¿Qué hay detrás del Fiscal Jorge Luis Llaven Abarca para que se le considere como el “fiscal asesino”?

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Ciudad de México a 26 de agosto de 2019

A la opinión pública

Sobre el fiscal del estado de Chiapas Jorge Luis Llaven Abarca existe un sinnúmero de denuncias que lo revelan como un criminal consagrado, un negro historial que lo coloca como un integrante de una poderosa banda de delincuentes que se dedican a cometer no sólo crímenes de índole político, sino que su ambición lo lleva al cometido de actividades delictivas tales como secuestro, tortura y otros más.

No son acusaciones sin sentido, la labor periodística se encargó de investigar diversos hechos donde se presume la participación de Llaven Abarca de manera presencial en actos de tortura donde perdiera la vida la víctima, hecho que llegó hasta careos judiciales para determinar la participación de las fuerzas policíacas.

¿En manos de quién está la justicia en Chiapas? En un hombre cuyo historial represivo y criminal datan desde 2005, sobre quien pesan innumerables denuncias por crear diversas irregularidades en las carpetas de investigación con tal de favorecer la impunidad. Es el fiscal General del Estado en Chiapas el responsable de la ola represiva y de la violencia que se vive en la entidad chiapaneca.

La tortura cometida contra nuestro compañero Javier González Díaz durante su detención ilegal no es una casualidad, expresa los métodos que emplea la fiscalía a cargo de Llaven Abarca para fabricar delitos y crear autoinculpados, además manifiesta la vocación profascista de quienes gobiernan con tal de ver garantizados los intereses de la cúpula oligárquica y empresarial.

La existencia de métodos criminales para forzar a los detenidos a inculparse es una característica que distingue a la institución que representa el fiscal general en Chiapas, una denuncia hecha por diversas voces periodísticas en la entidad que abarca varios casos. Por ello, lo acontecido contra el compañero Javier no es un hecho aislado, sino una característica de la actual administración estatal.

El historial criminal de Jorge Luis Llaven Abarca es amplio, una carrera política fraguada desde 1995. Este personaje permaneció agazapado durante varias administraciones en las cuales cambió de sigla partidista, por ello, hoy llama la atención la manera en que se identificó rápidamente con las banderas de MORENA sigla con la cual desató sus instintos represivos.

Llaven Abarca es la cabeza de la contrainsurgencia en Chiapas, en su escritorio se planifican y dan las órdenes del cometido de crímenes de Estado y de lesa humanidad contra las organizaciones populares y el pueblo en general. Al amparo de investidura que lo ha distinguido en las administraciones priista, la perredista y verde ecologista, hoy con MORENA se siente fortalecido para dar rienda suelta a su plan de represión largamente concebido.

La exigencia de la destitución del fiscal general no es una demanda surgida a la ligera, varios sectores de la población chiapaneca saben que su presencia al frente de las instituciones de gobierno en la entidad es sinónimo del incremento de la ola criminal. Su desempeño en la Secretaría de Seguridad Pública y en Protección Ciudadana en la administración de Manuel Velasco Coello fue distinguido por la represión y violación sistemática de los derechos humanos. En todo momento impero la impunidad, la protección a los perpetradores en los casos presentados por desaparición forzada, ejecuciones extrajudiciales, tortura o violaciones sexuales.

Las múltiples denuncias de corrupción y violación a los derechos humanos por parte de las corporaciones que estuvieron a su cargo, tales como detenciones arbitrarias y tortura, actos sistemáticos que permanecen ahora que funge como fiscal general en el estado de Chiapas, ello explica por qué la entidad no se siente segura, es la razón de los cientos de desalojos contra campesinos e indígenas de su tierra y la existencia de presos con carpetas de investigación amañadas.

Su formación policíaca data desde hace muchos años que se describe en su tránsito por las instituciones como Delegado en Chiapas de la entonces Procuraduría General de la República (PGR), como titular de la Fiscalía Especializada Contra la Delincuencia Organizada (FECDO), además fungió como Ministerio Público… entre otros cargos, en los cuales su paso por cada una de estas instancias estuvo lacrado por la denuncia del cometido de actos criminales.

Sobre la denuncia de tortura contra el Jorge Luis Llaven Abarca cuando fungió como titular de la FECDO, la CNDH emitió la recomendación 29/2002. La Comisión Estatal de Derechos Humanos emitió la recomendación 01/2002 para que se investiguen casos de comisión de delitos como robo, lesiones, tortura, daño en propiedad, abuso de autoridad, así como por violar la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, sin embargo, tales recomendaciones fueron negadas por el gobierno estatal.

El historial represivo del ahora Fiscal General tiene entre sus víctimas a diversos sectores del pueblo. Existe testimonio de que él en persona torturó a sus víctimas donde algunas quedaron en el potro de la tortura. Este es el tipo de personas sobre quien descansa la procuración de justicia en la entidad chiapaneca.

Es el tipo de personas que en el discurso señala que va a encargar de impartir la “justicia” y la “protección” de los chiapanecos, no obstante, detrás de ese discurso está el cometido de graves violaciones a los derechos humanos y la protección de empresarios, tanto del país como del extranjero. En los hechos, es un hombre del régimen, formado en las instituciones de éste para salvaguardar los intereses político y económico de un puñado de oligarcas.

Nos sumamos a las voces que exigen la renuncia del Jorge Luis Llaven Abarca como Fiscal General del Estado y que sus crímenes sean investigados hasta dar con la verdad de los hechos que le son imputados. Eso explica su proceder criminal y su odio que destila contra las masas organizadas.

Un criminal de Estado como Jorge Luis Abarca Llaven no puede estar en las instituciones ni en las estructuras gubernamentales, su presencia en la Fiscalía General de Chiapas es una ofensa para las víctimas directas e indirectas que han sido laceradas por su política contrainsurgente y represiva. Ahora más que nunca es necesario enjuiciarlo y castigarlo por cometer crímenes de lesa humanidad.

Atentamente
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo
FNLS

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