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Lo que revelaron los sismos de 1985 y 2017
Viernes 19 de septiembre de 2025, por
Michoacán, a 19 de septiembre de 2025
A la opinión pública
Este 19 de septiembre los mexicanos recordamos a los sismos de 1985 y 2017 que dejaron una estela de destrucción, víctimas y uno de los más bellos episodios de la historia mexicana caracterizada por el grado de humanismo proletario del pueblo mexicano que ante la tragedia, brindó su solidaridad incondicional con sus hermanos de clase. Sin embargo, los terremotos evidenciaron ciertos aspectos que se mantenían como secreto ante la opinión pública.
El sismo de 1985 trajo al conocimiento de la opinión pública las condiciones de la clase obrera en los talleres textiles (muchos de tipo clandestino) donde las mujeres obreras trabajaban bajo condiciones inhumanas, con salarios precarios y sin el goce de sus derechos; esta historia se volvería a repetir en el terremoto de 2017 cuando varias fábricas textiles colapsaron y los patrones privilegiaron el rescate de la maquinaria e instrumentos antes que la vida de las obreras.
La cantidad de víctimas del terremoto del 2017 se debió a la mala calidad de la construcción de los edificios, donde las empresas inmobiliarias privilegiaron abaratar los costos con materiales de mala calidad a fin de garantizar mayores cotos de ganancia. Así quedó evidenciado el carácter inhumano del capitalismo y la burguesía, a quienes no les interesa la vida de las personas en vista que ellas solamente representan fuerza trabajo explotable y desechable.
Una escena que salió a la luz con el terremoto de 1985 fue la existencia de cárceles clandestinas y centros de tortura en las instalaciones de la entonces Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, donde los equipos de rescate encontraron habitaciones con restos de personas asesinadas, algunas con señales físicas de tortura y otras que anteriormente habían sido detenidas-desaparecidas. Aunque el Estado Mexicano negó la existencia de dichos centros de reclusión y tortura, así como su responsabilidad en la desaparición forzadas de las personas que fueron encontradas en los escombros, es innegable que como hoy el Estado Mexicano cuenta con esos espacios.
Algo que llamó la atención y que fue ocultado del ojo mediático bajo la caja china del Colegio Rebsamen en la Ciudad de México, fue la presencia de miembros de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) quienes desde el primer momento acudieron a puntos específicos para "apoyar" en las labores de rescate, cuando en realidad realizaron operaciones de recuperación que fueron ocultadas para la opinión pública y que fueron cobijadas por un manto de censura de parte del Estado Mexicano. Cuando los sionistas cumplieron con la tarea que vinieron a desarrollar, se retiraron en lo inmediato a pesar que se requería de muchas manos para continuar los trabajos de rescate.
Aunado a lo anterior, mientras los mexicanos desarrollaban la solidaridad con sus hermanos en desgracia, el gobierno mexicano envió a los grupos de granaderos y al ejército mexicano para limitar al propio pueblo, fue en este episodio que el régimen mostró un rostro insensible y ejerció la represión contra un pueblo que buscaba levantarse de la desgracia.
Estos son algunos hechos que confirman que la salvación del pueblo está en sus propias manos, al mismo tiempo que nos recuerdan que el Estado Burgués nunca velará por los intereses populares. A pesar de ello rendimos homenaje a todos los mexicanos que de manera honesta y solidaria acudieron al llamado de auxilio de sus hermanos de clase.
Atentamente:
Por la Unidad Obrera, Campesina, Indígena y Popular
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo
FNLS
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo