Portada del sitio > Chiapas > Pugnas interburguesa y violencia institucional
Pugnas interburguesa y violencia institucional
Martes 11 de noviembre de 2025, por
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, noviembre de 2025
Al pueblo en general
La violencia en el sistema capitalista tiene origen de clase y se ejecuta a diario contra el pueblo trabajador, así lo demuestra las cifras de ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas y demás crímenes de lesa humanidad, esta es la realidad a la que se enfrentan las familias mexicanas.
Violencia que es organizada y dirigida desde los distintos grupos de poder político, ya sea a través de crímenes de Estado, de la violencia institucional o de los grupos creados por los gobiernos y denominados “crimen organizado”, el objetivo es uno solo, mantener el orden establecido para que las relaciones de opresión ideológica y explotación económica se mantengan vigentes en beneficio de ciertos grupos de poder económico en nuestro país.
Esta violencia atenta por igual contra el pueblo organizado y no organizado, generando miedo y zozobra dentro de la población, y cuando la inconformidad se convierte en protesta popular se criminaliza y se persigue toda voz crítica que cuestione la política social y su lógica antipopular, bajo este contexto, ser luchador social y velar por la mejora de las condiciones de vida del pueblo supone un delito que es perseguido por oficio.
Las estructuras policíaco militares, los órganos de inteligencia, el Poder Judicial y todas las instituciones coercitivas del Estado se coordinan cuando de someter al pueblo se trata, dirimen sus diferencias y se unifican para condenarlo a una adaptación pasiva que deseche la alternativa de organizarse de manera independiente.
Es así como los crímenes de Estado que se dirigen contra los trabajadores del campo y la ciudad quedan en la impunidad y en el olvido, se convierten en “verdades históricas” que sepultan los crímenes de Estado cometidos contra el pueblo organizado y no organizado, mientras los autores materiales e intelectuales son protegidos bajo el manto del Estado.
Los políticos de oficio lejos de velar por los intereses populares se dedican al beneficio personal, al robo, la corrupción, el engaño y el saqueo, mientras que desde el poder político que ostentan benefician a la burguesía a costa de millones de mexicanos.
Cuando las contradicciones interburguesas hacen que la violencia toque sus círculos cercanos como lo sucedido el pasado 1 de noviembre en Uruapan, Michoacán dónde fue ejecutado el presidente municipal, Carlos Manzo, se hace un show mediático y se materializa esa moral de doble rasero.
Por un lado se condenan la agresión al edil y ponen a sus estructuras a trabajar para buscar a los responsables y someterlos a la ley que defienden, pero por otro lado, los crímenes realizados contra luchadores sociales, representantes de trabajadores del campo y la ciudad, periodistas, defensores del medio ambiente y de los derechos humanos, estas mismas estructuras son aquiescentes y omisas.
A diario muchos mexicanos son asesinados, víctimas de las condiciones de violencia generalizada, sin que esta situación mueva a los funcionarios públicos o se denuncie desde los medios masivos de comunicación, el pueblo siempre es víctima que se convierten en cifras de asesinatos y ejecuciones extrajudiciales.
La responsabilidad es del Estado mexicano que genera las condiciones para violentar al pueblo otorgando protección e impunidad a los verdaderos responsables, mientras esta situación persista, la violencia irá en crecimiento afectando a las familias del pueblo trabajador.
Ante ello, la denuncia constante y la organización popular es una necesidad apremiante para hacerle frente a la política represiva que sostiene los intereses de la burguesía nacional y extranjera.
¡Por la unidad obrera, campesina, indígena y popular!
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo
FNLS
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo