El presidente municipal de Palenque, Chiapas, Carlos Morelos Rodríguez es antipopular y represor.

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Palenque, Chiapas a octubre de 2018

A los medios de comunicación

A los organismos defensores de los derechos humanos

A las organizaciones populares e independientes

Al pueblo en general

El presidente municipal de Palenque, Chiapas, Carlos Morelos Rodríguez es antipopular y represor.

Se cumple más de un mes de impunidad de los hechos represivos del día 15 de septiembre en el municipio de Palenque, Chiapas, donde el presidente municipal Carlos Morelos Rodríguez del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), bajo la autorización y exigencia del gobernador actual Manuel Velazco Coello, mando a reprimir al pueblo, lo que comprueba una vez más su condición antipopular y represiva.

A través de un grupo de choque, líderes paramilitares, gente del partido verde, trabajadores de la educación charros, “aviadores” de la presidencia municipal, pueblo corporativizado, engañado y comprado con unos cuantos juguetes, helados y demás baratijas; a la par con la policía municipal y agentes represores desarrollaron y aplicaron un plan para reprimir al pueblo consciente.

¿A que le tiene tanto temor el señor Carlos Morelos? Al pueblo que como cada año hace acto de presencia el día 15 de septiembre, fecha histórica que representa parte de la lucha del pueblo mexicano por la liberación del dominio extranjero y opresor, que hace un evento político cultural en el que recuerda la historia, hace homenaje a los héroes caídos y conduce una convivencia sana. ¿Qué es lo que quiere Carlos Morelos? Una fecha de enajenación, de promoción personal, de descomposición, que se traduzca esta fecha histórica en un día de borrachera.

Con esta intención organizó un plan para reprimir al pueblo que ejercía el legítimo derecho a la manifestación, al llegar al palacio municipal se les detuvo el paso, posteriormente bajo ciertas condiciones se les permitió entrar a una parte de la plaza pública, sin embargo, ahí ya tenía concentrado a su grupo de choque para ejecutar la represión, un grupo de gente con camisas blancas integradas por aviadores, algunos comisariados e integrantes del PVEM, una “brigada blanca” de corte paramilitar.

Cuando un manifestante daba un discurso, los agentes del Estado aprovecharon e iniciaron la represión, primero aplicaron directamente a los ojos gas pimienta a los presentes, empezaron a tirar agua embotellada de litro y medio y piedras desde la presidencia municipal, así empezó la ofensiva del Estado que duró más de tres horas entre el enfrentamiento y la persecución, donde las fuerzas municipales y el grupo de choque, muy bien coordinados, atacaron al pueblo con piedras y a toletazos. Incluso tenían la intensión de perseguirlos dentro del hospital, donde se encontraban parte de los lesionados de gravedad.

Estos hechos nos demuestran que es política de Estado la represión en palenque, así como el terrorismo de Estado contra el pueblo trabajador. Fue un plan bien organizado por el represor Carlos Morelos, ya que en los alrededores de la presidencia municipal habían dejado un volteo con piedras para agredir a los manifestantes, la participación de los “camisas blancas” y el cerco contra el pueblo consciente.

No es la primera vez que este presidente municipal demuestra su vena represora, han sido diversas las ocasiones que bajo la mano de la policía y en coordinación de las autoridades estatales impone el terror y la violencia contra el pueblo, sello de su actual administración es el condicionamiento de los programas y apoyos, el beneficio y solapamiento en actividades ilegales a sus allegados e incondicionales, de los constantes abusos policíacos, de las agresiones y amenazas contra periodistas críticos.

Al mismo tiempo se ha incrementado el tráfico de indocumentados, armas y droga por los caminos de Palenque; de forma curiosa también se incrementó el hostigamiento en las carreteras por parte de la policía municipal, estatal y el ejército. En donde “sorprendentemente” nunca detienen a los traficantes, pero si hostigan, intimidan y extorsionan a las comunidades y pueblos organizados.

Su política es parte de la política de Estado a nivel nacional, donde se intensifica la violencia contra el pueblo, donde se comenten crímenes de Estado como la desaparición forzada, ejecuciones extrajudiciales, se aplica la tortura, el abuso policíaco y se generan feudos políticos que promueven la descomposición y se mantienen gracias a actividades ilegales. Donde con demagogia se presentan como los grandes servidores públicos, mientras que amenazan con aplicar terror y mayor violencia, su intención para continuar la represión es: “ya no es piedra sino plomo” para la siguiente manifestación del pueblo.

La intención de Carlos Morelos es la de reactivar los grupos paramilitares, dividir a las comunidades e imponer su poder a costa de la sangre del pueblo, ya que es conocido entre los palencanos la forma en que llegó nuevamente al cargo de presidente municipal, por medio de la compra de conciencias, chantajes, condicionamientos sociales y amenazas.

Su actuar represivo no es nuevo, ante cada manifestación del pueblo ha intentado ejercer la represión, a lo largo de su mandato ha incrementado la violencia, se ha desarrollado ý promueve la descomposición en las comunidades a través de sus agentes, a la vez que existen casos de ejecución extrajudicial como el de Oliverio Jiménez López, entre muchos más cuya característica común es el golpe recibido en la cabeza con un objeto circular, parte de un tolete, similar golpe que sufrieron muchos compañeros el día 15 de septiembre.

Estos hechos no pueden quedar en la impunidad, esta actitud prepotente y autoritaria no puede continuar, el pueblo tiene el derecho de organizarse de forma independiente, de exigir y luchar por mejores condiciones de vida, de poner un alto a la violencia del Estado. Las víctimas de los hechos represivos del 15 de septiembre continúan sufriendo de las lesiones ocasionadas por las fuerzas policías, una de ellas murió, muchas estuvieron al borde de la muerte, con contusiones en la cabeza, golpes en las extremidades, heridas con armas punsocortantes, de las que no se ha hecho responsable la autoridad municipal y Estatal. Agredieron al pueblo trabajador que día a día se gana la vida, que lucha por su pueblo, que solo cuenta con sus manos para trabajar.

Exigimos que se ponga un alto a la política represiva del Estado; a la actitud indolente y represiva del presidente municipal de palenque Carlos Morelos Rodríguez; que se desarticulen los grupos paramilitares que se quieren infiltrar en las comunidades campesinas; al hostigamiento y abusos de las fuerzas policíaco militares; a la criminalización de la protesta; que se garantice una adecuada atención médica y se sufraguen los costos de las víctimas de los hechos represivos del día 15 de septiembre, que se respete el derecho a la libre manifestación y protesta, a la libertad de expresión y organización; el pueblo exige justicia.

Frenar la política represiva y la violencia solo es posible con la unidad del pueblo consciente; con la organización popular, independiente y combativa; con la denuncia política que desenmascare al Estado represivo y antipopular; sumando las voces de inconformidad en una sola contra el abuso, la corrupción y la violencia contra el pueblo.

Responsabilizamos de cualquier hecho represivo, venganza política, crimen de lesa humanidad y de Estado, y de la integridad física y psicológica de nuestros compañeros del FNLS y del pueblo organizado y consciente de Palenque al presidente municipal Carlos Morelos Rodríguez y todo su equipo de gobierno, al Partido Verde Ecologista de México, al gobernador del estado de Chiapas Manuel Velazco Coello, y a Enrique Peña Nieto como jefe del Ejecutivo.

¡Alto a la política represiva contra el pueblo trabajador!

¡Alto a la Criminalización de la protesta popular!

¡Alto al Terrorismo de Estado!

¡Por la unidad obrero, campesino, indígena y popular!
FRENTE NACIONAL DE LUCHA POR EL SOCIALISMO
FNLS

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