¡28 de junio no se olvida!

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Huasteca y Sierra Oriental, 28 de junio de 2019

A LAS ORGANIZACIONES POPULARES INDEPENDIENTES
A LOS ORGANISMOS DE DERECHOS HUMANOS NACIONALES E INTERNACIONALES
A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN LOCALES, NACIONALES E INTERNACIONALES
AL PUEBLO EN GENERAL:

El 28 de junio de 1995, en el vado de Aguas Blancas, fueron masacrados a mansalva 17 militantes de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS); crímenes de Estado y de lesa humanidad consumado por más de 400 efectivos de la policía judicial y motorizada de Guerrero contra campesinos que se dirigían a la cabecera municipal de Atoyac para exigir la presentación con vida de uno de sus compañeros y sus demandas económicas prometidas por el gobernador Rubén Figueroa Alcocer.

Los efectivos policíacos con alevosía y ventaja dispararon de manera indiscriminada contra el vehículo en que se transportaban los militantes de la OCSS, en este hecho fueron ejecutados 17 e hirieron a 21 de ellos. Consumado el abominable crimen, agentes policíacos sembraron armas entre los cadáveres para montar un escenario de enfrentamiento; operativo que fue dirigido desde un helicóptero por el secretario de gobierno Rubén Robles Catalán y el director de la policía judicial Gustavo Olea Godoy.

La matanza de Aguas Blancas fue una ofensiva contrainsurgente que implementó el entonces presidente de México Ernesto Zedillo Ponce de León contra el pueblo organizado desde el inicio de su administración. Una ofensiva militar y paramilitar enmascarada con la Ley del Diálogo, la Conciliación y la Paz Digna en Chiapas denominada “Plan de Campaña Chiapas 94”.

Los medios de comunicación y especialistas en el tema afirmaron que fue una acción contrainsurgente. “… Pero fuera del expediente judicial han aparecido evidencias de que la matanza de Aguas Blancas fue parte de la política de contrainsurgencia del entonces gobernador, Rubén Figueroa, obsesionado por evitar el resurgimiento de la Guerrilla en Guerrero.” “… Los autores intelectuales nunca fueron investigados ni se supo que pasó en la reunión celebrada dos días antes entre Figueroa, jefes policíacos y asesores en materia de seguridad como el general Mario Arturo Acosta Chaparro, en la que el gobernador planeó la operación para detener al contingente campesino” (Maribel Gutiérrez, en el diario La Jornada 29 de junio de 1997).

Las masacres por motivos políticos, conocidas como matanzas por su inmunda brutalidad, en la entidad Guerrerense, se desencadenan de forma sistemática desde 1960 hasta nuestros días. Prácticas de Estado recurrentes para intentar ahogar en sangre y fuego las legítimas demandas del pueblo en lucha.

Matanza de Chilpancingo, 30 de diciembre 1960; Iguala, 30 y 31 de diciembre de 1962; Atoyac, 18 de mayo de 1967; Acapulco el 20 de agosto de 1967 contra el movimiento coprero; detención desaparición de Epifanio Avilés Rojas el 19 de mayo de 1969; La Trinidad, el día 28 de julio; más de 600 víctimas del pueblo durante y después del fraude electoral en 1988, de estos, los más destacados hasta 1990 sumaban 25, 14 en 1993 y 7 en 1995; El Charco el 7 de junio de 1998; Iguala el 26 y 27 de septiembre de 2014, ejecución y desaparición forzada de estudiantes...

Son algunos datos que evidencian la política criminal del Estado mexicano contra el movimiento popular, porque todas las víctimas comparten un común denominador, son del pueblo trabajador. En este rosario de la muerte destacan militantes de organizaciones populares independientes – de derechos humanos, ecologistas, campesinas–, perredistas e incluso a miembros de grupos armados como el EPR y el ERPI.

En el siglo XXI Guerrero es una de las entidades del país que evidencian de que la violencia de Estado es sistemática, exponencial y transexenal, con el agregado que las víctimas no sólo son ejecutadas por motivos políticos, sino también por motivos sociales. Los autores intelectuales y materiales son, hoy como en el pasado, agentes del Estado. No hay otro responsable de la violación a los derechos humanos y del cometido de crímenes de lesa humanidad en el país.

Las detenciones desapariciones, ejecuciones extrajudiciales y el hallazgo de fosas clandestinas con cientos de restos humanos dan cuenta de la continuidad de la imposición de las políticas neoliberales en el estado de Guerrero, así como en el resto del país que suman cientos de miles de víctimas.

La matanza de Chilpancingo, Aguas Blancas, Iguala y las recientes reflejan una realidad inocultable, la implementación del terrorismo de Estado contra las masas populares en general y contra el pueblo organizado en específico, independientemente de quién represente la administración estatal o federal. Terrorismo de Estado como política de gobierno que pretende detener el desarrollo del movimiento popular independiente en nuestro país que anhela la transformación radical de este régimen de oprobio.

A 24 años de La Masacre de Aguas Blancas, la comisión de este crimen de Estado y lesa humanidad se ha convertido en una de las prácticas recurrentes del aparato policíaco-militar, porque sus perpetradores materiales cuentan con la impunidad que les provee el estado de derecho oligárquico y los autores intelectuales con inmunidad por ser hombres del régimen. ¡Exigimos juicio y castigo para Ernesto Zedillo Ponce de León, Rubén Figueroa Alcocer por criminales de Estado! ¡28 de junio, ni perdón, ni olvido!

El Frente Nacional de Lucha por el Socialismo no escapa de esta política de Estado, en lo que va de la administración actual, han ejecutado a dos compañeros: Manuel Martínez, el 24 de diciembre de 2018, en el estado de Hidalgo y Mario Moreno López, el 18 de junio del presente año, en Chiapas; intento de ejecución extrajudicial y amenazas de despojo de tierra en los diferentes estados donde tenemos presencia y arraigo.
La responsabilidad de las recientes ejecuciones extrajudiciales corresponde a Andrés Manuel López Obrador, presidente de la República; Rutilio Escandón Cadenas, gobernador de Chiapas; y Omar Fayad Meneses, gobernador del estado de hidalgo; así como de los altos mandos policiaco militares como brazo ejecutor de todos los crímenes de Estado en todo el país.

La denominada Cuarta Transformación solo queda en la retórica porque la realidad dicta lo contrario a lo que se vierte desde el ejecutivo federal, las pruebas están a flor de piel; la lista de las víctimas de desaparición forzada crece con el transcurrir de los días, así como las ejecuciones extrajudiciales, los desplazamientos forzados, sobre todo en los lugares llamados Zonas Estratégicas Especiales (ZEE).

Por los caídos en Aguas blancas; por nuestros compañeros Mario Moreno López, Héctor Sántiz López, Humberto Morales Sántiz, Manuel Bautista Martínez y Víctor Alfonso y por los miles de víctimas del terrorismo de Estado de todo el país, ¡No un minuto de silencio, sino toda una vida de lucha combativa!

FRATERNAL Y COMBATIVAMENTE

¡ZAPATISMO Y SOCIALISMO! ¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!

¡JUICIO Y CASTIGO A LOS CRIMINALES DE AGUAS BLANCAS!
¡ALTO A LA VIOLENCIA DE ESTADO CONTRA EL FNLS!
¡DESARTICULACIÓN DE LOS GRUPOS PARAMILITARES EN CHIAPAS Y EN TODO EL PAIS!
¡PRESENTACIÓN CON VIDA DE TODOS LOS DETENIDOS DESAPARECIDOS!
¡JUICIO Y CASTIGO A LOS CULPABLES DE TODOS LOS CRÍMENES DE ESTADO Y DE LESA HUMANIDAD!

¡POR LA UNIDAD OBRERO, CAMPESINO, INDÍGENA Y POPULAR!
FRENTE NACIONAL DE LUCHA POR EL SOCIALISMO
FNLS

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