De nueva cuenta, ante los recientes acontecimientos que se viven en Chiapas, particularmente con el gremio magisterial democrático, y específicamente con lo relacionado en la Sección 40, el Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS) da a conocer el siguiente:

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San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, 10 de noviembre de 2017.

A la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE)
A la Asamblea Estatal Democrática (AED)
A la Sección 7
A cada una de las bases magisteriales en lucha contra el régimen.
Al gobierno federal y estatal.

Marchamos en pequeño grupo unido por un camino escarpado y difícil, fuertemente cogidos de las manos. Estamos rodeados por todas partes de enemigos, y tenemos que marchar casi siempre bajo su fuego. Nos hemos unido en virtud de una decisión libremente adoptada, precisamente para luchar contra los enemigos y no caer, dando un traspiés, al pantano vecino, cuyos moradores nos reprochan desde un principio el que nos hayamos separado en un grupo aparte y el que hayamos escogido el camino de la lucha y no el de la conciliación. Y de pronto algunos de entre nosotros comienzan a gritar: ¡Vamos al pantano! Y cuando se intenta avergonzarlos, replican: ¡Qué gente tan atrasada sois! ¡Cómo nos avergonzais de negarnos la libertad de invitaros un camino mejor! ¡Ah, sí, señores libres sois no solo de invitarnos, sino de ir a donde mejor les plazca, incluso al pantano; hasta consideramos que su verdadero puesto está precisamente en él, y nos sentimos dispuestos a prestarles toda la colaboración que esté a nuestro alcance para trasladarlos allí a ustedes! ¡Pero en tal caso suelten nuestras manos, no se agarren a nosotros, ni ensucien la gran palabra libertad, porque nosotros también somos “libres” para ir a donde nos parezca, libres para luchar no sólo contra el pantano, sino incluso contra los que se desvían hacia él! (Lenin, ¿Qué hacer?). Expresión en su lucha contra el oportunismo economista

De nueva cuenta, ante los recientes acontecimientos que se viven en Chiapas, particularmente con el gremio magisterial democrático, y específicamente con lo relacionado en la Sección 40, el Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS) da a conocer el siguiente:

Posicionamiento político

I.- Consideraciones políticas:

La lucha política e ideológica es y será una de las formas en las que se expresa la lucha de clases, en la que cada expresión organizativa manifiesta sus intereses de clase.

Es precisamente en ella donde se da cuenta de la apreciación de la realidad objetiva, en la que partimos del criterio marxista o de terminajos postmodernos de origen burgués, alimentado de la ideología burguesa.

En la lucha de clases, los desposeídos formamos una fuerza material capaz de superar la condición de explotación, en la medida que existe conciencia de clase y se objetiva en la realidad mediante la lucha contra el enemigo de clase y sus esbirros.

El pueblo al ser desposeído de los medios de producción toma partido a cada momento por su clase si tiene conciencia de ello o implícita e indirectamente asume los intereses de la burguesía ante la inexistencia de la conciencia de clase, cumpliendo de manera vil el vergonzoso papel de esquiroles y defensores del capital.

La lucha de clases reclama la unidad popular sobre la base de los principios políticos e ideológicos, claridad política que permita identificar al enemigo de clase, para que el pueblo despliegue combatividad y avance hacia la conquista de la libertad sin opresión política y explotación económica.

La unidad popular es el instrumento político que une los millones de voluntades dispuestas a luchar contra el Estado, la burguesía; y ésta se construye en el intrincado proceso de lucha popular, bajo el influjo de la lucha de clases, a partir de la unidad ideológica.

II.- La ofensiva política que ha lanzado el Estado hacia el movimiento popular en su conjunto, es la expresión de la agudización de las contradicciones como resultado directo de la crisis económica imperante, del que no cesa de manifestarse.

No han sido pocas las ocasiones en que el régimen desata sobre el pueblo organizado y no organizado la violencia de clase, mediante acciones represivas, detenciones arbitrarias, desalojos violentos, ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas entre otros, como signo inequívoco de la descomposición del régimen y fiel reflejo de lo antipopular de sus políticas.

La violencia de clase se desata en aquellos donde la voluntad de lucha ha brillado por su combatividad, y el Estado se lanza hacia ellos para aniquilar toda expresión de organización y resistencia; sin embargo, también recurre a otros mecanismos contrainsurgentes, siendo presa fácil aquella fuerza que no se despliega voluntad de lucha contra el Estado, quienes son usados como un vulgar instrumento político para imponer los intereses de la burguesía en el pueblo, convirtiéndolos de esa manera en defensores del capital.

Esas masas que producto del avasallamiento de la ideología burguesa asumen los intereses de la burguesía y el Estado, son reconocidos en la lucha de clases como OPORTUNISTAS, no en su expresión coloquial, sino política, entendida como el aburguesamiento de las masas, donde a pesar de ser explotado y oprimido reniega de su clase y se presta a servir al enemigo de clase, y en los diferente momentos o coyunturas políticas tiende a la conciliación de clase y defensa a ultranza del interés burgués pasando en detrimento de interés de los explotados y oprimidos.

Eso es lo que caracteriza al oportunismo, y ante la agudización de la lucha de clases, el Estado recurre a ella para doblegar al pueblo organizado, y de esa manera lograr el cometido de imponer los intereses de la burguesía y el Estado a las masas, al pueblo, a los desposeídos, para garantizar la existencia del capital.

III.- Es precisamente éste escenario político que se repite con frecuencia en el movimiento popular en la medida que se agudizan las contradicciones entre trabajo y capital, entre los explotados y explotadores.

Observemos algunas cuestiones:

Algunos referentes políticos de carácter nacional constriñen la lucha al aspecto económico casi exclusivamente, dejando de lado las reivindicaciones políticas, y cuando las hacen es para chantajear a sus amos para exigir mayores prebendas económicas, y continuar con el festín y bacanal político.

Cuando la lucha es seria, se ven expresadas en formas superiores de organización que permite ir consolidándose una fuerza capaz de hacerle frente al Estado y su columna vertebral. Sin embargo, a pesar de que algunos apelan a la expresión consolidación para referirse a la condición de las fuerzas, ello no se ve reflejado en la realidad, porque sus reivindicaciones siguen siendo economicistas, y con el paso del tiempo se convierten en administradores de intereses del Estado en las masas, adquiriendo con mayor notoriedad su condición oportunista.

El oportunismo no despliegan lucha contra el régimen, sino lo contrario, le sirven a él, manifiesto en la negativa de avanzar en la lucha política contra el régimen por la vía de los hechos.

Por ello:

IV.- Ante la coyuntura abierta por el relevo sindical en la Sección 40, manifestamos nuestro respaldo total a las bases magisteriales democráticas aglutinadas en la AED, que en apego a sus propias formas de organización sindical hay decidido lanzarse hacia la democratización de su sección a partir de las acciones políticas de masas.

  • El intento del oportunismo en alianza con el charrismo sindical y el Estado, se lamían de beneplácito para avasallar con su política de conciliación de clase, suponiendo que el dinero trataría de trocarlo todo en su contrario para sumar filisteos a sus huestes clientelares, pero la voluntad de lucha fue la respuesta a esa intentona vil y descarada de conciliación, dando como resultado una intensa lucha política e ideológica.
  • El Congreso Político es un recurso y mecanismo válido en la medida que permite conservar y defender los intereses generales de los trabajadores de la educación, y sus resultados terminan por confirmarlo. En él se manifestó abiertamente la lucha ideológica y política, teniendo como resultado natural la adopción de la táctica a seguir en la presente coyuntura, donde expresa determinación y voluntad de lucha.

En la lucha ideológica cuando es seria se expresan argumentos políticos que sirven de base para interpretar y orientar el proceso en su conjunto, pero cuando en ella privan los señalamientos policiacos, solamente termina por confirmar que se es presa de la ignorancia política o se le sirve fielmente al Estado.

Pensar y afirmar que en la figura de una persona depende lo que sucede en el gremio magisterial, como se ha señalado en el caso del compañero Armando Falconi Borraz, es de miopes políticos, y constituye una perversa maniobra contrainsurgente que tiene como fin poner el dedo inquisidor para aislarlo y sea víctima de la represión en cualquiera de sus modalidades. Sostener ese señalamiento es, además, un absurdo que insulta la inteligencia de las bases que fueron partícipes en su reconocimiento.

  • La intención de querer aislar políticamente a la AED por adoptar una táctica de lucha fuera de los marcos tradicionales corporativizantes, es un intento por facilitar la represión hacia ellos, y desarticular los esfuerzos organizativos alcanzados. Maniobra que el Estado usa para aplicar la violencia de clase y no permitir el avance del desarrollo de las fuerzas populares.

Una vez más el sectarismo y el divisionismo es el recurso de aquellos que pretenden mantener bases clientelares, prestándose servilmente como ariete contrainsurgente para aislar a los trabajadores de la educación que despliegan lucha contra el charrismo sindical y el Estado, colocando con sus declaraciones en el patíbulo político a sus hermanos de clase, para ser presa fácil de sus verdugos.

Atribuirse el dominio y asumirse como dueño del movimiento magisterial democrático para impulsar una política sectaria y divisionista en plena agudización de la lucha de clases, no sólo es un error político que arroja a los trabajadores de la educación a las garras asesinas del Estado, sino una irresponsabilidad propia de aquellos que han perdido todo escrúpulo político y de manera cínica muestran su vínculo con el Estado, traicionado en los hechos el principio de unidad y renegando de la lucha política e ideológica haciendo a un lado el principio de la crítica o autocrítica.

La figura de “expulsión o autoexpulsión” para definir la decisión en la forma de la democratización de la sección tomada por la AED, al que ha recurrido Pedro Bahamaca es una declaración irresponsable que abre el camino a la represión de todo índole, que de presentarse ese escenario será al igual que el Estado el responsable de esa situación. Al único que beneficia ese tipo de política sectarista es al Estado.

Ante esa perversa y sucia maniobra responsabilizamos al señor Pedro Bahamaca, quien ha fungido, cual caballo de troya, como representante de los intereses del Estado al interior de las bases magisteriales, quien con la política que impulsa al interior del gremio magisterial democrático está llevando a la lucha fratricida. El gobierno federal y estatal de la mano de Pedro Bahamaca serán los responsables de cualquier acto represivo y lesivo hacia los intereses de los trabajadores de la educación, que puede afectar incluso aquellos que en ésta coyuntura por “ingenuidad” definieron no sumarse a la lucha por la democratización de la sección a través de la movilización.

  • Las acciones políticas de masas han sido un recurso olvidado por aquellos que manifiestan debilidad ideológica, filisteos acomodados, faltando a su vez el principio de que toda lucha es parte de la preparación de las fuerzas para el asalto final. Solamente aquellos que temen a la fuerza transformadora de las masas limitan sus capacidades e iniciativas, y lo hacen con el afán de seguir manteniendo el status quo que les reditúa beneficios personales de toda índole.

Las acciones políticas de masas, las movilizaciones, han sido la forma por la cual los intereses de los trabajadores de la educación se han venido garantizando sus intereses y renunciar a ello es quitarle el filo combativo al pueblo, y despojarlo del único instrumento de defensa contra el poder del capital.

Si existe pueblo, fuerza popular, que despliega lucha contra el régimen en cualquiera de sus esferas de acción, de las demás fuerzas organizativas solamente queda el deber de brindar la solidaridad para nutrir ese esfuerzo y ayudar a conquistar su objetivo, porque en la medida en que éste avanza, el movimiento popular en su conjunto se fortalece, por lo que asumir una actitud contraria es propia nada más de la debilidad ideológica, estrechez mental y de la inexistencia de la conciencia de clase. Refleja no sólo la diferencia en la táctica, sino se papel oportunista y reaccionario.

  • A todos aquellos que nuevamente hacen señalamientos infundados y de carácter policiaco al FNLS y que han tratado de cerrar el paso a la solidaridad política, nos resta decir que sus declaraciones alientan la lucha fratricida, empujan a la perene atomización, y en el mayor de los casos se asume una actitud contrainsurgente, contribuyendo al trabajo sucio del Estado.

Aquellos que lo hacen de manera “ingenua” los llamamos a la reflexión y sobre la base de la praxis política dirimir las diferencias políticas; y aquellos que actúan por consigna política los hacemos responsables del escenario represivo que el Estado realice.

A las bases combativas magisteriales democráticas, a los compañeros y los que simpatizan con nuestro proyecto político, les decimos que hay un pueblo organizado en lucha y ante todo intento de represión no dudará en brindar la solidaridad para con sus hermanos de clase.

A continuar con la lucha ideológica y política, con las acciones políticas de masas, que defiendan los intereses generales de los trabajadores de la educación y la educación pública.

¡Por la unidad obrera, campesina y popular!
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo
FNLS

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