Condenamos enérgicamente los hechos represivos contra los compañeros del ejido Nuevo Guadalupe Victoria

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Ciudad de México, a 25 de septiembre de 2017

A los medios de comunicación nacional y del extranjero
A los organismos defensores de los derechos humanos
A las organizaciones populares, democráticas e independientes
Al pueblo en general

La detención arbitraria de nuestro compañero Rodolfo García Gómez y la incursión del Mando único en coordinación con algunos supuestos propietarios del ejido Cruztón, al ejido Nueva Guadalupe Victoria es eminentemente política. Obedece a la política represiva de los gobiernos federal y estatal de Manuel Velasco Coello de cometer crímenes de Estado y de lesa humanidad contra campesinos, indígenas, luchadores sociales y organizaciones populares.

Mientras para unos los efectos de los fenómenos naturales causó graves consecuencias, para otros los efectos son la represión, la detención arbitraria, amenazas y la cárcel por defender las tierras ejidales. Hecho que aprovechan los gobiernos en turno, porque mientras posan hipócritamente con el pueblo que cayó en desgracia ante los medios de comunicación, en otro lugar cometen actos represivos como lo sucedido en con nuestros compañeros del ejido Nuevo Guadalupe Victoria.

Responsables son las autoridades federal y estatal como aquellas organizaciones y organismos defensores de los derechos humanos de la detención arbitraria de nuestro compañero y del intento violento de detener a más compañeros, porque desde hace tiempo se encargaron de emitir juicios irresponsables, dolosos al descalificar y desacreditar la lucha por la defensa de las tierras ejidales.

Los señalamientos dolosos como “paramilitares”, “matones”, “contrainsurgentes”, “grupo armado”, son versiones que provienen del Estado, de sus órganos de inteligencia para preparar las condiciones de la próxima víctima a través de la elaboración de expedientes incriminatorios y cometer crímenes de Estado; la descalificación es la forma mediante la cual el gobierno mexicano criminaliza la lucha del pueblo organizado, máxime cuando éste impulsa la lucha por el socialismo en México.

Desde mayo publicamos una serie de documentos, donde señalamos la irresponsabilidad de algunas organizaciones defensoras de los derechos humanos al poner el dedo inquisidor contra nuestros compañeros, aún y cuando se les dijo que no es nuestra práctica política, que nos regimos por principios políticos que luchan por la liberación del pueblo, mas no para enfrentar a hermanos de clase, no es nuestro actuar.

¿Cómo nos explicamos los asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, intentos de ejecución extrajudicial que cometen contra integrantes de nuestra organización?, ¿acaso una organización que es sistemáticamente reprimida por el Estado mexicano cometería algo así? Desde luego que no señores, los señalamientos, las detenciones y el intento de desalojo violento contra nuestros compañeros es responsabilidad también de ustedes, por secundar las versiones del propio Estado.

Por señalamientos de este tipo, asesinaron a nuestro compañero Héctor Sántiz López el 29 de septiembre de 2015; intentaron ejecutar a cinco compañeros en la Ciudad de México el 7 noviembre del año 2015; desaparecieron de manera forzada a nuestro compañero Fidencio Gómez Sántiz el 5 de marzo de 2016; ejecutaron de manera extrajudicial a nuestro compañero, menor de edad Humberto Morales Sántiz el 28 de febrero de 2017; y han cometido varias detenciones arbitrarias contra integrantes de nuestra organización por exigir justicia, así como juicio y castigo a los autores materiales e intelectuales de estos crímenes de lesa humanidad.

Lo curioso es que por los crímenes antes señalados no hay ningún detenido ni enjuiciado, pese a que se denunciaron y los casos están ampliamente documentados política y jurídicamente, las autoridades no actúan, su respuesta sólo es la impunidad; ¿por qué ahora montan todo un operativo policíaco militar, como si nuestros compañeros fueran los peores delincuentes?

El gobierno de Manuel Velasco Coello se caracteriza por ser represivo y antipopular, por plegarse a los designios del gobierno de Enrique Peña Nieto, quien desde el inició de su administración ejecutó la política de terrorismo de Estado, cuya expresión son desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias y tortura contra luchadores sociales, organizaciones populares y defensores de los derechos humanos.

Contentos estarán en estos momentos señores por la detención arbitraria de nuestro compañero Rodolfo García Gómez, quien a estas alturas se desconoce dónde lo tienen, que por el historial de los cuerpos policíaco-militares, no dudamos que lo tengan bajo tortura, así como de los hechos represivos, ocurridos el día de hoy en el ejido Nuevo Guadalupe Victoria.

A los compañeros del ejido Nueva Guadalupe Victoria, les decimos que no están solos, desde los distintos lugares donde tenemos presencia y arraigo haremos lo propio, cuando agreden a un compañero, agreden a todo el FNLS. No callaremos, no desistiremos de la lucha por la defensa de la tierra y en señalar a los responsables, así como a los oportunistas que son serviles a los intereses del Estado.

Responsabilizamos al gobierno de Enrique Peña Nieto, al de Manuel Velasco Coello, al Mando único y a aquellas personas que pusieron el dedo inquisidor, de la integridad física y psicológica de todos los compañeros que integran el ejido Nuevo Guadalupe Victoria.

Fraternalmente

¡Libertad inmediata de nuestro compañero Rodolfo García Gómez!
¡Alto a la represión y al terrorismo de Estado!
¡Presentación con vida de todos los detenidos-desaparecidos por el régimen!
¡Alto a la criminalización de la pobreza y protesta popular!

¡Por la unidad obrera, campesina, indígena y popular!
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS)

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