¿Unidad por las causas más justas?

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Chiapas, México a 27 de enero de 2020

Al pueblo en general

¿Unidad por las causas más justas?

La unidad es un principio político organizativo y humano que los trabajadores impulsamos en el seno de nuestra clase para enfrentar toda adversidad y prácticas depredadoras de la burguesía; en el contexto chiapaneco, los llamados de “unidad” del gobierno de Rutilio Escandón Cadenas lo hace en nombre de los explotadores y opresores que él representa en este “nuevo gobierno”, las fuerzas que unifica es el de las cámaras empresariales pero no para mejoras las condiciones de vida del pueblo, sino para mantenerlo en su condición de subyugado.

Durante actos oficiales de fin e inicios de año, el gobierno convocó a continuar con “un trabajo en unidad, responsable y ético”, cantos de sirena que hacen eco entre políticos de oficio, empresarios, caciques y el oportunismo como aliado del Estado con quienes coadyuva a conservar intereses burgueses. La vida diaria del pueblo trabajador representa un sinfín de dificultades que se agrava en un ambiente de represión e imposición de intereses empresariales en la región del sur-sureste del país, sería muy ingenuo creer que esa “unidad” sea para el bien común.

El gobierno de Rutilio Escandón Cadenas es responsable y unifica esfuerzos un su gobierno para salvaguardar intereses que no son propiamente del pueblo pobre, habla en su nombre y se presenta como uno de ellos, pero quien se beneficia de su política son empresarios quienes exigen garantías para la inversión de su capital, para el pueblo representa mayor sometimiento por medios violentos, despojo y explotación en el campo y la ciudad, el descontento pulula en los rincones de la entidad.

Ante los medios de comunicación estatal y nacional el gobierno chiapaneco se presenta como el benefactor de los pobres, humanitario, dispuesto a sacrificarse por el “bien de todos”, una falacia que a más de un año de su gobierno deja al descubierto que sus esfuerzos están encaminados a imponer los designios de la clase burguesa al costo de cientos de presos políticos, miles de desplazados forzados, decenas de ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, tortura y represión hacia quienes dice representar, ¿Por causas justas?

Para Escandón Cadenas las mesas de seguridad es signo de unidad de la clase que defiende, instancia donde planifican gobierno municipal, estatal y federal los actos represivos que deja graves violaciones a los derechos humanos sin que ninguna institución pueda condenarla, es el instrumento punta de lanza para asegurar la fortuna oligárquica. Someter con represión todo brote de descontento organizado o no, es como se atienden las demandas de los distintos sectores.

¿Qué causas justas enarbola el “nuevo gobierno” en Chiapas? En la práctica, ninguna, todo cuanto hace está en función de privilegiar las necesidades de quienes detentan el poder político-económico, es decir, de la burguesía como clase que impone su voluntad a través del Estado. Rutilio Escandón es un personero del dueño del capital, la causa de la clase que nos mantiene en condiciones de explotación y opresión no es la causa de los pobres.

El impulso de los megaproyectos en el sur-sureste no es en esencia el problema, sino en que éste se basa en la propiedad privada que coloca al pueblo trabajador en simple asalariado que vende su fuerza de trabajo al dueño de éstos. ¿Quién administra las casetas de cobro? ¡La empresa concesionada!, ¿quién le da mantenimiento las autopistas? ¡La empresa y sus trabajadores asalariados!, ¿Quién resguarda las autopistas? El gobierno a través de los cuerpos policíaco militares, ¿y el pueblo?..

En qué aspecto el pueblo es beneficiario de estas “causas justas” por las que el gobierno llama a la unidad. En ninguna, mientras Rutilio Escandón proteja la “sagrada” propiedad privada a sangre y fuego como proyecto del nuevo gobierno, al pueblo desposeído de los medios de producción le queda ofrecer su fuerza de trabajo por salarios de miseria según las leyes de explotación capitalista. ¿Qué le espera a los trabajadores de oponerse a los planes empresariales de saqueo en la región? Represión política, jurídica o administrativa.

¿Por causas justas se encarcelan a más de dos centenares de chiapanecos y se deja sin hogar a miles de familias? Lo evidente en los últimos hechos represivos en nombre del estado de derecho, es que las víctimas forman parte de las masas trabajadoras, sobre ellos se instrumenta una política represiva para contener su descontento a razón del despojo violento y legal que el gobierno actual pretende concretar a lo largo de este año.

Al ser el sur-sureste la región donde la oligarquía finca sus intereses económicos, la instancia federal calla ante la ola de violencia y violaciones a los derechos humanos perpetrada por las corporaciones policíacas militares contra el pueblo, respalda la aplicación del estado de derecho bajo el sinónimo de represión, cárcel y crímenes, particularmente, al conjunto del movimiento popular.

En el contexto de imposición de planes empresariales, el gobierno espera sumisión del pueblo, que ante la violencia desatada con el incremento de elementos policíaco militares en Chiapas, los trabajadores permanezcan pasivos y acepten dócilmente las consecuencias de una política destinada a doblegar la voluntad del pueblo por defender sus derechos humanos fundamentales.

La magnitud de la violencia de Estado contra el pueblo, bajo el respaldo irrestricto de las cámaras empresariales con quienes el gobierno chiapaneco une fuerzas, son responsables de las graves violaciones de derechos humanos que se cometen sistemáticamente en la entidad. La pobreza y miseria son las condiciones de vida con la que los trabajadores tienen que lidiar todos los días, aún con los megaproyectos con los cuales el gobierno promete cambios en las condiciones materiales de existencia de los chiapanecos, no puede objetivarse mientras la propiedad privada sea la condición para mantener privilegios de la burguesía.

El pueblo debe colocar en su justa dimensión los intereses de su clase frente a los intereses de la burguesía, éstas jamás serán los mismos, son irreconciliables. El gobierno habla en nombre del pueblo, por las causas populares, sin embargo, los intereses que representa no son la de los trabajadores, el lobo se viste de cordero mientras prepara las condiciones para arremeter contra su presa.

Combativamente

Frente Nacional de Lucha por el Socialismo

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