Participación del Comité "Voces de Libertad" las actividades políticas del 15 y 16 de septiembre de 2020 en la comunidad de Tohuaco Amatzintla, Huautla, Hidalgo

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Ciudad de México a 15 de septiembre de 2020

Nuestra experiencia de lucha como familiares de presos políticos

La lucha por la libertad de nuestros familiares ha sido una lucha compleja, y un proceso algo complicado, en primera porque como familiares de víctimas debemos salir del lugar de origen porque en el espacio donde fue cometida la injusticia sólo recibimos dilación, estigmatización, indolencia y amenazas de más represión.

Ello implica llegar a otro lugar, para denunciar y sacar de lo local a lo nacional el asunto de nuestros familiares, en este caso tuvimos que salir del estado de Chiapas y trasladarnos a la Ciudad de México, y en ahí denunciar lo sucedido con nuestros seres queridos.

Foto. Lectura del documento del Comité Voces de Libertad en las actividades del 15 y 16 de septiembre en la comunidad de Tohuaco Amatzintla, HIdalgo.

En un principio existe la dificultad denunciar lo que le pasó a nuestros padres, porque pues no es asimilado el hecho de manera total. Resulta sencillo hablar de represión y violencia institucional cuando es con personas ajenas a la familia, pero es otra cosa muy distinta cuando la violencia entra por la puerta de la casa y arranca de la cotidianidad familiar y social a nuestros seres queridos.

Poco a poco el hecho es asimilado, bueno yo como hija de Venturino y Asunción ya había participado en muchas actividades políticas en la Ciudad de México, e incluso cuando detuvieron al compañero Javier, en la CDMX se realizó un plantón frente a palacio nacional por más de 43 días, durante ese tiempo hacíamos mítines en las estaciones de las diferentes líneas del metro, en esos mítines yo participaba, después de esa actividad en el plantón también se mantenía la denuncia.

Pero cuando me tocó denunciar el caso de mis papás si me costó porque se me cortaba la voz, me entraba la nostalgia y me daban ganas de llorar, eso era constante, por ello después opté por dejar de mencionar que eran mis padres y hablar de ellos como uno de los compañeros y no como mis padres, porque además eso es lo que son, nuestro vínculo sanguíneo no elimina el vínculo político organizativo que nos une y así fue por un tiempo.

Foto. Lectura del documento del Comité Voces de Libertad en las actividades del 15 y 16 de septiembre en la comunidad de Tohuaco Amatzintla, Hidalgo.

Después tuve que hacer un triple esfuerzo para presentarme como hija de presos políticos, porque se creó el Comité de Familiares de Presos Políticos, por lo tanto, tenía que hablar sobre mis padres, pero no debía expresar la tristeza ante los medios cuando hablara de ellos, porque eso es lo que busca el Estado, paralizar al sujeto consciente por medio del dolor y el llanto.

En los primeros días que empecé hablar de mis padres por primera vez sentía nervios y miedo de llorar al momento de estar hablando de ellos ante el público y ante los medios de comunicación, me sudaban las manos, era muy difícil para mí controlar todo eso, pero tuve que acudir ante un médico especialista, al mismo tiempo que interioricé en la comprensión de la política de gobierno para entender la manera en que se ejecuta la represión contra las organizaciones independientes.

De ese modo pude controlar todas esas sensaciones, y asimilar lo que le sucedió a mis padres. Lo que me ayudó mucho también en este proceso fue estar con los compañeros, gracias a la organización es que hoy me mantengo en las actividades políticas, porque si me hubiera alejado de ella creo que no hubiera superado todo estos procesos psíquicos y sensaciones y hubiera caído en una profunda depresión y desesperación por sacar a mis padres de la cárcel.

Cuando detuvieron mis padres experimenté una serie de sentimientos muy extraños, lo digo así porque no había sentido eso, incluso me es difícil de explicarlo, lo que sí les puedo decir es que sentía mucho miedo de que les fueran hacer daño, eso era lo que me atormentaba y también la impotencia de no poder hacer nada para garantizar que estuvieran bien, de hecho ese día no dormí por ese mismo miedo, lo que quería era verlos y saber que están bien eso si fue algo difícil para mí.

Todo eso ya está asimilado, sin embargo, aún persiste un sentimiento que de repente me da nostalgia y me dan ganas de llorar, pero pues antes de eso pienso en las palabras de mis padres y eso me da fortaleza. Además, también la organización me ha fortalecido en todo porque, en este caminar he aprendido muchas cosas, una de ellas es el de tener mucha confianza en la organización, aprender a vivir en colectividad, a plantear cualquier dificultad que como familia se nos presenta para estar tranquila y confiar en que ellos harán todo lo posible para darle una solución al problema.

A veces cuando vamos a los mítines pienso en mis padres, si con tristeza, pero también como los padres que me enseñaron este camino de la lucha y que gracias a ellos hoy yo no los he dejado solos, sé también que la organización no los iba a abandonar y que con o sin familiares iban a luchar y exigir por la libertad de todos los presos y eso incluidos mis padres, pero también sé que no era lo mismo, eso lo sé y lo entiendo porque mis padres me fortalecieron y la organización me cobijó en este momento difícil.

Gracias a ellos es que hoy cuando hablo en público pues ya no siento lo que sentía en las primeras veces, y pienso en mis padres, en lo que hemos logrado, que a pesar de que mis padres aun estén privados de su libertad, hemos tenido triunfos muy importantes, que no son muy visibles, pero son muy importantes, dentro de nuestra organización. Sí, tal vez hoy tengamos otro preso político en Michoacán, pero eso no significa que no tenemos triunfos sino todo lo contrario, con eso el Estado nos dice que no nos ha podido doblegar, por eso es importante no dejar a un lado a la organización y no dejar de realizar acciones políticas, porque gracias a esas acciones se frena la represión con los compañeros en Chiapas, tal vez no totalmente, pero si hay cambios importantes

Como Comité, tomamos un taller de Derechos Humanos nos capacitamos en materia de derechos humanos, para poder denunciar las violaciones de éstos que se cometen contra nuestros familiares, así como también defendernos cuando nos quisieran detener cuando estuviéramos realizando una actividad política, y sí nos ha servido mucho, porque cuando nos quieren detener los policías les damos argumentos, y de esa forma hemos evitado en muchas ocasiones que nos lleven detenidos por ejercer nuestro derecho a la protesta y libre expresión de ideas, también nos ha servido para hacer denuncias por escrito ante cualquier situación de violación a los derechos humanos.

Lo que yo le quiero decir a quienes escuchan o después lean estas líneas, es que tenemos que organizarnos, luchar, para no darle espacio al Estado para que siga golpeando a las organizaciones, y también para que sepa que por cada vez que reprima a nuestros compañeros serán la veces que saldremos a las calles a hacer uso de nuestro derecho a la protesta, que de la magnitud del que sea el golpe de esa y aún más será nuestra respuesta, pero para esto también tenemos que comprender la necesidad de organizarnos, para que quienes tengan a un familiar preso de manera injusta, también lo invitamos a que luche y se organice para dar a conocer su situación.

Un preso político es aquella persona que es detenida por su forma de pensar, por su convicción de lucha, eso es un preso político y a ellos se le viola el derecho a la libertad de expresión y de libertad de pensamiento, esos son algunos, pero también se le niega el derecho a pertenecer a una organización y en el caso de nuestros compañeros el derecho a pertenecer a una organización popular de carácter independiente.

A pesar de que el gobierno sabe lo que significa un preso político, lo único que hace es omitir esa situación de la existencia de presos políticos, como respuesta ha sido la omisión y dilación, no has querido hacer un compromiso serio para resolver el asunto de la libertad de nuestros familiares presos políticos.

Invitamos a todas aquellas víctimas de la violencia institucional, presos políticos, perseguidos, familiares de detenidos desaparecidos o ejecutados extrajudicialmente a unir esfuerzos, a caminar con pasos sólidos para construir la unidad de todos quienes padecemos los flagelos de la violencia de clase.

Blanca
Cuando hable en público me daba pena y me ponía nerviosa hasta sentía miedo para pasar hablar en el micrófono porque sentía que no iba a poder hablar en público. Hoy he perdido un poco la pena y el miedo, si no perdía el miedo y la pena quien iba a exigir la libertad de mi padre, sentí la necesidad de denunciar y exigir la libertad de nuestros familiares presos políticos por el gobierno de Rutilio Escandón Cadenas. El miedo de hablar en público ya lo perdí.

A veces pensaba, por qué me daba miedo y por qué los demás compañeros si podían hablar en el micrófono y denunciar, quería encontrar una receta o saber qué hicieron para hablar, pero me di cuenta que es cuestión de decisión y voluntad para hacer las cosas, si seguía así no iba a exigir la libertad de mi papá y la de los demás compañeros.

Cuando detuvieron a mi papa a mi medio coraje y tristeza, en ese momento pensé muchas cosas, sobre todo por lo que le pusiera pasar, pues lo habían detenido y estaba preso. Las preguntas eran constantes, ¿por qué el gobierno mete a la cárcel a personas que no cometen ningún delito ?, mi papá no es delincuente, es un luchador social.
En la organización he aprendido a denunciar y exigir la libertad de los compañeros presos y otras cosas más que nos han enseñado. Aprendo de los demás compañeros, observo cómo hablan en el micrófono y así aprendo.

En los mítines que hacemos frente a Palacio Nacional en la Ciudad de México denunció con combatividad las violaciones a los derechos humanos que comete el gobierno contra nosotros. En las actividades políticas es cuando pienso en mi papá y es cuando consigno más fuerte para exigir su libertad incondicional, así como la de los demás compañeros.

Hoy me doy cuenta que ya no soy la misma cuando empecé a exigir la libertad de mi papá, al principio me daba pena y miedo, nunca había hablado en público. En la organización aprendemos de derechos humanos, eso lo pongo en práctica cuando vamos a los mítines o a las actividades políticas. Para mejorar leemos libros, revistas o el periódico, eso nos sirve para estar informados y denunciar.

Le puedo decir a los que escuchen el testimonio que somos familiares de los presos políticos, exigimos su libertad inmediata e incondicional, el tiempo que pasen en la cárcel nuestros familiares es el tiempo que realizáremos más jornada de lucha, no descansaremos de denunciar, porque los presos políticos son luchadores sociales, está en prisión por sus ideales y su actitud creativa con la injusticia social.

Atentamente
Comité de Familiares de Presos Políticos "Voces de Libertad"
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo
FNLS

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