El gobierno chiapaneco, una vez más reprimió a los trabajadores de la educación

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Chiapas, México a 17 de febrero de 2019

A los medios de comunicación
Al pueblo en general

El gobierno chiapaneco, una vez más reprimió a los trabajadores de la educación

El hecho represivo dirigido contra los docentes de Telebachillerato Comunitario el pasado martes 12 de febrero nos recuerda la actitud represiva, antipopular y proempresarial del sexenio pasado en la entidad y en contraste con la actitud del actual gobierno de la “cuarta transformación” en Chiapas, su práctica contradice una vez más la retórica del ejecutivo federal y se acerca al del sexenio pasado.
El escenario represivo contra los docentes nos obliga de nueva cuenta a cuestionar, si el representante del ejecutivo federal es insistente en manifestar su negativa a reprimir ante las exigencias del pueblo ¿por qué el gobierno chiapaneco da muestras claras de dar continuidad a la represión como política de gobierno? O en su defecto, si el presidente de la república sostiene su negativa a reprimir, ¿quién o quiénes dieron la orden para atentar con lujo de violencia a los trabajadores de la educación quienes ejercían su derecho a la protesta? o es que, ¿A golpe de toletes, gas lacrimógeno, detenciones arbitrarias, violación a los derechos humanos se “ejecutará la cuarta transformación en la entidad”?
Manuel Velasco Coello durante su periodo de gobierno fue responsable de múltiples violaciones a los derechos humanos contra diferentes sectores populares, los diversos actos de represión que atestiguó el pueblo son la prueba fehaciente de cómo ejecutó la represión como política gubernamental, y el magisterio democrático fue objeto en repetidas ocasiones de ésta política, sin embargo, la práctica del gobierno actual no dista en mucho del anterior.
El sexenio pasado se caracterizó por ser un gobierno quien simuló el diálogo, su indolencia ante las exigencias de diversos sectores populares es una prueba palpable, asimismo, las detenciones arbitrarias fueron recurrentes durante su mandato, por ello, ¿el nuevo gobierno esta será su política? Porque a poco más de dos meses del actual gobierno, los escenarios de violencia institucional son tangibles en la humanidad de los sectores en lucha por sus demandas más sentidas.
Cuando el gobierno estatal mandata reprimir a los trabajadores de la educación cuyo saldo arrojó la detención arbitraria, violenta y tortura de nueve docentes, por exigir el pago de salarios fundamentado en el trabajo devengado desde el 2017 hasta las dos primeras quincenas del mes de enero, es un acto que el Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS) condena enérgicamente, porque la lucha de los trabajadores de la educación es justa y legítima.
La movilización de este sector es la expresión creativa del pueblo en lucha, en este caso, por la defensa de sus derechos laborales, el pago de salarios y la exigencia de la derogación de la reforma educativa neoliberal, pero la respuesta del gobierno no se aleja en mucho del sexenio pasado.
El adeudo aproximadamente de 200 millones de pesos a 690 docentes desde el 2017 así como aguinaldos del 2018 a los docentes de Telebachillerato Comunitario es tan sólo una prueba de la deuda millonaria del Estado al sector magisterial en Chiapas como el que aún está por resolverse en el estado en Michoacán.
Es una evidencia de la magnitud con la que se atenta al derecho a la trabajo, a la alimentación y a la vida misma de los trabajadores de la educación, expresa además, cómo el régimen ajusta los mecanismo opresivos contra la clase trabajadora.
La detención violenta de los trabajadores expresa además la criminalización de la protesta popular. Responder con detención arbitraria violenta y fabricación de delitos, revela que el derecho a la manifestación de nueva cuenta se quiere estigmatizar, además, las demandas del sector magisterial se intenta silenciar y hacer creer al pueblo que la “esperanza del cambio” transita en plena “calma”.
La deuda millonaria al sector magisterial es un botón de muestra de cómo la crisis estructural del capitalismo incide en la situación económica del país, expresa además, el grado de explotación al que se somete al proletariado mexicano, las dimensiones de la deuda evidencian lo subvaluado de la fuerza de trabajo. Las condiciones de precariedad laboral, salarial y de vida de los millones de trabajadores en México es un indicativo de lo taladrante para las masas desposeídas la contradicción entre capital y trabajo.
En este contexto, el FNLS como organización independiente manifiesta su solidaridad incondicional al magisterio democrático, a los trabajadores de la educación víctimas de la tortura y detención arbitraria y a sus familiares reciban un saludo fraterno y combativo de nuestra organización, y sepan que no están solos.
Las demandas del pueblo son justas y legítimas, por tanto, mientras las injusticias persistan la organización independiente y combativa será una necesidad, los hechos fueron palpables, confiar en los voceros del régimen no es alternativa para el pueblo que vive en condiciones precarias, con salarios miserables, menos cuando se recibe como respuesta la represión, la necesidad es clara, ¡A impulsar la organización popular independiente y combativa del pueblo fuera de los marcos corporativizantes del Estado!
Denunciamos la incursión militar de tres vehículos en los alrededores de las tierras de nuestros compañeros de Nuevo Guadalupe Victoria el pasado 15 de febrero, aproximadamente a las 11:00 a.m. El hecho expresa la manifestación concreta de la continuidad de la militarización del país y del terrorismo de Estado.

¡Alto a la criminalización de la protesta popular!

¡Alto a la militarización y paramilitarización del país!

¡Por la unidad obrera, campesina, indígena y popular!

Frente Nacional de Lucha por el Socialismo

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