Testimonio de Francisco Antonio Hernández Domínguez, Fundador de las organizaciones indígenas campesinas: 14 de Mayo, OIPUH, FDOMEZ y actual Vicepresidente de CODHHSO

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El día 26 de junio se anunciaron los trabajos de la exhumación del compañero Humberto Morales Sántiz, de escasos 13 años de edad, originario de la comunidad del Carrizal, municipio de Ocosingo, estado de Chiapas; fue torturado y ejecutado extrajudicialmente, por el grupo banda paramilitar, Los petules, este grupo está protegido por el Estado policiaco-militar para seguir cometiendo crímenes de lesa humanidad contra el pueblo.

Se cumplieron cuatro meses el 28 de junio del presente año y nada de respuesta del Estado; sólo la represión, hostigamiento, tortura, desapariciones forzadas contra los compañeros integrantes del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS), como el caso del compañero Fidencio Gómez Sántiz, detenido-desaparecido y el asesinato político de Héctor Sántiz López.

La necropsia de nuestro compañero Humberto se realizó en el SEMEFO, en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez; partiendo desde la comunidad “El Carrizal” el día 27 de junio por la mañana con una marcha-caravana que acompañaba sus restos. Pero, por las condiciones políticas del estado se toparon con un bloqueo en la carretera federal, por lo que tuvieron que dar vuelta por otra vía, llegando a Tuxtla a las 23 hrs. y se inicia el trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense el 28 de junio a las 10 am. Sin embargo, los peritos que estaban nombrados o comisionados por la Procuraduría General de Estado, de manera intencionada, llegaban tarde y entorpecían el trabajo aun cuando ya existía un horario para el inicio de la necropsia de ley.
Además en las instalaciones de la SEMEFO no tenían el aparato de rayos X, situación que retrasó aún más los trabajos periciales, con esto ahí se vio la actitud del Estado de no estar de acuerdo para que se hiciera la investigación del crimen cometido del cual es responsable. La política de Estado es seguir sometiendo al pueblo trabajador y para ello es seguir fortaleciendo el desarrollo político-económico de los grandes empresarios nacionales e internacionales.

El día 29 de junio a las 8:40 de la mañana, una comisión del FNLS, nos encontrábamos manifestando y repartiendo volantes sobre el caso de nuestro compañero Humberto en las inmediaciones de la caseta ubicada en Chiapa de Corzo, minutos después fuimos desalojados violentamente por la policía, el mando único, policía Federal, Estatal y Fuerza Civil. Al lugar llegaron más de 100 elementos, en un primer momento se aproximaron 3, uno de ellos se colocó a la orilla de la carretera y apuntó hacia nosotros con un arma de alto poder y dos de ellos se acercaron hasta donde estábamos, tomando fotos para intimidar. Los compas se acercaron a la policía con la intención de dialogar y dar a conocer los motivos de nuestra presencia y en ese momento llegó en un camión DINA un grupo mucho más grande de policías, se bajaron y de inmediato se lanzaron contra nosotros sin decir ninguna palabra, llegaron con golpes, empujones y disparando cartuchos de gas lacrimógeno contra nosotros; a dos de los compas, el compa Gumersindo y Ollin se los llevaron arrastrando y golpeando; a otros dos, a la compañera Adriana la tenían rodeada y a Roberto igual.

Mientras al compañero Carlos lo venían correteando, yo intenté defenderlo del policía, por lo que me empiezan a perseguir, pero a unos metros me alcanzaron y como venían muchos me agarraron, me aventaron dos patadas, una en el tobillo izquierdo y otra en la mera rodilla izquierda, me querían tumbar, todavía alcance a sostenerme, me dieron un golpe con el escudo en el brazo izquierdo y un puñetazo en la cara; entre seis policías me llevaban jalando y de ahí me llevaron donde estaba la patrulla, uno de ellos me iba agarrando del cuello y dos en los brazos y en el cinturón. Llegando a la patrulla numero 40037 me mentaban la madre diciéndome, “súbete hijo tu chingada madre”, como me tenían agarrado de los dos brazos y por el golpe que me dieron no podía subirme; entre más me sometían menos podía sostenerme para poder subirme, en ese momento se aprovechan para quitarme mi mochilita tipo portafolio que contenía una funda de una cámara canon, una memoria de 2 Gb, una cartera que contenía 800 pesos en efectivo, recurso que me habían dado los compañeros para mi pasaje de regreso, mi identificación que me acredita como vicepresidente del Comité de Derecho Humanos de la Huasteca y Sierra Oriental (CODHHSO) así como mi credencial de elector.

Es un robo lo que cometieron los dos policías, porque me di cuenta a donde botaron mis cosas, fue en la cabina y todavía les reclamé, les exigí que me dieran mi mochila, él me dijo “cuando llegues allá se le entregara”. En la detención fuimos 13 compañeros entre ellos cuatro mujeres, íbamos custodiados por seis policías en cada patrulla, nos trasladaron a la Fiscalía de Chiapa de Corzo donde fuimos sometidos y amenazados psicológicamente. Cada 15 minutos pasaban conmigo, me pedían datos de dirección y nombre completo, estuvimos 2 horas en pleno solazo.

Después de esto llega un ministerial, nos preguntó si veníamos golpeados o lastimados, se le dijo que sí, el respondió “tenemos un médico de la misma corporación, los va a atender, vayan pasando uno por uno”. El médico legista confirmó que estaba golpeado, minimizando mis lesiones.

A las dos horas u hora y media de estar en el sol, nos llevaron a todos adentro de la fiscalía, una vez entrando ahí, llegó un hombre moreno vestido de civil, supuestamente policía ministerial, encomendado por su jefe de la misma corporación para tomarnos datos; a uno de los compas lo agarró por separado aprovechando que éste no entiende español claramente; nosotros le dijimos que por qué estaba tomando datos si ya nos los habían tomado varias veces, él contestó que era para tener conocimiento de cuántos éramos los detenidos y agregó “si no quieren ustedes saben, pero es importante tenerlos”.

Un ministerial más llegó con la misma intención, al que también le dijimos que no íbamos a proporcionar datos personales ya que sólo quieren identificarnos para después ejecutarnos o desaparecernos forzadamente como ha sucedido con otros compañeros.

Por parte de la fiscalía nos trajeron el desayuno y agua embolsada, poco rato después llegó una comisión de compañeros del FNLS acompañada del Comité Cerezo que nos plantearon que el abogado llegaría más tardecito, como de 4 a 5 de la tarde porque todavía se estaban desahogando las diligencias de la necropsia del compañerito Humberto.

Más tarde llegó otro médico legista y pasó igual que con él anterior, checó las partes golpeadas, tantito esta inflamado, me tomo la presión y el pulso y dijo que estaba bien que no tenía nada, me dio una pastilla naproxeno y otra pastilla que no tenía nombre ni se veía si venía caducada y me dijo que me iba a componer.

Después de todo eso, un comandante de la policía ministerial quería tomarnos fotos, se le dijo que no lo íbamos a permitir, que respetara nuestros derechos; cuando se le dijo esto, el ministerial se molestó y encaró a Ollin, diciéndole con voz alta “pásate para acá”, como que quería jalarlo del brazo, él se sostuvo y las compañeras se pusieron enfrente del compañero para que no se lo llevaran y quedó bien molesto el policía. Después llegó el visitador de la Comisión Estatal de Derechos Humanos al que dimos los testimonios cada uno de nosotros.

A las 4 de la tarde llegó nuestro abogado en compañía de otros dos más pertenecientes a la sección 40 del magisterio; el fiscal los atendió de inmediato, entran a la oficina y plantean el caso de la detención de nosotros. Más tarde salen los abogados y nos informan que si nos iban a liberar gracias a la movilización y las acciones políticas de masas que los compañeros estaban ejerciendo en las diferentes regiones del país.

En la entrevista ante el Fiscal, cada uno de nosotros nos reservamos el derecho a declarar; todavía estuvimos buen rato en la Fiscalía esperando la resolución; los abogados continuaban en diálogo con el jefe de esa institución cuando entraron como 30 policías y sin ninguna explicación nos sacaron a los detenidos, uno por uno, yo me quede al último porque no estaba seguro si los abogados sabían de nuestro traslado que fue a las 00:52 horas. Al momento tengo incertidumbre pues no sabía a dónde nos podrían llevar o que nos podría suceder, finalmente fuimos trasladados a las oficinas de la FGJ del estado de Chiapas, a la que llegamos a la 1:30 hrs aproximadamente.

En la fiscalía nos fueron bajando uno por uno y nos formaron en una sola fila con una valla de policías de diferentes corporaciones y nos dieron la orden de caminar hacia adentro de la oficina. Llegando ahí estaban ya dos ministeriales que nos recibieron, levantaron una lista con nuestros nombres e íbamos pasando a la pared, ahí fue donde nos preguntaban si íbamos golpeados, nos dieron la indicación de entregar todo lo que llevábamos, celulares, cinturón, agujetas y calcetines.

De ahí nos dieron la orden de caminar unos metros adelante y abrieron una celda con el numero 6 ahí fue donde permanecimos, mientras que las cuatro compañeras estuvieron en una celda separada.

Fuimos liberados exactamente a las 14 horas, no sin antes firmar la boleta de libertad con nombre completo y firma de puño y letra de cada uno de nosotros. Al salir, nuestros compañeros ya nos estaban esperando afuera de la fiscalía.

Ya afuera de la FGJ se acercó hacia nosotros una encargada de dicha dependencia que le dijo al abogado que nos retiráramos, porque vio que empezaban a llegar más compañeros; empezamos a gritar consignas enfrente de la fiscalía y más tarde realizamos una rueda de prensa en el Congreso del estado.

Fue la exigencia de nuestra libertad por parte de organizaciones solidarias y personalidades que se combinó con la movilización y acciones políticas de masas que desarrollaron nuestros compañeros en los estados donde hay presencia del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo como se logró nuestra libertad.

Combativamente

Francisco Antonio Hernández Domínguez
VICEPRESIDENTE CODHHSO

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