LA EJECUCIÓN EXTRAJUDICIAL DEL LUCHADOR SOCIAL BERNARDO RANFERI HERNANDEZ ACEVEDO ES CRIMEN DE ESTADO

, por  Michoacán , popularidad : 5%

El Frente Nacional de Lucha Por el Socialismo (FNLS) condena y repudia enérgicamente la ejecución extrajudicial del luchador social Bernardo Ranferi Hernández Acevedo, su esposa Lucia Hernández Dircio, su suegra Juan Dircio y chofer en el crucero de Nejapa ubicado en los municipios de Ahuacuotzingo-Chilapa, Guerrero; es la expresión de un múltiple crimen de lesa humanidad que se ejecuta en la política de terrorismo de Estado.

La naturaleza profascista del Estado mexicano para perpetrar este crimen se materializa con la ejecución extrajudicial e incineración de los cuerpos al interior de un vehículo para intentar borrar toda evidencia y cubrir con la impunidad a los autores materiales e intelectuales de este crimen de lesa humanidad.

El FNLS expresa su más sentido pésame y solidaridad a familiares, compañeros y amigos del luchador social porque es un crimen que se comete contra el conjunto del movimiento popular, es la forma en que el Estado mexicano pretende inhibir la organización del pueblo.

Bernardo Ranferi Hernández Acevedo participó en la década del 80 en las organizaciones que conformábamos el Movimiento Democrático Independiente (MDI), proyecto político que impulsó la conformación de organizaciones populares independientes y de partidos políticos, en la década del 90, impulsor, cofundador y dirigente de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS) en Guerrero, fue parte del Frente Nacional Democrático Popular (FNDP), una de las organizaciones antecesoras de lo que ahora es el Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS), en su práctica política se distinguió en la lucha por la defensa de la tierra y los derechos agrarios y campesinos de las comunidades indígenas. Fue también cofundador junto con otras organizaciones del Frente Amplio para la Construcción del Movimiento de Liberación Nacional (FAC-MLN).

Ante la masacre de Aguas Blancas en donde fueron ejecutados extrajudicialmente 23 campesinos el 28 de junio de 1995, se distinguió junto con otros luchadores sociales por su denuncia y exigencia de justicia, los gobiernos estatal y federal incrementaron la criminalización de su protesta, el hostigamiento, las amenazas de muerte y ordenes de aprehensión se multiplicaron, la persecución implacable lo obligó a exiliarse en Francia, esto no detuvo la lucha a favor de los oprimidos, dejó el exilio y se integró a impulsar la lucha popular en Guerrero, fundando diversas organizaciones, fue también un destacado impulsor de la exigencia de presentación con vida de los 43 normalistas detenidos desaparecidos de la Escuela Normal Rural “Profesor Raúl Isidro Burgos” ubicada en Ayotzinapa.

Su trayectoria política incluye su participación destacada en el Movimiento Social de Izquierda (MSI), Frente Nacional Democrático FND, el Partido de la Revolución Democrática (PRD), pero su esencia y razón está en la lucha del pueblo por su emancipación, en fechas recientes cofundó la Organización Indígena Campesina Vicente Guerrero, organización popular con la cual se desmarcó del desvirtuado y corrompido PRD.

Su ejecución extrajudicial es un crimen político, un acto inobjetable de terrorismo de Estado, el lugar en donde se encontró su cadáver junto con el de sus familiares y chofer, a 500 metros de un reten militar, en medio de un operativo policíaco y militar en la región, no es fortuito, el Estado reafirma su actuar criminal contra luchadores sociales.

Otra confirmación fehaciente de la responsabilidad del Estado en este crimen político fue la persecución de que fue objeto en fechas recientes, su detención desaparición temporal, por un lapso aproximado de 5 horas, la tortura física y psicológica antes de su ejecución extrajudicial y la posterior incineración de su cadáver junto con el vehículo también dan cuenta de la autoría de Estado.

El crimen confirma la política de exterminio que el Estado intensifica contra de luchadores sociales, sectores campesinos e indígenas, estudiantes, normalistas, trabajadores de la educación, periodistas y comunicadores sociales honestos. La suma de ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, persecuciones y detenciones arbitrarias por motivos políticos, demuestra una vez más que el terrorismo de Estado existe y está en marcha como práctica de la Guerra de Baja Intensidad (GBI) para tratar de desarticular el movimiento popular, con el propósito de fortalecer la dictadura de la burguesía, la oligarquía y el imperialismo.

En el estado de Guerrero, en lo que va del año la cifra de desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales es alarmante e incuantificable por lo desbordado de esta práctica de limpieza social, masiva y selectiva.

Ante esta realidad que a todos nos golpea reiteramos nuestra exigencia de justicia, al tiempo que llamamos a las organizaciones populares a exigir juicio y castigo a los criminales de Estado y de lesa humanidad.

Responsabilizamos a Enrique Peña Nieto, Presidente de la República de ésta y de cientos de ejecuciones extrajudiciales que suceden en el país con su anuencia, permisibilidad y aquiescencia, así como a Héctor Astudillo Flores, Gobernador del Estado de Guerrero.

Exigimos garantías y respeto para la vida y libertad de todos los luchadores sociales, organizaciones populares, sindicales, estudiantiles. Luchar contra el terrorismo de Estado, por mejorar las condiciones materiales de vida del pueblo no es un delito, es una necesidad, un deber y un derecho, exigimos justicia, ¡Basta de impunidad!

¡ALTO AL TERRORISMO DE ESTADO!
¡JUICIO Y CASTIGO A LOS CRIMINALES DE ESTADO!
¡PRESENTACIÓN CON VIDA DE TODOS LOS DETENIDOS DESAPARECIDOS DE AYER Y HOY!

POR LA UNIDAD OBRERO, CAMPESINA, INDÍGENA Y POPULAR
FRENTE NACIONAL DE LUCHA POR EL SOCIALISMO
FNLS
México, 15 de octubre de 2017

Navegar por las