es casual en ellos su interés por declarar su percepción de falta de gobernabilidad, porque temen perder lo logrado producto de la estafa legal, es decir, las comodidades que proveen el producto de la fuerza de trabajo de jornaleros, campesinos pobres y asalariados de la ciudad.

Para el pueblo organizado y consciente no es ingobernabilidad sino las exigencias empresariales chocan con su antítesis, el muro constituido por el pueblo oprimido, en otros términos, es la contradicción entre el interés burgués y las necesidades de los sectores populares. Mientras los empresarios exigen mayor seguridad, las masas se organizan ante lo injusto de la marcada desigualdad social y económica imperante en Chiapas en detrimento de los desposeídos.

Que el estado de derecho no favorezca por igual a la pequeñaburguesía es una contradicción inherente a toda sociedad sustentada en la propiedad privada, lo anterior se infiere a raíz de la petición de los socios de la COPARMEX, por su probada urgencia por atender la supuesta ingobernabilidad en la entidad.

La contradicción al interior de la clase burguesa y los socios minoritarios es una evidencia de cómo las relaciones económicas al interior de las cámaras empresariales albergan intereses divergentes materializados en la presión al Ejecutivo estatal para llamar a la aplicación al estado de derecho, no ocurre lo mismo con los poseedores del capital, éstos se imponen, son la ley encarnados en el Estado burgués, la petición es mera simulación y formalidad, usan al pequeño comerciante para justificar su retórica, nada más.

En la siguiente expresión condesa lo expuesto en el párrafo anterior “(…) Prevalecen bloqueos carreteros, quema de vehículos de empresas y socios chiapanecos agremiados.” Aquí soslayan con ciertos matices a la pequeña tienda de abarrotes, al comercio ambulante, aunque en esencia, exigen garantías de seguridad para la comercialización, venta y consumo de mercancías en aras de mantener las ganancias de los grandes empresarios más no de los “pequeños”.

Porque en toda crisis únicamente quienes poseen control económico y político pueden sortear los vaivenes de la crisis, nos referimos a la oligarquía. Este fenómeno describe con precisión cómo los empresarios de la banca, automotriz, de comunicaciones, agroindustria, la construcción, supermercados, etcétera, son los ganones en toda crisis mientras el resto fenece de forma natural, esta premisa es perversa, porque expresa lo imponente de la dictadura del capital, de cómo manipula a los sectores minoritarios para desarrollar sus planes mezquinos.

Lo que las cámaras empresariales llaman falta de estado de derecho es la necesidad de éstos de intensificar la violencia contra el pueblo, concretamente, el despliegue de policías y Guardia Nacional para reprimir el descontento popular, sin importar lo que el discurso oficial contiene, el respeto a los derechos humanos y gobernar para los “más desprotegidos”.

Verbigracia las expresiones de los voceros de las cámaras empresariales, ante la “(…) Falta de estado de derecho, no sólo ocasiona pérdidas económicas a grandes empresas.” Aquí se condensa la intencionalidad de las exigencias empresariales y una vieja premisa del liberalismo económico “Dejar hacer, dejar pasar”, al precio que sea, con represión o con el cometido de graves violaciones a los derechos humanos.

No es falta de estado de derecho, por el contrario, es la legalidad en espera de las instrucciones burguesas para recrudecer su ejercicio a través de la represión, de la judicialización y criminalización de la protesta popular, por las diversas expresiones de protesta persistentes en la entidad.

Los planes patronales, asimismo, advierten un temor conocido a lo largo de la historia de la lucha de clases en el mundo “(…) al no haber actuación inmediata por parte del gobierno estatal, estos eventos vuelvan a repetirse y replicarse por parte de otros grupos” que es lo mismo, detengan, repriman, asesinen, hostiguen, a los revoltosos porque pueden apropiarse de lo nuestro.

De esa magnitud es el carácter reaccionario del gobierno proempresarial, responden a las exigencias de los dueños del capital monopolista trasnacional para reproducir el orden de cosas establecido, esto significa, perpetuar la explotación y opresión del hombre por el hombre.

En Chiapas no existe ingobernabilidad, mucho menos falta de estado de derecho, sino los efectos de la crisis económica capitalista, las exigencias de los hombres de negocios contra el descontento popular, esta realidad la tenemos que denunciar, porque en la entidad no es como establece el discurso oficial, por el contrario, los derechos y libertades políticas son escamoteadas, violentadas. Las acciones políticas de masas son legítimas ante las claras amenazas de la clase en el poder.

¡Por la unidad obrero, campesino, indígena y popular !
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo

Navigation