El gobierno de Claudia Sheimbaun hostiga y amenaza al plantón por la exigencia de justicia y el cese a la represión contra el movimiento popular

, por  Ciudad de México , popularidad : 2%

Ciudad de México a 9 de agosto de 2019

El gobierno de la Ciudad de México que encabeza la Dra. Claudia Sheimbaun hostiga y amenaza con desalojo y represión contra quienes nos encontramos en una actividad de protesta y denuncia ante la escalada represiva contra el movimiento popular. En voz de uno de los representantes del Sistema de Transporte Colectivo Metro (STCM) y un elemento de la Policía Bancaria Industrial amenazan con “traer a los negros” con ello dicen que no hay necesidad “de exponer a tu gente”.

El día de hoy, aproximadamente a las 8:30 de la mañana 7 elementos de la Policía Bancaria e Industrial, entre ellos el comandante de los cuerpos policíacos y el jefe de la estación Zócalo empezaron a tomar fotografías del plantón que tenemos instalado frente a Palacio de Gobierno, tres de ellos se acercan al lugar, empezaron a tomar fotografías a las mantas que tenemos a manera de denuncia. El jefe de estación se acerca y dice en tono amenazante, no pueden poner las cosas cerca del metro porque es propiedad privada, lo que quieren hacer, pero nada cerca del metro, les digo porque no hay necesidad de exponer a tu gente, de lo contrario tendremos que llamar a la fuerza pública.

Al respecto señalamos que en ningún momento estamos bloqueando la entrada al metro, nuestro plantón está afuera de Palacio Nacional y desde ahí hacemos la labor de denuncia y difusión para exigir cese a la represión en el estado de Chiapas, así como la presentación con vida de todos los detenidos desaparecidos en particular la de los luchadores sociales Gabriel A. Cruz Sánchez y Edmundo Reyes Amaya, la de nuestro compañero Fidencio Gómez Sántiz, al activista político Teodulfo Torres Soriano, las indígenas Triquis Daniela y Virginia Ortiz Ramírez, crímenes de lesa humanidad que permanecen impunes.

Es inadmisible que el gobierno de la ciudad se muestre más preocupado por salvaguardar la integridad del “patrimonio” privado en lugar de coadyuvar para desenmascarar un gobierno represivo que se ampara en las mismas siglas partidistas. De seguir en esa lógica amenazante y represiva no quedará duda de que el cambio que tanto pregonaron sólo fue un acto demagógico para embaucar a más de algún incauto.

¿Cuál es el daño que causamos al STCM con nuestra actividad de denuncia? Es claro que no son los daños que se puedan causar a la infraestructura del “metro” sino la “molestia” de la actividad política de masas que desenmascara la existencia de la política represiva que continúa aún en la administración de la denominada “cuarta transformación”.

La denuncia a través del volante, del aparato de sonido y las mantas no es un acto de intransigencia, no es una ociosidad estar en la intemperie para exigir el alto a los crímenes de lesa humanidad. Quienes gobiernan deberían dejar el maniqueísmo en su análisis que únicamente logran advertir que las organizaciones son “dinereras” por lo tanto se conducen por los mecanismos de la corrupción.

¿Dónde está el acto de corrupción en exigir la justicia para las víctimas del terrorismo de Estado? En nuestras demandas políticas no hay ningún sesgo de corrupción, no se trata del ruin y vulgar valor de cambio lo que resolverá el dolor de las víctimas de múltiples crímenes de lesa humanidad. La exigencia es puntual, cese a la impunidad que hasta hoy cobija a los perpetradores del baño de sangre contra el pueblo.

Se equivoca la Dra. Claudia Sheimbaun si cree que con las amenazas nos hará desistir de la exigencia de justicia y alto al terrorismo de Estado. De cumplir con la sentencia de “traer a los negros” como espetó el funcionario de la PBI, únicamente develaría que no hay distinción entre los partidos que ya gobernaron la ciudad y se distinguieron por policíacos y represores.

Nuestra exigencia es puntual, una mesa de trabajo con funcionarios con capacidad resolutiva para dar solución a una problemática generada por la vocación profascista del gobierno de Chiapas. Dos puntos son los que trataremos: Alto a la represión contra el FNLS y la desaparición forzada por motivos sociales.

Si la política sigue de oídos sordos y ojos ciegos ante las justas demandas del pueblo, será el indicativo que estamos frente a un gobierno indolente, indiferente a las necesidades más sentidas del pueblo. La protesta no es un acto de intransigencia, es una necesidad política ante la omisión de las autoridades gubernamentales.

Atentamente
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo
FNLS





Navegar por las