Tinta socialista No. 109. En México sí se violan los derechos humanos

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Ciudad de México a 25 de enero de 2019

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En México funcionarios, políticos de oficio, así como elementos policíacos y militares cometen violaciones a los derechos humanos contra el pueblo organizado y no organizado; el hecho de que esté un gobierno que señala ser “diferente” no existe garantía alguna de proteger estas prerrogativas establecidas en la Carta Magna y organismos internacionales en la materia.

Los derechos humanos según la Comisión Nacional de Los derechos Humanos son, “…el conjunto de prerrogativas sustentadas en la dignidad humana, cuya realización efectiva resulta indispensable para el desarrollo integral de la persona. Este conjunto de prerrogativas se encuentra establecido dentro del orden jurídico nacional, en nuestra Constitución Política, tratados internacionales y las leyes”.

Falta a la verdad el Ejecutivo federal cuando argumenta que en el país “no se están violando los derechos humanos porque ya se terminó el tiempo en el que el Estado era el principal violador”, en los hechos se cometen actos que vulneran la integridad humana bajo su silencio y consentimiento, sin que a la fecha intervenga para detenerlas.

Los comentarios que hace ante los medios de comunicación contradicen la realidad que vivimos como pueblo trabajador en todo el territorio nacional. Ponen en entre dicho su contenido discursivo porque mientras intentan dibujar una realidad ficticia desde la oficialidad, las imágenes difundidas por algunos medios de comunicación o denuncias hechas por organizaciones de carácter popular e independiente dan cuenta del cometido de estas prácticas aberrantes.

El señalamiento de dar una atención individual y no atender a las organizaciones es una actitud que transgrede el derecho a la libertad de asociación, reunión y manifestación, en los hechos coloca un dique de contención a la creatividad popular ente a exigencia de justicia y mejores condiciones de vida, de forma tácita promueve el individualismo exacerbado, quita el derecho a organizarse y exigir los derechos del pueblo a través de esa forma de lucha.

Los casos denunciados de violaciones a los derechos humanos en el estado de Chiapas es otro ejemplo sobre cómo funcionarios, elementos policíacos y la Guardia Nacional cometen flagelos tan deleznables; actos represivos que son del conocimiento del gobierno federal, sin que hasta el momento intervenga para detener y castigar a los responsables.

Ejemplos claros de la impunidad que priva en casos de probada injusticia es la desaparición forzada por más de 27 horas, tortura e injusta reclusión del compañero Javier González Díaz, quien a la fecha lo mantienen en el CERSS No. 5 como castigo gubernamental por pertenecer al Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS). Es el caso de un compañero que violaron todo protocolo y tratado de derechos humanos, a quien lo mantienen como víctima de esta política deleznable.

Los autores materiales e intelectuales de esas graves violaciones a los derechos humanos son agentes policíacos y funcionarios de la Fiscalía General del Estado, asimismo funcionarios del gobierno federal, quienes de manera conjunta a través de las “mesas de seguridad” definen quién reprimir o aplicar “todo el peso de la ley”, que en los hechos es la aplicación de la ley burguesa.

La detención arbitraria, tortura e injusta reclusión del compañero Armando Hernández Sánchez, es otro ejemplo, sobre cómo se violan los derechos humanos en el país, quien a la fecha lo mantienen preso en el CERSS No. 14. Los tratos crueles inhumanos y degradantes de las que fue objeto fueron acompañadas de constantes preguntas, una de ellas sobre la organización a la que pertenece.

En similar situación está el caso de los compañeros Venturino Torres Escobar y Asunción Gómez Sánchez, quienes en su injusta reclusión dejaron en el desamparo a su familia porque hoy están presos en el CERSS No. 14, sin importar las condiciones en las que están sus hijos menores, son mantenidos tras las rejas con delitos que no cometieron por el simple hecho de pertenecer al FNLS. Casos que ejemplifican la política que ejecutan en el país, la cual, está plegada de constantes violaciones a los derechos humanos cometidos por el gobierno mexicano.

Es inadmisible señalar que no se violan los derechos humanos en el país, porque éstos son constantemente transgredidos por funcionarios, así como agentes del Estado, independientemente si son policías o elementos de las Fuerzas Armadas, de lo contrario, no habría presos políticos, detenidos desaparecidos, ejecutados extrajudicialmente, desplazamientos forzados o tortura.

Qué nombre merece el desalojo forzado interno que cometieron los elementos policíacos de Chiapas en coordinación con la Guardia Nacional contra los compañeros de la comunidad 2 de Noviembre, del municipio de Socoltenango, Chiapas el 4 de noviembre de 2019; lugar donde cerca de mil elementos de las corporaciones mencionadas con armas de fuego, gases lacrimógenos, camiones de volteo y retroexcavadoras destruyeron sus casas, las quemaron y robaron sus pertenencias.

Transgresiones en las que no hubo ninguna notificación legal para informar con anterioridad del desalojo, tal como debe existir de acuerdo al marco internacional de los derechos humanos. Esta acción represiva fue tipificada por organizaciones defensoras de los derechos humanos como una grave violación a los derechos humanos porque deja sin vivienda adecuada a 22 familias.

Las violaciones a los derechos humanos no se acaban por decreto, mucho menos por las buenas intenciones de políticos de oficio, persisten mientras se pondere el interés político y económico de empresarios tanto del país como del extranjero. A ello obedece la presencia de 6 mil elementos de la Guardia Nacional en el Estado de Chiapas, entidad federativa donde se imponen proyectos económicos a través de la represión y la violencia de clase.

La violencia institucional es un hecho real e inobjetable difícil de ocultar en México, es una política de gobierno objetivada en desalojos forzados, detenciones arbitrarias, represión, tortura o fabricación de delitos…, violaciones a los derechos humanos cometidas por funcionarios, políticos de oficio, elementos policíacos y la Guardia Nacional.

Desde la oficialidad, funcionarios y políticos de oficio pretenden crear un ambiente de “transformación” en el país, mismo que cada mañana argumentan ante los medios de comunicación, discurso que nadie puede refutar ni contradecir, porque en esos espacios es considerado como una “verdad absoluta”, de ahí en fuera lo que surja, según su lógica, es una falacia.

Si los derechos humanos son prerrogativas sustentadas en la dignidad humana es un derecho del pueblo organizarse y defenderlos cuando son conculcados por los gobiernos en turno, en el momento que funcionarios, políticos de oficio o agentes de Estado transgreden la vida y la dignidad humana, existirán miles de motivos para no cejar en la conquista por mejorar las condiciones de vida.

Las razones de organizar y luchar nos asisten, mientras las violaciones a los derechos humanos persistan como política de gobierno es una necesidad mantener la denuncia y las acciones políticas de masas para enfrentar la política demagógica del gobierno en turno que poco a poco vislumbra los intereses de clase que defiende y éstos no son los del pueblo organizado.

Frente Nacional de Lucha por el Socialismo
FNLS


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