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A CONFESIÓN DE PARTE, RELEVO DE PRUEBAS
Martes 28 de octubre de 2025, por
Michoacán a 28 de octubre de 2025
Al pueblo
A la opinión pública
Por enésima ocasión el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla recurre a la denostación, el racismo y la calumnia para eludir su responsabilidad en la atención a las demandas del pueblo que luchamos por una sociedad justa e igualitaria. En referencia a la manifestación de protesta que sostenemos en la Plaza Melchor Ocampo de Morelia Michoacán, ante medios de comunicación el gobernador declaro qué: “No tenemos diálogo con ellos. Nosotros lo que le pedimos al ayuntamiento es que ya no les vuelva a dar permiso para establecerse en la plaza Melchor Ocampo porque son muy violentos y no puede Morelia estar bajo este chantaje. Entonces el ayuntamiento tiene que actuar y nosotros respaldaremos ese actuar en cualquier momento… porque al final no es una lucha social sino es una lucha de tianguis, de comercio”.
Tales declaraciones evidencian el carácter autoritario, demagógico y racista del gobierno de Morena que preside el Lic. Alfredo Ramírez Bedolla, quien prefiere ponderar la altanería, la bravuconería y la cerrazón antes que el diálogo y la sensibilidad política. A confesión de parte, relevo de pruebas, es evidente quién es quién y de dónde emana la violencia.
Las razones y causas político-sociales que motivan nuestra protesta, tienen sustento en nuestros derechos humanos y constitucionales, son ampliamente conocidas por el gobierno estatal y federal, en tanto que, en el ejercicio de nuestro derecho de petición se les ha entregado por escrito pliego petitorio de demandas, sin embargo, como se puede constatar con las declaraciones del gobernador, se recurre a la diatriba para justificar su falta de oficio político y eludir su responsabilidad social.
Sus dichos revelan su afición por la represión, ponen de manifiesto su carácter antipopular y profundamente discriminatorio para con las comunidades indígenas y campesinas que nos organizamos y protestamos ante las injusticias sociales del pasado y del presente. Lamentablemente para el pueblo de Michoacán, este gobierno se ha caracterizado por ser insensible a las injusticias sociales y proclive a la represión. Ha reprimido a mujeres y niños de la comunidad indígena de Santiago Azajo, municipio de Coeneo de la Libertad, a campesinos y ejidatarios de la tercera edad de las comunidades de Cuanajillo y San Nicolás Obispo, municipio de Morelia, a colonos de Uruapan, a jóvenes estudiantes normalistas, a mujeres, niños y compañeros de la tercera edad integrantes de nuestro FNLS, entre otros actos represivos que ponen de manifiesto su intolerancia que raya en el narcicismo.
Con todo respeto Señor gobernador, ¿Por qué a los indígenas y pueblo que luchamos por el socialismo se nos discrimina y estigmatiza? Será porque no somos matraqueros de su gobierno, porque luchamos por la presentación con vida de los desaparecidos por motivos políticos, porque demandamos la libertad de los presos políticos y el cese a la persecución política, porque denunciamos el desmantelamiento de la Secretaría de Salud en Michoacán, porque exigimos se nos garantice plenamente el derecho a la salud, o simple y sencillamente porque le parecemos de mal aspecto.
Se supone que México es un país democrático donde el derecho a disentir, a la libre organización, a libre expresión y manifestación está garantizado constitucionalmente, máxime en los gobiernos que se dicen ser de la cuarta transformación, sin embargo, en los hechos se aplica una política de doble racero que se traduce en el nefasto axioma: “para mis amigos todo, para mis enemigos, la ley”.
No nos manifestamos por ociosidad, o por “pretextos”, nuestra protesta tiene sustento en las condiciones y necesidades que día a día padecemos como parte del pueblo que se enfrenta a situaciones económicas, políticas y sociales desfavorables, una realidad que no podemos ignorar porque la sufrimos en las colonias populares, en las comunidades, en el campo, en la ciudad, hombres, mujeres, jóvenes, niños y ancianos; realidad que no se puede borrar ni desaparecer con el simple hecho de no mencionarla e ignorarla, tampoco dando una “buena imagen”.
Las necesidades del pueblo se resuelven con hechos no con imágenes bonitas ni con palabras, de nada sirve tener una “buena imagen” de Morelia o de Michoacán si en los hechos la realidad es totalmente distinta, esto solo es simulación, hipocresía y autoengaño. Acaso una “buena imagen” resuelve la trágica situación de los desaparecidos, de los ejecutados extrajudicialmente, de los desplazados, de la violencia que tiene origen y beneficiarios de clase, acaso la “buena imagen” da solución a los familiares que buscan desesperadamente que atiendan a sus enfermos, los recursos para hospitalizarlos, comprar medicinas o simplemente para desplazarse a la capital donde están los hospitales de especialidades, les dará consuelo y resignación una “buena imagen” a los que han perdido a un familiar por no tener los recursos económicos para atenderse.
La “buena imagen” no soluciona las necesidades de los campesinos que tienen que abandonar sus tierras y emigrar para poder sobrevivir porque no hay apoyos para la producción del campo, para los que ven cómo las mineras y empresas trasnacionales se apropian por distintos medios de las tierras que por generaciones les han pertenecido; tampoco la sola “buena imagen” les da certidumbre y garantías de futuro a la juventud que con indignación y frustración ven cómo sus planes y aspiraciones se desvanecen ante las condiciones adversas que imposibilitan su realización.
Con ese tipo de lenguaje y argumentos es como el fascismo fue cobrando forma en la experiencia europea en el siglo pasado, es típico del fascismo que va construyendo este tipo de narrativa hasta alcanzar su forma abierta. Es preocupante que esta tendencia maniquea se repita como mantra comunicacional.
Reiteramos que de nuestra parte estamos y estaremos siempre en la total disposición al diálogo franco, respetuoso y constructivo que establezca la hoja de ruta a seguir a fin de que de manera dialógica busquemos solución a nuestras necesidades y demandas, que también son del pueblo.
ATENTAMENTE:
¡ALTO A LA PERSECUSION POLÍTICA!
¡LIBERTAD A LOS PRESOS POLÍTICOS!
¡POR LA UNIDAD OBRERA, CAMPESINA, INDÍGENA Y POPULAR!
FRENTE NACIONAL DE LUCHA POR EL SOCIALISMO
FNLS
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo