¡Juan! ¿Estás bien, nos escuchas? Testimonio del compañero Juan Calixto Gómez, víctima del terrorismo de Estado en el estado de Chiapas

, por  Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS) , popularidad : 2%

México a 19 de julio de 2019

Mi nombre es Juan Calixto Gómez, tengo 42 años de edad, vivo en el municipio de Ocosingo en el estado de Chiapas. Soy integrante del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS), organización de lucha donde aprendí que la dignidad, los derechos y libertades políticas no se venden, mucho menos se silencian, se defienden con combatividad y la organización del pueblo que sufre los mismos embates del Estado.

El día 18 de julio del presente año aproximadamente a las 17:20, realizamos junto con mis compañeros de la organización un volanteo informativo en la carretera que comunica los municipios de Ocosingo Altamirano, en ese tramo carretero empezamos a denunciar la desaparición forzada del compañero Javier González Díaz, quien un día antes fue víctima de este deleznable crimen por agentes del Estado vestidos de civil en el municipio de Teopisca, Chiapas. Es claro y evidente que el gobierno mexicano cometió este crimen de Estado y de lesa humanidad.

El crimen nos indignó, razón por la que hicimos esa acción política para informar al pueblo la grave violación a los derechos humanos de la que somos objeto y exigir la presentación con vida del compañero. Ya teníamos más de una hora en la actividad política cuando se acercó una camioneta tipo jeep color gris con dos personas a bordo, una mujer de copiloto y un hombre al volante.

El hombre desde que se acercó se le vio sospechoso y algunos compañeros le alcanzaron a ver que tenía un arma, le dijeron que se detuviera, no hizo caso y respondió _soy regidor de Tamaulipas, y nos enseñó una identificación, continúo, vine a vender algo, no traigo nada, además vienen más judiciales atrás. Mientras se acercaba aceleró su camioneta y sin importar si había gente se les aventó, avanzó quince metros aproximadamente, abrió la puerta de su camioneta y empezó a hacer varios disparos con su arma de fuego.

Al ver la situación nos agachamos, pero al momento de hacerlo un disparo entró a la altura de mi pecho izquierdo y otro más en mi brazo izquierdo. Otro de los compañeros, de nombre Domingo Gómez Sántiz, quien se encontraba cerca de mí, también fue alcanzado por los disparos en su brazo derecho. Posteriormente el agresor arrancó su vehículo a gran velocidad.

En ese momento caí al suelo, con mi mano derecha intentaba detener el sangrado, mis compañeros me preguntaban, ¡Juan! ¿Estás bien, nos escuchas?, no podía hablar bien, sólo movía la cabeza para indicar que estaba consciente, lo que me preocupaba era el sangrado no se detenía, no obstante, era imposible, éste continuaba. Mis compañeros empezaron a movilizarse para trasladarme al lugar más cercano y recibiera atención médica.

En el trayecto al hospital en el municipio de Altamirano pensaba en mis compañeros, mi familia, tenía la confianza de que mis compañeros no iban a quedarse callados y que iban a hacer lo necesario para denunciar la agresión y estar al pendiente de mi familia, eso me generaba cierta tranquilidad por el momento.

Llegamos al hospital San Carlos, pedimos que nos dieran la atención, se acercó una enfermera y me revisó la herida, como vio que estaba en el centro de mi pecho izquierdo, movió la cabeza en señal de que no me iba atender, por lo que dijo, no te podemos atender, necesitas un cirujano, aquí no tenemos, mejor vete al IMSS. Sin parar la hemorragia ni dar los primeros auxilios me sacaron del hospital, entonces, mis compañeros me trasladaron al IMSS, en el lugar la sangre escurría por mi cuerpo, me preocupaba el sangrado, salieron a ver qué tenía y enseguida me pasaron a urgencias.

El cirujano del lugar empezó me revisó, palpo el área afectada, afortunadamente el impacto de bala no toco órganos vitales, me llevaron a radiología para que me realizaran un estudio y verificar que no había lesiones en hueso u órganos. Me hicieron curación en la herida. Al día siguiente fui dado de alta, no me pudieron poner la vacuna contra el tétanos, por lo que tengo que regresar a que me la pongan. Desconozco la razón por la que no me la pusieron en ese momento.

En estos momentos me duele un poco la herida, el sangrado es poco, espero recuperarme para seguir en la lucha con mi organización. Me queda claro que lo que me pasó es obra del Estado, sus agentes son los responsables de lo que nos sucedió, en todo momento quieren impedir que sigamos organizados y exijamos nuestros derechos.

Agradezco a mis compañeros del FNLS donde tenemos presencia y arraigo, también a las organizaciones de derechos humanos que hacen lo posible para denunciar y no permitir que cometan más crímenes contra nosotros.

Un saludo combativo
Juan Calixto Gómez
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo
FNLS


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