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28 de Junio de 2018

¡28 de junio no se olvida! ¡Es de lucha combativa!

La masacre de 17 campesinos ocurrido el 28 de junio de 1995 en el vado de Aguas Blancas Guerrero, por la policía motorizada, es un crimen de Estado y de lesa humanidad que continúa impune, política represiva que el gobierno mexicano emplea para frenar la lucha popular independiente cuando no puede contener a través de la cooptación. Constituye una política transexenal que se traduce en la continuidad e intensificación del terrorismo de Estado.

A 23 años del atentado, las familias siguen en la exigencia de justicia, mientras los autores materiales e intelectuales gozan de total impunidad que les otorga el régimen, algunos otros son premiados con escaños en las estructuras del Estado donde viven a expensas del erario público. El cometido de crímenes de lesa humanidad tiene un origen de clase y se ejecuta por consigna del ejecutivo y los altos mandos policíaco-militares con el objeto de proteger y garantizar la voluntad oligárquica.

A parte de ser víctimas del terrorismo de Estado, los familiares de los 17 campesinos integrantes de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS) son revictimizados, la justicia burguesa los acusó de pertenecer al “terrorismo” y que éste “atenta contra la paz y seguridad de los mexicanos”, calificativos vertidos desde el Estado con el fin de incriminar la lucha legítima del pueblo explotado y oprimido con el objetivo de justificar la intensificación de la represión.

A pesar de existir recomendaciones de organizaciones internacionales y nacionales defensores de los derechos humanos, donde califican este hecho como genocidio, las instituciones mexicanas no enjuiciaron a los autores materiales e intelectuales. La represión gubernamental contra los familiares e integrantes de la OCSS se recrudeció en los siguientes sexenios con nuevas formas de eliminar a los luchadores sociales, como la utilización de “asesinos solitarios” que en los hechos es el paramilitarismo para tratar de eludir su responsabilidad.

Un ejemplo claro de esta política transexenal es la ejecución extrajudicial de Rocío Mesino Mesino, el modus operandi y una de las pruebas de que en el cometido de estos crímenes está la mano del Estado mexicano a través de los cuerpos policíacos militares y paramilitares. Por más que pretendan ocultar la verdad siempre sale a relucir, máxime cuando se denuncia y desenmascara a través de la protesta combativa y organizada.

Es la misma política del gobierno actual donde se incrementan los crímenes de Estado como las ejecuciones extrajudiciales y la detención desaparición forzada; el terrorismo de Estado en el momento se ejecuta para acallar la protesta y el descontento popular ante la imposición de las reformas neoliberales.

Las medidas contrainsurgentes que implementaron los gobiernos de antaño y los actuales para simular justicia para las víctimas, fue por un lado, el ofrecimiento de “becas para los huérfanos y proyectos para las familias” esa fue la supuesta justicia burguesa, pretensión de borrar la memoria histórica del pueblo, actitud nefasta, ya que a las víctimas del 28 de junio no las suple ninguna cantidad onerosa, por otro lado, a los autores materiales e intelectuales fueron “revocados” de su cargo, que realidad fueron reubicados dentro las estructuras del Estado y sacados de la vista del pueblo.

Ante la exigencia de justicia por los familiares de las víctimas del terrorismo de Estado está la muralla de la política dilatoria y burocrática, las instituciones burguesas velan por la impunidad de los criminales de Estado.

Otros casos son Tlatlaya, Tanhuato, Ayotzinapa… expresión viva de los crímenes de lesa humanidad que desnudan la participación de los cuerpos policíaco-militares y de la estrecha relación con el ejecutivo federal, porque no hay crimen que se ejecute sin la orden de un alto mando militar o del jefe supremo de las fuerzas armadas.

En el momento actual se continúa aplicando esta política contra el pueblo, por lo que se hace indispensable denunciar y desenmascarar al gobierno mexicano y enarbolar todos los oprimidos y explotados las consignas de ¡Alto al terrorismo de Estado! ¡Desaparecidos, presentación!

Aguas Blancas sigue presente en la memoria del pueblo, hoy como ayer debemos de exigir juicio y castigo a los responsables materiales e intelectuales. ¡Ni perdón, ni olvido, castigo a los asesinos! El silencio y la pasividad sólo fortalecen al enemigo de clase, levantemos nuestros puños y codo a codo luchemos contra el terrorismo de Estado.

¡28 DE JUNIO, NO SE OLVIDA, ES DE LUCHA COMBATIVA!
¡ALTO AL TERRORISMO DE ESTADO!
¡PRESENTACIÓN CON VIDA DE TODOS LOS DETENIDOS DESAPARECIDOS DE AYER Y HOY!
¡POR LA UNIDAD OBRERO, CAMPESINO, INDÍGENA Y POPULAR!
FRENTE NACIONAL DE LUCHA POR EL SOCIALISMO
FNLS

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