Corrupción : cortina de humo para no castigar a criminales de Estado

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Chiapas a 09 de septiembre de 2020

A la opinión pública

Corrupción : cortina de humo para no castigar a criminales de Estado

No presumimos la inexistencia de la corrupción, este es parte inherente al capitalismo, pero no es el problema fundamental que genera desigualdad, pobreza, miseria y violencia de clase en el país. En este sentido el combate a la corrupción del que pregona el gobierno federal se vuelve una distracción para esconder el origen de la miseria del pueblo, a su vez es cortina de humo para evadir la responsabilidad de funcionarios de los tres niveles de gobierno en torno a los crímenes de Estado.

Un problema que aqueja a miles de mexicanos, por un lado, son los ilícitos que sexenio tras sexenio realizan funcionarios en turno, sin embargo, cada uno de los implicados en la “corrupción” millonaria son funcionarios de alto nivel que están implicados también en el cometido de crímenes de lesa humanidad y de Estado y del que el gobierno actual no quiere generar mayor discusión política.

Es natural que en el capitalismo se recurra a la corrupción en su presentación de ilegalidad, es parte de las reglas de juego no signadas por la clase burguesa en el poder, en otros términos, es expresión del despojo como principio de un sistema que nace, crece y se consolida en el hurto del trabajo ajeno.

Ningún adinerado, pudiente, empresario u oligarca puede amasar riqueza con el esfuerzo y sudor individual o familiar, es posible solamente con la apropiación del trabajo ajeno. Un obrero comprende que él trabaja junto a los cientos o miles de asalariados para sobrevivir, ve pasar el resto de su vida sin ninguna mejora en sus condiciones de vida a diferencia del patrón explotador.

Un obrero no tiene en ningún momento de su vida productiva posibilidad de cambiar sus condiciones de vida por muchas horas que se ocupe en trabajar para ganar uno o dos salarios mínimos, éste, si desea sobrevivir, tiene que vender su fuerza al mejor postor en su condición de explotado, siempre está sujeto a las leyes que impone la clase que detenta el poder político económico.

La impunidad con la que los funcionarios actúan en los actos de corrupción es la misma que utilizan para cometer crímenes de Estado en contra del pueblo trabajador, se sienten inmunes, intocables y protegidos por las instituciones de “justicia”, en esta administración la situación no cambia, no hay indicios claros de que funcionarios federales incluido mandos policiacos militares sean investigados y castigados.

Sostener que la corrupción es causa de la desigualdad social en México es una necedad política que contraviene la objetividad científica, además, se recurre a la deshonestidad como principio burgués porque se miente al pueblo sobre las causas de su miseria.

La actual administración considera que la corrupción se da de “arriba hacia abajo”, significa entonces que en toda la estructura e instituciones del Estado se recurre a este acto como principio y práctica política, el gobierno federal insinúa entonces que los tres niveles de gobierno deben someterse a investigación y considerar que los ex o funcionarios en turno son proclives a echar mano del erario público para beneficio personal.

El caso Emilio Ricardo Lozoya Austin es botón de muestra del entramado de corruptela que priva donde las leyes burguesas rigen o se imponen en la sociedad, es la forma de hacer política en el régimen imperante del que no escapan los funcionarios en turno. Sin embargo, el caso Lozoya destapa una realidad, los representantes de los intereses burgueses de cada sexenio no desestiman oportunidad de cometer ilícitos para objetivar su cometido, esa es la tradición para llegar y permanecer en el poder burgués.

Cada uno de los implicados en la “corrupción” millonaria de funcionarios de alto nivel está implicado también en crímenes de lesa humanidad y de Estado. Por ejemplo, el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa y García Luna ; entre otros, el ex presidente Enrique Peña Nieto, cada uno con los mandos policíacos militares como autores materiales o intelectuales de miles de casos de desaparición forzada en el país.

Por qué no se habla de enjuiciar a los ex mandatarios por crímenes de Estado y lesa humanidad perpetrados como política de Estado, así como de altos mandos policíacos militares igualmente involucrados. El caso que trasciende en el gobierno de Calderón Hinojosa es el de los dos revolucionarios Gabriel Alberto Cruz Sánchez y Edmundo Reyes Amaya por la incuestionable participación de las corporaciones policíaca militares el 25 de mayo de 2007 en la ciudad capital de Oaxaca de Juárez.

La impunidad se exhibe transexenal porque lejos de dar con los responsables de los crímenes de Estado y lesa humanidad, enjuiciarlos y castigarlos, se pretende, además, manipular la opinión pública de abrir una posibilidad de “castigar y enjuiciar” a ex mandatarios solo por actos de corrupción.

Cuándo es el momento para someter a juicio al ex presidente Enrique Peña Nieto y a los mandos policíaco militares por la desaparición forzada de los normalistas de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa en el estado de Guerrero, por mencionar un ejemplo de todo los crímenes materializados en los últimos dos sexenios.

Contra el pueblo el peso de la ley burguesa, contra un político de oficio se titubea en aplicar los marcos jurídicos por el cometido de un ilícito y se somete a consulta para esconder la falsa voluntad política de aplicar la justicia.

El pueblo debe tener claro que los responsables de la pobreza, miseria y violencia de clase, así como de los crímenes de Estado y lesa humanidad no deben ser perdonados, mucho que las víctimas olvidemos los crimen cometidos contra nuestros hijos en todo el territorio nacional. El contexto político no debe desviar la atención del pueblo organizado y no organizado, mucho menos de las víctimas sobre la necesidad de que los responsables materiales e intelectuales deben ser enjuiciados y castigados más allá de que estos políticos de oficio sean corruptos.

Combativamente
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo

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