La calumnia y el vituperio son malos consejeros para dirimir diferencias políticas

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Ciudad de México a 26 de enero de 2020

A la opinión pública
A las bases democráticas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación

La calumnia y el vituperio son malos consejeros para dirimir diferencias políticas, quien se ampara en estos mecanismos falta a la congruencia política de los principios que dice ostentar y se coloca de lado del opresor, porque es el Estado quien lanza campañas de linchamiento y es el oportunismo quien las secunda, con ello conforman la cruzada contra el movimiento democrático independiente.

Desde la dirigencia de la sección XVIII en el estado de Michoacán lanzan una plétora de injurias contra las comunidades, organizaciones, colectividades y personalidades que conformamos el Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS), ninguna tiene sustento en la realidad, porque es mediante la calumnia como pretende ocultar toda una serie prácticas que violentan el sustento histórico de los principios organizativos de la CNTE.

El respeto político es parte inherente a nuestros principios y práctica política, empero, éste debe ser recíproco, no es posible guardar silencio ante sendas calumnias, porque quien la utiliza contra el conjunto del movimiento popular significa que perdió la brújula política, no logra ubicar la complejidad de la lucha de clases donde la crítica de las bases es una realidad intrínseca a la lucha política.

Quien no soporta el señalamiento de las bases o se ofusca cuando éstas expresan sus divergencias a través de diversos mecanismos, simplemente es porque nunca supo ser un buen representante. Suponer que las bases son neófitas o fáciles de embaucar, significa que no estableció una relación dialéctica entre bases y órganos de dirección, nunca estableció una vida orgánica, por lo tanto, es un charlatán.

Es absurdo que el secretario general de la sección XVIII insista en responsabilizar a otros esfuerzos de la situación que priva al interior de sus bases, sin identificar que llegar al punto en el que se encuentra la CNTE en general y algunas secciones que la conforman es por pasar por alto los principios del centralismo democrático, donde está previsto la revocación del mandato, el ejercicio de la crítica y autocrítica, la rendición de cuentas, la supeditación de la minoría a la mayoría… en suma, dejan de ser combatientes por la emancipación de la humanidad y por el socialismo.

La explicación de que las bases ejerzan la crítica política hacia sus representantes es porque son sujetos políticos, no una bola de seres pasivos y sumisos. Pensar lo contrario es propio de mentes estrechas en el análisis, de elementos que suponen que la representación es un título nobiliario para presumir y granjearse el compadrazgo con políticos de oficio.

No se equivoquen señores que están enquistados en la representación de los organismos de dirección, la bases son sujetos de conciencia, saben ubicar al amigo del enemigo e identifican que las prácticas charriles y oportunistas conducen a la coordinadora por un terreno escabroso donde le rinden pleitesía a la perorata de cambio desde las estructuras del Estado, donde cercenan la creatividad e iniciativa de las masas para preservar la relación de compadres con la representación gubernamental.

Están obligados a sostener sus infundios, a exponer sus pruebas con las cuales sostienen que somos un “grupo paramilitar” o el supuesto nexo con las estructuras del Estado, ninguna de estas acusaciones tiene un sustento real, sin embargo, las bases tienen pruebas suficientes para acusar a sus representantes de actitudes incorrectas, tales como artilugios leguleyos para evitar la revocación de mandato que fue prorrogado desde varios años.

Manifestamos nuestro profundo respeto por los mecanismos sindicales para renovar sus estructuras organizativas, pero no podemos guardar silencio ante tales vituperios. Quienes ostentan como “dirección política nacional de la CNTE”, “representación de la sección IX” y la “Sección XVIII” y dieron a conocer su postura a través de panfletos deben conocer nuestra opinión y estar enterados que daremos puntual respuesta a cada vituperio.

La prudencia y el debate fraterno es nuestra metodología, a ella nos apegamos para dirimir nuestras desavenencias en el terreno político, ideológico o táctico, pero está claro que estos señores no quieren debatir ni arribar a conclusiones colectivas, porque inmediatamente regurgitan calificativos peyorativos para allanar el camino de la represión.

Es verdad que la CNTE es víctima de diversos flagelos, lo mismo que muchas organizaciones del movimiento popular, incluidos nosotros, no obstante, es claro que muchas de ellas quedan en el anonimato porque la exigencia de justicia está en las prioridades de las actuales representaciones sindicales.

La tortura y prisión injusta de nuestros compañeros Javier González Díaz, Armando Hernández Sánchez, así como la de Venturino Torres Escobar y Asunción Gómez Sánchez en el estado de Chiapas son el indicativo de que somos flanco de una campaña represiva que cobró otras víctimas, entre ellas la desaparición forzada de nuestro compañero Fidencio Gómez Sántiz, la ejecución extrajudicial de Humberto Morales Sántiz…

Discutamos políticamente, ejerzamos la crítica y autocrítica, pasemos por el tamiz del criterio de verdad cada uno de los planteamientos metodológicos, pero no lacemos la calumnia porque ante ello ejercernos nuestro derecho de réplica y llamaremos al calumniador como aquel que dejó de ser parte de los explotados y oprimidos.

Fraternalmente
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo
FNLS

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