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Análisis. La protesta del 15N y la espontaneidad de las masas
Lunes 17 de noviembre de 2025, por
Michoacán, a 17 de noviembre de 2025
La marcha del 15 de noviembre (15N) en la Ciudad de México y otros estados de la República Mexicana convocada por grupos que se denominaron “Generación Z” generó amplias expectativas sobre una participación activa de la juventud mexicana en lucha política en nuestro país, sin embargo, desde su convocatoria hasta el momento de realizarse fue notorio que personajes íntimamente vinculados con los sectores más reaccionarios, conservadores y de tendencia fascista se apropiaron de la causa y la utilizaron como instrumento para resolver sus pugnas con MORENA. En varios estados la protesta pacífica (a la cual mucha gente se sumó de manera honesta) se convirtió en un escenario de catarsis y provocación que culminó en la brutal represión policiaca que incluyó detenciones arbitrarias, agresiones contra periodistas, uso excesivo de la fuerza y una campaña de criminalización de la protesta dirigida desde Palacio Nacional, sus voceros y paleros.
Estos hechos han de pasar a la historia como una experiencia más de la lucha de clases en el país, recordándonos las tesis desarrolladas por Vladimir Ilich Lenin sobre la espontaneidad de las masas, la forma en cómo se le hace culto y cómo puede conducir al pueblo hacia una lucha alejada de sus auténticos intereses de clase.
Con la llegada de Andrés Manuel López Obrador y el partido MORENA a la silla presidencial una parte del pueblo en lucha fue desmovilizado ya sea por darte el voto de confianza, haber sido cooptado o por haber sido brutalmente reprimido. A pesar de este contexto la lucha por la defensa de las conquistas populares y contra la explotación y opresión capitalista sigue presente y el tiempo demostró que la mal llamada y autodenominada “4T” representa la continuidad de la misma política antipopular, pro oligarca, pro fascista, autoritaria, demagógica y represiva de las pasadas administraciones, confirmando que el problema fundamental no es el personero que esté en el Poder Ejecutivo, sino los pilares que mantienen en pie el régimen capitalista.
Como no hay transformación, la realidad que enfrenta el pueblo de México es de bajo crecimiento económico, inflación, pobreza, negación de derechos fundamentales como la salud y la educación, militarización e intensificación de la violencia de Estado, inseguridad, salarios de hambre, represión, cancelación de facto de libertades y todo un conjunto de injusticias que representan las causas del descontento popular y la protesta que se expresan en luchas espontáneas donde diversos sectores luchan por demandas inmediatas, lo cual les hace caminar de manera un tanto aislada, cada quien por lo que es de su interés y sin comprender que la solución sólo puede llegar con la destrucción de este régimen de explotación y miseria.
La marcha del 15N hizo tuvo como principal motivación la desesperación, indignación e impotencia ante un gobierno que no es garante de justicia ni representa los intereses populares; pero su carácter espontánea y desorganizada permitió que sectores ajenos a las causas populares se apropiaran de la misma. Esto se observó con la presencia de varios políticos de oficio de partidos políticos históricamente repudiados, banderas y simbologías fascistas y fanáticas, mensajes pro yanquies que piden una intervención norteamericana y consignas dirigidas particularmente hacia MORENA.
La convocatoria a la marcha del 15N se realizó desde las redes sociales, queriendo copiar otras experiencias de otros países y adoptando símbolos que tienden al anarquismo y el conservadurismo. A través de estas plataformas se rinde un culto al espontaneísmo donde se rechaza la idea de construir organización, luchar sin líderes y definirse como no ser ni de derecha ni de izquierda, por lo que los contingentes fueron una mescolanza de expresiones pequeñoburguesas y reaccionarias, mas no de jóvenes de la “Generación Z” cuya voz fue acallada por los voceros de la llamada “oposición”.
Nada de esto niega que la asistencia fue multitudinaria, pero era obvio que la provocación fue preparada con la intensión de utilizar a los asistentes como carne de cañón. La acción de grupos de choque preparados con antelación, la catarsis y la emotividad del momento fueron el causal que justificó la represión donde los cuerpos policiacos se colocaron en el papel de víctimas, pero una vez que se sintieron fuera de cámara, realizaron una brutal ofensiva contra todos los presentes.
A pesar de lo anterior, es evidente que el pueblo identifica quienes son sus enemigos de clase: los grandes oligarcas, sus representantes en el poder estatal, políticos de oficio y el aparato represivo. En varios estados los conocidos personeros fueron “corridos” y los agentes provocadores evidenciados, lo que muestra que el pueblo busca una alternativa de organización independiente de partidos políticos y el Estado.
La marcha del 15N deja varias enseñanzas prácticas que debemos de analizar y poner manos a la obra:
1. Mucho se habla de un despertar de la consciencia, por lo que el espontaneísmo es el inicio de la lucha consciente, pero si la consciencia no se nutre con una teoría revolucionaria siempre se caerá en el engaño y se nos llevará hacia una lucha donde terminaremos hasta beneficiando a los sectores de tendencia más reaccionaria y fascista, por otro lado, termina en una mera manifestación de catarsis e inconformidad.
2. Como otras protestas, la marcha del 15N ejemplificó la necesidad popular de oponer resistencia colectiva ante los representantes del régimen y sus políticas antipopulares. Sin embargo, si la acción es desorganizada y espontánea, siempre tenderá al fracaso, la frustración y en víctimas de la represión. La violencia de Estado debe ser respondida con organización popular.
3. La práctica revolucionaria exige una teoría revolucionaria, si queremos cambiar nuestro país debemos entender cómo funcionan los pilares que mantienen el régimen en pie y las características de cada acontecimiento. El estudio del marxismo-leninismo es la herramienta que nuestro pueblo hoy más necesita ya que nos indica contra quien hay que luchar para lograr avanzar en el proceso de liberación de nuestro pueblo.
4. El Estado Mexicano Burgués se cobija en estos momentos con más demagogia con la que se pretende alzar como el único benefactor del pueblo, de aquí que toda voz crítica es llamada “conservador” o “fifí”. Tras la marcha del 15N vierte doloras declaraciones para calificar a los manifestantes como violentos y a los cuerpos represivos y el propio gobierno como las víctimas, aun cuando la violencia contra el pueblo emana del Estado.
5. Lenin sentencia “La experiencia revolucionaria y la habilidad de organización son cosas que se adquieren con el tiempo.” La exigencia del momento es construir organización y definir objetivos claros. Los explotados y oprimidos debemos de tomar nuestro destino con nuestras propias manos.
6. La historia de la lucha de nuestro pueblo por la Revolución de Independencia, la Revolución Mexicana y cada una de las jornadas de lucha aportan experiencia y conclusiones firmes que señalan que el camino a seguir es hacia el socialismo.
7. La realidad no cambia con una revocación de mandato, pues sin cambio de régimen la situación del pueblo permanece igual. El socialismo es posible y necesario, no hay otro camino y sólo podrá ser posible con la UNIDAD de los obreros, los campesinos, los indígenas, maestros, profesionistas, estudiantes y demás sectores populares del campo y la ciudad que conformamos la amplia masa de oprimidos y explotados.
Nada de esto niega las buenas intenciones de quienes desean cambiar el país en torno a los intereses populares, tampoco rechaza la voluntad de lucha del pueblo ni las diversas formas de lucha y protesta, pero si se sigue bajo el culto al espontaneismo toda lucha terminará con más pérdidas para el pueblo, quien está en riesgo de ser conducido hacia otros fines.
Los grandes cambios no suceden de la nada ni por sí mismos, se requiere la participación activa del pueblo organizado bajo las banderas del socialismo.
Atentamente:
¡Por la Unidad Obrera, Campesina, Indígena y Popular!
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo
FNLS
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo