Estado de derecho y el satus quo burgués en Chiapas

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Ciudad de México a 25 de enero de 2020

A la opinión pública

El estado de derecho contempla un conjunto de leyes que legitiman el orden de cosas burgués, estas medidas jurídicas justifican los intereses de la clase en el poder para ejecutar paso a paso sus planes en el sur sureste del país; en Chiapas se observa en el actual impulso de desarrollo capitalista cómo la legalidad favorece a la oligarquía, mecanismo que encuentra en los políticos de oficio a sus voceros.

Algunos medios de comunicación anunciaron una serie de declaraciones del Fiscal General de Chiapas, Jorge Luis Llaven Abarca, quien proclamó una serie de avances en materia de “estado de derecho”, sin embargo, pretende ocultar que en el ejercicio de la legalidad menoscaba la integridad los derechos y libertades políticas de las masas trabajadoras.

Un político de oficio tiene entre sus ocupaciones justificar la opresión contra el pueblo, un mecanismo es la retórica, por ejemplo, Llaven Abarca afirmó “Se acabó la impunidad al delito”, pero nada dice respecto de los “asesinatos dolosos” que van en aumento en la entidad, revela un mutismo ante las claras violaciones al debido proceso en el caso de nuestros compañeros presos políticos recluidos en el CERSS 14 y 5.

El Fiscal con un optimismo ordinario adujo “(…) Hoy estamos haciendo respetar los derechos de libre tránsito, movilidad, propiedad y posesión, lo que ha derivado en la liberación de caminos y carreteras.” La frase “estamos haciendo respetar” se traduce en represión, hostigamiento, además, es una forma perversa sobre cómo un “funcionario público” pretenden ocultar las graves violaciones a los derechos humanos cometidos contra el pueblo movilizado.

El descontento popular continúa, la creatividad de las masas organizadas no se detiene, por lo tanto, los volanteos carreteros seguirán vigentes, la denuncia adquirirá formas cada vez más complejas en función de que el gobierno y sus subalternos pretendan callar el descontento popular a través de la violencia institucional.

En las palabras de los políticos de oficio se objetiva el carácter burgués del estado de derecho, en esos términos precisan la manera en la que ablandan el terreno para reprimir con el sustento leguleyo en aras de que el orden de cosas persista para sostener la ejecución de la empresa del capital monopolista trasnacional en la entidad.

Sostener un estado de cosas donde la balanza se incline para el beneficio de la clase burguesa pasa necesariamente por el papel del estado policíaco-militar. Por ejemplo, el Fiscal del Estado expresó “En la Mesa de Seguridad Estatal (…) se revisa y se diseñan acciones que garanticen la paz y que contribuyan al progreso de Chiapas y el sector productivo es parte fundamental para alcanzar el desarrollo que todos queremos.” Un discurso estilizado cuya esencia desborda falsedades.

En las mesas de seguridad se orquestan los planes para proteger la propiedad privada, el flujo de mercancías, los proyectos que están en puerta para en la entidad. De ahí que el papel de la Guardia Nacional sea resguardar la paz y tranquilidad de los negocios de la oligarquía, más no la paz para el pueblo.

“El progreso de Chiapas es una falacia”, implica el desarrollo de la clase dominante, más no superar la condición paupérrima de las condiciones socioeconómicas del pueblo; con ese discurso los voceros de los empresarios pretenden ganarse la simpatía de los sectores populares.

Argüir que el sector privado es fundamental para el desarrollo es la defensa abierta que hacen los políticos de oficio en defensa de los intereses capitalistas. En las palabras de Llaven Abarca podemos observar cómo amparados en la legalidad burguesa satisfacen los requerimientos leguleyos para lograr “la paz del empresario”, pero, mentiras para los pobres del campo y la ciudad.

Otro absurdo del Fiscal es la expresión, “Es una responsabilidad de todos, tenemos que unirnos sociedad y gobierno para garantizar la seguridad.” Si existe inseguridad es porque la seguridad se garantiza para la clase que detenta el poder, es el estado de derecho burgués, pero el pueblo se le criminaliza para así justificar la “inseguridad” que deriva en represión.

El cinismo, la arrogancia y el autoritarismo de los voceros del régimen se evidencia en esta declaración “(…) tenemos que respetar la ley y quien no entienda el mensaje enfrentará la justicia”. En esta revela la esencia de la Fiscalía, la Secretaria de Gobernación y el Gobierno de Chiapa en este sexenio, con el amparo de la ley emiten juicios que amenazan los derechos y libertades políticas del pueblo.

“Respetar la ley” es una práctica que ni las propias autoridades lo hacen, violan su propio marco jurídico una y otra vez, en cambio, cuando se trata de quienes exigimos justicia o el cumplimiento de nuestras demandas más sentidas, responden con detenciones arbitrarias, asesinatos, desapariciones forzadas

Respetar la ley a ciegas es someterse a la voluntad burguesa, cuando los propios “funcionarios públicos” la violan constantemente como ocurre con el escamoteo al debido proceso de nuestros compañeros Javier, Armando, Venturirno y Asunción, quienes, a la fecha, pese a claras inconsistencias existencias en las carpetas de investigación, el gobierno chiapaneco los mantiene recluidos de manera injusta e ilegal.

“Quien no entienda el mensaje enfrentará la justicia” es una clara declaración contra quienes ejerzan su derecho a disentir, en esos términos se objetivan la vocación punitiva del estado de derecho burgués, a través de la legalidad los políticos de oficio emiten juicios para justificar la invención de delitos para callar el descontento popular, así es como se objetiva la legalidad burguesa y el orden de cosas que requiere el capital.

La ley está vinculada estrechamente con el status quo que exigen los grandes empresarios, el trabajador asalariado no puede esperar benevolencia de los políticos de oficio mucho menos de los “opulentos hombres de negocio”, por esto es necesario tener claridad que la legalidad en la sociedad capitalista no está del lado de los desposeídos, por el contrario, funge para someterlos, de ahí que la organización independiente y la lucha popular es una tarea apremiante para defender nuestros derechos y libertades políticas en mejores condiciones.

¡Por la unidad obrero, campesino, indígena y popular!
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo
FNLS

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