Los señalamientos en algunos medios de comunicación son tendenciosos para criminalizar la lucha popular

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Ciudad de México a 1 de junio de 2019

A los medios de comunicación
A los organismos defensores de los derechos humanos
A las organizaciones populares e independientes
A la opinión pública

El Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS) se pronuncia enérgicamente ante los señalamientos de algunos de medios de comunicación que distorsionan la realidad y tienden el manto del estigma sobre las diversas actividades de protesta que contempla el accionar político de las masas. La realidad que padecen los proletarios no es nada tersa, por lo que no hay razón para contener la iniciativa popular ante quienes son los responsables del oprobio de las masas trabajadoras.

A través de portales de internet y en medios televisivos se anunciaron y publicaron notas tendenciosas contra compañeros integrantes de nuestra organización, quienes en las paredes de las instituciones de gobierno dejaban grabado con tinta indeleble el rostro de Gabriel Alberto Cruz Sánchez y Edmundo Reyes Amaya para recordar al Estado mexicano que exigimos su presentación con vida desde hace ya doce años.

Las notas periodísticas versan sus juicios de valor que deforman la realidad de los hechos para criminalizar la protesta popular; expresión de una campaña sutil de linchamiento y distorsión al afirmar que “un grupo de encapuchados, que se encontraban en la marcha convocada en protesta por la desaparición forzada en México, realizaron pintas en diversos muebles ubicados sobre avenida Paseo de la Reforma entorpecieron la marcha” o “Algunas de las personas del contingente que llevan la cara cubierta y armados con palos, machetes y aerosoles realizaron pintas en los inmuebles que se encontraban en su ruta”.

Una forma de periodismo que ayuda a criminalizar la protesta popular, las formas de lucha del pueblo son producto de la actitud que asume quien gobierna respecto a las demandas del pueblo; si no solucionan las demandas populares es obvio que los cauces de la lucha y la protesta son múltiples.

Con esos juicios reducen la denuncia política a actos vandálicos, en lugar de centrar la denuncia a la exigencia de presentación con vida de todos los detenidos desaparecidos, asimismo castigar a los responsables materiales e intelectuales de aberrantes crímenes.

No fueron anarquistas, ni un grupo de personas encapuchadas en la marcha Perdón ¡Nunca!, Olvido ¡Jamás!; somos campesinos, indígenas, profesionistas, amas de casa, estudiantes, compañeros de las distintas comunidades y entidades federativas los que conformamos el FNLS, que ante la indolencia del gobierno mexicano para tratar el caso de los revolucionarios Gabriel y Edmundo se utiliza una pared, un volante, una postal, una revista para poner su rostro como una forma de protesta.

Caso paradigmático el de los revolucionarios que el Ejecutivo federal prefiere guardar silencio en lugar de acatar la sentencia de la demanda de amparo 942/2013-2 emitida por un juez federal el 6 de mayo del presente año a favor de las víctimas, donde reconoce que el Estado mexicano cometió una grave y múltiple violación a los derechos humanos en perjuicio de Gabriel y Edmundo; fallo jurídico que señala a mandos militares y policíacos como los responsables. Afonía que enuncia indolencia y negación para atender el caso por tratarse de dos luchadores sociales cuya forma de lucha es por los cauces revolucionarios.

El paliacate, el machete y los palos son instrumentos de trabajo, que adquieren la simbología de lucha y resistencia ante la violencia desenfrenada que se vive en el país, aunque el gobierno mexicano diga que no va a reprimir, entonces, ¿quién es el que asesina a luchadores sociales, quiénes son los que hostigan y amenazan a nuestros compañeros?, ¿por qué elementos policíacos de la Ciudad de México golpearon a algunos compañeros y pisotearon los rostros de los detenidos desaparecidos en lonas por realizar un brigadeo informativo en el STCM?

Símbolos de lucha y resistencia combativa que no tienen nada que ver con actos vandálicos, son formas de denuncia política ante la censura y autocensura de algunos medios de la comunicación, que no difunden la nota al no generar, según su lógica, ventas. El machete es un instrumento de trabajo que expresa la lucha campesina por la tierra y su defensa, ¿acaso un campesino que porta su instrumento de trabajo en una marcha se convierte en “delincuente”? Desde luego que no.

El paliacate o el rostro cubierto es un distintivo de resistencia, que expresa la lucha contra la violencia desenfrenada y el terrorismo de Estado, ¿cuántos luchadores sociales han asesinado después de realizar una actividad política? Más de una docena han sido trastocados por la violencia institucional, desde activistas políticos, defensores de los derechos humanos y luchadores sociales.

Ejemplos de violencia hay muchos, los actos de hostigamiento del gobierno de la Ciudad de México contra integrantes de nuestra organización a través de sus funcionarios de concertación, que tienen la facha de agentes policíacos, sin ningún recato toman fotografías en el rostro de los compañeros, ¿para qué quiere esas fotos la Jefa de Gobierno?, ¿con qué intenciones lo hace?, eso es una práctica autoritaria que lleva la intención de armar el expediente policíaco que criminaliza la protesta popular y prepara el camino para la represión o el cometido de crímenes de lesa humanidad.

No por nada tenemos compañeros que son víctimas de esta política criminal, tal es el caso del intento de ejecución extrajudicial de cinco compañeros en la Ciudad de México, el 7 de noviembre de 2016; la desaparición forzada del compañero Fidencio Gómez Sántiz, ocurrida el 5 de marzo de 2016 en el estado de Chiapas; la ejecución extrajudicial del compañero, menor de edad, Humberto Morales Sántiz en el estado de Chiapas; crímenes de Estado y de lesa humanidad que empezaron con hostigamiento, descalificación y señalamientos dolosos a nuestra forma de lucha para luego cometer aberrantes crímenes.

¿Acaso protegerse de esa práctica policíaca es un delito?, ¿pintar el rostro de los detenidos desaparecidos, en específico de Gabriel y Edmundo en las paredes es un acto vandálico?, ¿de qué manera tenemos que hacer llegar nuestra voz si existe la censura en los medios de comunicación?, los cuales se limitan a secundar lo que arenga el Ejecutivo federal todas las mañanas y de ahí no se informa acerca de los detenidos desaparecidos o de lo que los familiares hacen para exigir su presentación con vida, así como juicio y castigo a los responsables materiales e intelectuales.

Las formas de lucha se definen en el desarrollo de la coyuntura política a nivel nacional, la premisa es que a mayor violencia institucional, mayor es la denuncia y las acciones políticas de masas para desenmascarar la práctica criminal del gobierno mexicano.

La violencia no la genera el pueblo organizado, ésta emana del Estado mexicano; es un fenómeno inherente al modo de producción capitalista, que a base de la explotación económica y opresión política recurre a distintas formas de represión con tal de acumular y concentrar riqueza.

La creatividad e iniciativa popular es vasta, ninguna expresión de lucha es privativa de un sector en específico. Más seriedad señores periodistas, la pinta en bardas y en los símbolos del capital transnacional es el indicativo de que empieza a quedar claro quiénes son los enemigos de la humanidad.

Atentamente

¡Alto a la criminalización de la protesta popular!
¡Presentación con vida de todos los detenidos desaparecidos por el régimen neoliberal!

¡Por la unidad obrera, campesina, indígena y popular!
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo
FNLS





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